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viernes, 20 de diciembre de 2013

La carta






















Te empeñas en que siga contándote lo que sucedió aquella noche una vez que leí la carta. Bien. De acuerdo. Te lo cuento gustosa. Empezaré desde el momento que salí a la calle, como ya dije me dirigí al parque mas cercano, me senté en el extremo de un banco de madera. Antes, me giré para mirar a mi alrededor, cuando estuve segura que no había nadie, deslicé la mano hasta el bolsillo y cogí la carta. Apoyé la cabeza en la mano, y dos dedos en la mejilla aunque de vez en cuando también  me acariciaba  la barbilla.
El césped estaba plateado por el efecto de la luna llena. Abrí la carta con la punta de los dedos y empecé a leer…

Querida :
Cuando me dejaste, me dijeron que pronto te olvidaría, que poco a poco tu abandono  no me dolería y que al cabo de un tiempo todo se acabaría calmando y después de unos  meses la paz  volvería a instalarse en mi vida. Que podría caminar de nuevo sin titubeos sin dudas,  por las calles que recorrí contigo y entrar otra vez en los mismos lugares donde nos reuníamos a diario, que podría incluso leer tus cartas y mirar tus fotos sentado  en el rincón donde solíamos ponernos mientras escuchábamos aquella música que tanto nos gustaba Yo te besaba mientras las notas nos envolvían, no sentíamos temor a que ocurriera a nada o que apareciese de repente alguien para recriminar nuestra osadía.Ninguno presagiaba lo que estaba a punto de suceder.
Me dijeron que todo esto siempre termina por pasar. 
Pero por el momento nada de eso ha sucedido, la pena sigue y mi tormenta interior no amaina, un mar de  negras nubes se han instalado en mi para y no deja que salga el sol.
Me  aseguraron que la vida, siempre sigue su curso y que  el futuro depara cosas nuevas e interesantes. Que conocería a otras mujeres y que volvería a amar y desearlas tanto como a ti.
Que  sin apenas darme cuenta ,dormiría de nuevo por la noche y que el orden retomaría las riendas de nuevo en mi vida
Me dijeron todo eso. Y yo les creí, pero pasa el tiempo y mi amor hacia ti  no se va. Te quise tanto que  no puede irse. Se queda siempre. Y duele. Y sigue. Y no se va. Ha hecho de mí una persona desgraciada y descreída, mi vida es una ruina, y a veces  te espero como antes, a la salida del trabajo, si entro a algún bar te busco con la mirada por todos los rincones
Ya estaba resignado y te daba por perdida, así que imagínate mi sorpresa cuando el otro día me crucé contigo en la calle principal. Tú no te fijaste en mi, pero yo en ti sí. Te reconocí en seguida, supongo que ahora entenderás quién te invitó a la fiesta de esta noche. No podía desperdiciar la ocasión. Ahora que te he encontrado no puedo perderte otra vez. 
Si estás leyendo esta carta, al terminarla gira un poco la cabeza, pues estaré ahí. A tu lado. Se el lugar que has escogido para hacerlo. Te encontraré…

Imagen de Peter Keetman

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Carta a Andrea


















Querida Andrea:
Te mando esta carta a la única dirección que tengo, aunque dudo que todavía sigas allí, pero no sé a qué otro sitio podría enviártela.
Espero que todavía quede algún conocido en el pueblo y que si estás leyendo esto sea desde tu casa de siempre; sería terrible que tú también hubieses tenido que irte como yo,  a la fuerza a vivir a otro sitio. 

Me pregunto si últimamente has visto a Cesar, me extraña que de pronto y sin avisar haya dejado de tener noticias suyas ¿Has recibido alguna carta de el? Yo  no, y esta incertidumbre me inquieta a la vez que me entristece.

A veces le imagino, al atardecer yendo calle arriba, solo, con el cuello del abrigo levantado, las manos en los bolsillos y la mirada baja pensando en dios sabe qué. Siento nostalgia de nuestros paseos diarios.

