sábado, 31 de mayo de 2008

Carta V

[por 1452]

Publicado inicialmente en AbreteLibro el 28-Marzo-2008

Te escribo la presente para manifestarte mi profundo desagrado hacia tu persona. Lo cierto es que me tienes un poco (aunque poco quizás se quede corto) harta.
Bien es verdad que nunca me gustaron las personas que son incapaces de dar la cara y expresar su opinión frente a frente y amparadas en cualquier recoveco o rincón, que encuentran para alimentar su propia miseria, cargan contra la del vecino.
Esta historia ya viene de largo y no sé muy bien cómo empezó, aunque lo intuyo...celos...¡qué insanos son! Aunque bueno, qué te voy a contar a ti, eres tú quien los padeces, no yo. Quizás deberías probar alguna vez a intentar sacar fuera de ti, todos esos rencores, miedos, odios, deseos que te mantienen a ras de suelo, sin llegar nunca a tocar el cielo, ni saber de verdad lo que es el infierno, pero, ¡qué estoy diciendo! Una persona colmada de tantas virtudes como tú, supongo que no tiene tiempo de despegarse de su mundo de seda, donde no entra nadie a decirle que es humana y que tiene vicios y defectos y miles de imperfecciones...ni más ni menos, que todos los mortales.
Lo cierto es que empecé a escribirte enfadada y ahora lo único que siento es una inconmensurable tristeza por mí, por dedicarte siquiera cinco minutos de mi tiempo y una infinita pena por ti, porque el tiempo que haría falta que le dedicaras a tu vida, la dedicas a la mía. Siento de corazón que encuentres la tuya tan aburrida e insulsa, aunque quizás lo que ocurra es que ni siquiera quieres dedicarte a ella, porque te da miedo vivir.

Que tengas suerte, te va a hacer falta...yo afortunadamente no creo en ella.
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