Por más que pienso no encuentro motivo que justifique su mutismo. Todavía le quiero muchísimo ¿sabes? A pesar de su silencio sigo pesando que todo se debe a un mal entendido y que el día menos pensado volveremos a encontrarnos y terminaremos arreglando nuestras diferencias.
De todos modos he llegado a la conclusión que cosas así suceden a diario.
En la próxima carta te contaré como llegué hasta aquí, y también todo lo que he encontrado y voy conociendo, aunque por el momento disfruto de mi soledad, aunque no te negaré que por momentos me entran muchas ganas de verte.
Por el momento me despido de ti porque tengo que salir
Con todo mi cariño
Imagen de Deborah Dewit

martes, 26 de noviembre de 2013

Hablar por hablar

















"No hace mucho experimenté en un ateneo la sensación de que el conferenciante había elegido un tema que le era absolutamente desconocido y por tanto no conseguía interesarme tanto como hubiera sido de esperar. Hablaba de cosas de las que no estaba convencido y sus argumentos eran débiles y simples. Además no había un pensamiento central o centralizador a lo largo de la conferencia..."

Apreciado señor Thoreau, siento decirle que las cosas no han cambiado mucho desde la fecha en que usted hacía esta afirmación en su libro Desobediencia civil, me atrevería a asegurar que las cosas están todavía peor que entonces. Basta con escuchar unos minutos de cualquier tertulia televisiva para darse cuenta que los tertulianos no tienen idea de que hablan, y no digamos de su convencimiento, algo parecido sucede con los fascículos coleccionables que tratan de cualquier tema, ya sea relojes, o abanicos, o lo que se tercie, creo que quien escribe echa mano de google y con un copiar y pegar está solucionado
Quizá tenga razón cuando dice aquello de..."una vida sin principios". Andamos algo desnortados, hemos perdido principios y rigor. A veces siento envidia de su valentía y me gustaría poder vivir en una cabaña como la que usted construyó a orillas de la laguna de Walden...pero sé que no sería capaz de vivir tanto tiempo sin una persona al lado con quién hablar....
Atentamente se despide de usted, una que echa de menos los principios


lunes, 25 de noviembre de 2013

Carta para ti

















Quiero que sepas, amor mío que desde que te conozco raramente  pasa un día sin que haya pensado en ti en el momento de dormirme y  al despertarme.
Con el paso de los días has llegado a ser un elemento importante en mi vida y creo que continuarás siéndolo hasta el fin de mi existencia. Si estoy triste, pensar en ti me sosiega
Cuando vienes a mi encuentro me entrego ciegamente a ti, porque eres a quien toda la vida he buscado  por todas partes y en todas las cosas. 
Para  vivir me hace falta tu proximidad, tus abrazos, tu aliento. No quiero que otras manos que no sean las tuyas recorran mi cuerpo.
Creo que en las cosas del corazón no hay que adelantarse, pues o sucede todo o no sucede nada, pero me conoces y sabes como soy, no puedo silenciar mis sentimientos, ni me avergüenza exteriorizarlos.
La mayor parte de las veces me olvido de cosas que son importantes para ti,  reconozco mis despistes y  te pido que no te enfades, se paciente conmigo.

Le escribí esta carta para que la leyera por la tarde, a la hora  que  cada día nos gustaba juntarnos en nuestro rincón favorito del jardín. Estábamos sentados los dos muy juntos. Las cabezas recostadas, yo, con los ojos cerrados. La leyó en silencio, cuando terminó la última línea alzó la vista hasta mí sin decir nada.Serio.
Yo, le pregunté:Crees que debo quedarme?
Y él respondió: Creo que ya te echo de menos
La imagen es de Vladimir Volegov.

viernes, 1 de febrero de 2013

Atlántico (2)


















Querido L.A.
Como  ves todavía sigo aquí y me temo que la cosa va para largo, pues a los pocos días de llegar recibí una llamada telefónica de la oficina interna disculpándose conmigo, según ellos la burocracia  está haciendo que las cosas se atrasen mas de lo que  habían previsto al iniciar el proceso de remodelación y posible venta de la finca.

No te negaré que por momentos me siento algo indefensa. Necesitada de falta de colaboración y afecto, pero no le doy mayor importancia, pues estos lugares me resultan atractivos y familiares. Hay algo que me sorprende a la vez que me incomoda, y es que los habitantes del pueblo se muestran  excesivamente educados con los visitantes, no obstante tengo el presentimiento de que me aprecian.

Sobre el asunto de la venta de la casa también existe mutismo por parte de los agentes de la empresa inmobiliaria. Yo no les digo nada porque por ahora no me urge vender,  pero si lo crees conveniente puedo exigirles mas celeridad.

Porque por otra parte estás tú que no acabas de decidirte, ¿harás el favor de reconsiderar tu decisión y si así fuera comunicármelo en cuanto lo sepas?

Pienso a menudo en cuan diferente hubiera sido mi vida si no me hubiera tropezado contigo, pero sucedió que me enamoré. Al principio un poco, luego alocadamente.

Paso los días enteramente haciendo lo que me viene en gana. Me siento libre, sin obligaciones ni necesidad de dar explicaciones a nadie, si acaso solo a mi conciencia.

Y me doy  cuenta de que no puedo, ni quiero seguir sacrificando mi vida por algo que no comparto.

Pero por el momento no puedo permitirme cometer errores.Temo cansarme de todo y en un arrebato tomar la decisión  de abandonar y escaparme cuanto antes, por muy humillante que resulte. Me pregunto qué sentido tiene seguir luchando por todo esto si mi vida quedó hecha añicos.

Madrugo a diario. Algunas mañanas salgo de casa muy temprano y doy un paseo en bicicleta-en estos momentos estoy viendo  la mueca que tanto te caracteriza cuando algo te sorprende- Ángel guardó las bicicletas en el invernadero, las cubrió con una lona y están en perfecto estado, la tuya  tiene la cadena suelta, pero creo que ya estaba así cuando  la utilizaste las últimas vacaciones de verano que pasamos juntos.

Los anocheceres son frescos,los paso acurrucada  frente a la chimenea ,observando el papel pintado de las paredes y recordando nuestros últimos días aquí.¿Te acuerdas tú de aquella noche?

Sentados muy juntos, quietos y silenciosos,  podíamos  notar el leve movimiento de nuestros cuerpos al respirar. Yo me levanté y fui a la cocina a por algo de beber,después caminé hasta la  ventana. Con la frente pegada en el cristal, las manos  en los bolsillos y los puños apretados.No recuerdo el rato permanecí así, puede que fueran segundos o quizá horas, el caso es que perdí la noción del tiempo.Vencida y con aspecto derrotado me encogí de hombros , me di la vuelta y sentí que un escalofrío recorría mi cuerpo al ver la inexpresividad de tu rostro.
Los dos supimos que se había acabado, sin espavientos, que si todavía había algún hilo que nos unía, éste se acababa de romper.

Me propongo olvidarte, pero sigues reapareciendo de tanto en tanto.
Te quiere...

viernes, 25 de enero de 2013

Atlántico
























Querido L.A.
Te escribo desde la casa de la playa, la semana pasada recibí una carta de los administradores de la finca en la que  requerían mi presencia con urgencia pues había asuntos legales pendientes de solucionar.

Ha sido un viaje apresurado, aún así opté por hacerlo en tren, ya sabes que siento terror a los aviones y conducir sin nadie al lado con quien hablar me agota el aburrimiento

 El trayecto resultó entretenido, en el asiento contiguo al mío había  una mujer de aspecto agradable y distinguido, lo supe en cuanto vi la calidad de su ropa y accesorios.
 Cuando entré al compartimiento ella estaba absorta  en la lectura de un libro que sostenía con ambas manos de una forma que me impedía ver el título. Ella me miró con desgana . Yo la saludé con poco entusiasmo, apenas un hilo de voz salió de mi boca, permanecimos calladas por un buen rato. No recuerdo en que momento se rompió el hielo entre nosotras  ni  el motivo por el cual que empezamos a hablar, aunque perfectamente podría ser el libro que  permanecía abierto pero ahora descansaba  sobre su falda , el caso es que no había transcurrido ni media hora que la conversación era fluida como si fuéramos viejas amigas.

Tras intercambiar las  frases de presentación me preguntó a dónde me dirigía, le respondí  con soltura y mientras lo hacía su rostro reflejaba sorpresa pues me contó que  libamos hacia el mismo lugar a diferencia que ella  se alojaba en el único hotel que hay en el pueblo y yo en mi propia casa. Estuve a punto de decirle que podía  venir y quedarse conmigo, pero mi indecisión y timidez  impidió hablarle con mas claridad.

Al finalizar el viaje cogimos nuestras maletas y bajamos al andén de la estación, allí mantuvimos la última conversación.  Intercambiamos dirección y  número de teléfono para citarnos antes de yo regresar a la ciudad. Nos besamos en la mejilla, dimos media vuelta y cada una de nosotras nos dirigimos en direcciones distintas.

Se había puesto el sol y amenazaba lluvia, busqué  un paraguas en el bolso grande que llevaba colgado al hombro, sí, aquel de color camello que me regalaste el año pasado por mi cumpleaños, pero no hubo suerte, por lo visto me lo olvidé encima de la mesa del salón antes de salir hacia la estación.

Aún así quise ir andando, mi otro yo, ese que solo en contadas ocasiones  se muestra receptivo me pidió recorrer el camino de la playa que lleva a la casa, sentir  que la humedad del mar cubría mi cuerpo, besaba mi rostro a la vez que deslizaba por mi espalda.

 De tanto en tanto hacía un alto en el camino tomando aire y observando lo nuevo que había venido a quedarse y recordar lo viejo que ha desaparecido, me preguntaba como  era posible que las cosas cambiaran con tanta prontitud y descaro, sin pedir cuentas ni permiso.

 Elena se encuentra bien, mantiene la casa cuidada y a punto. El parqué de los suelos brillan y en las alfombras no se observa ni una mota de polvo, al menos a simple vista. El caso es que la casa huele a limpio. Me contó que su hija ha tenido un bebé y está pesando en irse a vivir con ella o pasar largas temporadas, si eso ocurre tendré que pensar en buscar a alguien que ocupe su puesto, aunque se que resultará difícil , pues estoy acostumbrada a ella y su manera de hacer.
A Fermín lo he encontrado algo mas viejo, un poco encorvado, pero se siente feliz entre las lilas y los árboles frutales.

Los administradores me informaron de que hay unas personas interesadas en la compra de la casa, están dispuestos a llegar a un acuerdo económico que sea satisfactorio para todos. Hemos quedado la semana que viene en casa de Carmela para ultimar el asunto, así que te mantendré informado por si es necesario que vengas tu también. No te niego que me gustaría tenerte a mi lado, y que por momentos añoro nuestra vida pasada. ¿Recuerdas?.Aquí nos iniciamos en la vida adulta, aquí aprendimos a reír y llorar a ritmo de dos. 
Lo primero que hice al llegar a la casa fue subir a nuestra antigua habitación, abrí el cajón superior de la cómoda, cogí una prenda de ropa tuya, me la acerqué y apoyé mi rostro en ella acariciando con la intensidad que tanto te gustaba, la misma que tu me correspondías....
¿Qué nos pasó? ¿Cómo llegamos a ese punto en que el pentagrama de nuestras vidas que siempre había sonado acompasado dejó de hacerlo? Todavía hoy me lo pregunto, pero no obtengo respuesta alguna.
Esta que te quiere



domingo, 12 de febrero de 2012

Te pensaré


Querido:
Me diferencio de una estatua gracias a que por la ventana entornada entra algo de brisa y hace que mi pelo se mueva ondeante suave y ligero, pero estoy quieta, con la mirada fija  hacia el final de la calle. Sostengo la taza de desayuno con las dos manos,  escucho antes que veo. Entonces los ojos se abren con desmesura y la sonrisa inunda mi rostro, al cabo de unos segundos asoma el cartero conduciendo su moto y me confirma que él es el responsable de esta agitación que me invade.

No quiero disimular más, me niego a no aceptar lo evidente,  ya está bien de expresar, gritar, llorar ante la adversidad, ¿acaso no es bueno hacer lo mismo ante la dicha? ¿ Qué tiene de malo presumir ante un logro? ¿Por qué nos cuesta tan poco quejarnos y tanto decir te quiero?Estoy convencida de que exteriorizar nuestros sentimientos es beneficioso para todos.  Se me hace insoportable actuar en contra de mis principios, te amo y así lo diré un millón de veces, incluso más si  hace falta.

Y puestos a decir y asumir verdades, confieso que me encanta esos días  en que llegas a casa y mientras me abrazas y besas en la mejilla metes tu mano en el bolsillo derecho de la americana y  con  la elegancia que te caracteriza  me entregas  el  regalo que horas antes has escogido con el esmero que solo tú sabes elegir.

Muero por verte. Muero para que vuelvas a reunirte conmigo.Aquí. En nuestra casa. Rezo para que no me olvides. Confieso mis celos , mas de una vez  me asaltan dudas y en esos momentos me exaspero   y es que  como sabes soy de las que piensa que el roce hace el cariño, no obstante recuerdo las palabras que te dije antes de que partieras y no me arrepiento de haberlas pronunciado
Abro la puerta y te invito a salir, a que te mezcles con gentes distintas, mujeres más bellas que yo. Camina, descubre y cuando hayas visto regresa,  pues no hay mujer en este mundo que pueda  darte lo que yo. La puerta seguirá abierta y mis brazos, abiertos también, te acogerán. 
Con amor

martes, 2 de noviembre de 2010

Carta de Alessandro

El otro día recibí una carta muy hermosa, una carta como las que se escribían antes, la ha escrito Aless, y yo le he pedido permiso para ponerla aquí para compartirla con todos aquellos que como a mi les encanta la magia que encierra recibir y escribir cartas.
Gracias Alessandro



Querida capitana:

En esta singladura del mar de la vida las olas y la deriva me han llevado hasta ti como un seguro puerto apto para el atraque de aventuras literarias y conocimientos.

Siempre la vida es como un viaje. Pasamos y andamos a través de los años, buscando aventuras, como aquel triste caballero de la Mancha, porque nosotros no queremos conformarnos con estar en el mismo lugar. En el fondo somos nómadas del espíritu , y exploramos horizontes cada vez más peligrosos y arriesgados.
Al encontrarte durante este periplo y cruzarse nuestros barcos vi que llevabas como bandera en tu pabellón los mundos literarios tejidos con la hermosura y belleza de las palabras.

Como grumete aficionado te pedí permiso a ti, capitana de la nave, para subir a bordo. Allí me enseñaste tu puente de mando y gusté de los verbos más hermosos que una navegante solitaria, aunque no sola, arrojó al mar de la vida. Eran dichos de amor y de desamor, de tristeza y de esperanza, de alegría y de pesar.
Imagino que en el piélago de tu alma, habrá una isla donde guardas los tesoros más codiciosos y delicados, las perlas finas, por las que cruzamos este mar infinito, llevando nuestra nave, tantas veces a la deriva, con tal de arribar al país amado y no olvidado.

Sostengo además, seguro que a ti también te sucede, que en nuestra alma necesitamos escaparnos y preparar travesías por los mares maravillosos y desconocidos de la aventura literaria.
Creo, querida capitana, que nosotros estamos deseando salir de la desgana, de la monotonía , del día totalmente plano que los trabajos y los días nos van tendiendo.

Por eso tomamos en nuestra mano el timón de la imaginación y contamos a los demás las verdades de las mentiras, porque lo imaginario, lo literario es más real y denso que lo ordinario.
Este es nuestro cuaderno de bitácora, nuestro blog sentimental, en el que vamos anotando las cifras de nuestra historia en busca de eternidad.

Qué mejor consuelo y dicha para nuestro ser que el poder compartir nuestras vivencias diarias para los que vivimos en distintas orillas de este pequeño charco, cuya agua separa estas dos tierras tan queridas, pero que el idioma vuelve unir armónicamente como un regalo de los dioses.
Porque tu sabes, capitana, igual que yo, que el español, tiene la fuerza de arrastrar todos los océanos hacia nuestros barcos, mientras bebemos a bibliotecas llenas las bellas páginas que tantos han escrito.
Durante las galernas, huracanes y tormentas de nuestra navegación, que dejan varadas nuestras mentes, siempre aparecen, como faro en medio de la noche, las frases bellas y acertadas que son bálsamo para nuestra procelosa travesía.

Por todos los que han sido, fueron y serán. Por los que utilizaron los mundos imaginarios de nuestro ser, levantemos la copa, y brindemos con ron añejo, cual corsarios de otros tiempos, para que la tripulación de nuestra nave vaya creciendo, mientras nos miramos de una ribera a otra.
Gracias por tu ancla plantada al lado de mi humilde bajel.
A tu orden capitana.
Tu fiel grumete.
Alesssandro



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lunes, 18 de octubre de 2010

Lentitud en las horas


Siempre he pensado que las cosas suceden por algún motivo concreto, aunque nos cueste entenderlo, incluso puede llevarnos una vida llegar a comprender.

De nada sirve compadecerse o pensar que si hubiéramos actuado de otra forma las cosas hubiesen sido distintas y probablemente sea así, ante una actitud diferente todo sería diferente, pero eso no significa que fuera mejor.

Cuando en un momento de nuestra vida se nos presenta una elección, lo que decidamos es lo correcto por lo menos a corto plazo, después la experiencia ya se encargará de demostrarnos si la elección fue errónea o por el contrario acertada.

Esto nada tiene que ver en que yo crea o no en la magia del momento, claro que creo, pero también se que es un error extralimitarse en los deseos

Las historias aparecen en nuestras vidas cuando llega el momento, ni antes ni después, sin llamarlas y aunque cuando estamos en mitad del camino tengamos la sensación de que las horas transcurren muy despacio, aunque llegamos a un tramo que nos creemos a punto de desfallecer, con ganas de tirar la toalla no debemos hacerlo, porque sería dar marcha atrás a nuestras convicciones

Reconozco que a veces me canso, que solo veo lentitud donde debería ver esperanza y alegría, pero tu imagen, tu calor, el recuerdo del roce de tus labios rozando mi nuca, la yema de tus dedos recorriendo mi espalda llega hasta mi para darme las fuerzas necesarias para seguir avanzando por este camino que aunque nada fácil los dos decidimos iniciar un día de hace años; quizá nos equivocamos al utilizar pocas palabras ese día decisivo, quizá sea la cuasa de que todo se ralentizara, pero en ese momento así lo preferimos y aquí estamos, al fin y al cabo se trata de una decisión conjunta

En ocasiones, como ahora mismo en que te escribo, para paliar algo tu ausencia me sirvo de la música, porque creo que es el hilo que nos une en la distancia. Por momentos dejo de escribir, me quedo con el dedo fuera del teclado, suspendido en el aire, cierro los ojos y sonrío, porque a través de ella, a través de la música no tengo que hacer un gran esfuerzo para visualizarte.

Hoy ha hecho un buen día, ha refrescado algo, pero ha hecho un día agradable, a eso de las siete de la tarde he salido a pasear durante un rato, mis pasos me han llevado-cómo no-hasta la playa, me he entretenido observando el mar, solo he hecho eso, mirar y pensarte, también añorarte claro. He cogido algo de frío, menos mal que al salir de casa me he llevado un jersey de manga larga..

Estoy algo fatigada, hoy ha sido un día intenso, así que me iré a dormir ahora mismo, pero antes deseaba escribirte esta carta

Ya sabes cuanto te quiero

Besos

lunes, 17 de mayo de 2010

Dicisiete de mayo

Querida hija:

Hace días que quiero preparar una carta elegante, con palabras bonitas, pero no se hacerlo, soy una negada para los preámbulos y preliminares, así que escribiré lo que vaya surgiendo.

Hoy hace años que naciste, hoy hace años que fui protagonista de la mayor y mejor expericiencia de mi vida.

Aunque hayan pasado años lo recuerdo como si hubiese sucedido ayer, fue un parto programado, tuve tiempo de preparar todo con tranquilidad, así que a las nueve de la mañana tal como habíamos quedado con el médico entramos al hospital.


Tu padre y yo nos sentíamos nerviosos, agitados yo diría que hasta un poco asustados, pero sobre todo nos sentíamos felices, las personas más felices y sonrientes del mundo .No dijimos nada a nadie, deseábamos que nuestro primer encuentro contigo fuese solo para nosotros, luego ya llegarían los demás. Mi madre se enfadó mucho conmigo, me llamó egoista y soberbia, creo que durante años no me lo perdonó.


Cuando te pusieron en mis brazos creí en todo, en Dios, en la magia, en la felicidad, creí y supe que todo era posible. Nunca he llorado de felicidad como lloré entonces, cada vez que te miraba me decía a mi misma como era posible que ese ser tan perfecto se hubiese formado en mi vientre. Mientras escribo ahora vienen a mi mente tantas imágenes, de tantos momentos. Algunos felices y otros duros, pero en definitiva todos positivos.

Qué fácil ha resultado la vida contigo durante estos años. Qué agradable resulta vivir contigo.

Me has enseñado tanto, que no puedo sentirme más orgullosa. Me gusta parecerme a ti.

Escribiría muchas mas cosas pero prefiero guardarlas solo para mi.


jueves, 15 de abril de 2010

Tras el viaje



Todo sucedió durante un viaje que realicé por motivos de trabajo hace ya bastante tiempo. Mi destino era un lugar por aquella época desconocido para mi, al principio no veía personas, solo me fijaba en los ojos, miles de ojos que se cruzaban conmigo por las calles que transitaba a lo largo del día.
Habían de distinto tipo, cansados, ausentes, fríos, lejanos, indiferentes, distantes, pero entre todos esos ojos hubo unos que sentí como se clavaban en mi nuca, fue solo cuestión de un instante,me di la vuelta hasta quedar en su misma posición, solo un cruce de miradas, pero allí estaban. Esperando. Dos miradas frente a frente que se sonreían y escuchaban
Me pregunté por qué extraña razón intuí la magia que desprendía la persona que era dueña de esa mirada, pero en esos momentos no supe la respuesta. Y ahí estabas tú, delante de mí mostrando una amplia sonrisa llena de complicidad. Y aunque nuestras miradas se encontraron y reconocieron desde el primer momento no caí en que yo era importante para ti. Me gustaba estar contigo, porque no eran necesarias demasiadas palabras para entendernos.
Decías que llevabas a alguien especial en todos tus viajes, por todo el mundo, a cada exposición que visitabas.
Te ausentaste y te eché en falta, creí que por fin habías encontrado a quien tanto buscabas. No dije nada, mi enfado era tan obvio que preferí callar, pero un día se me ocurrieron unas palabras y entonces sí te escribí una carta. Mi sorpresa y desconcierto fue enorme cuando respondiste.
Estuve reflexionando durante tiempo. Pero no hice preguntas. Siempre he pensado que si alguien quiere que me entere de algo solo debe contármelo sin más, sin ningún tipo de presión, porque a mi tampoco me gusta que me presionen ni suelo contar nada sobre mí,porque en realidad nunca ha habido gran cosa que contar. Pero había demasiadas inquietudes compartidas como para dejar pasar esa nueva oportunidad que se nos ofrecía de estar juntos.
Ahora ya se. Y lo que se me gusta. Todo es nuevo, pero a la vez resulta familiar y certero

Y eso es todo lo que sucedió, sin nada más por ahora se despide esta que te quiere con todo el cariño.

lunes, 22 de febrero de 2010

Gana la estupidez



Querido estúpido:
Aunque me consta que gozas de una buena salud mi educación me dice que debo preguntar, así que empiezo mi carta con el encabezamiento pertinente.

Espero que al recibo de ésta te encuentres bien, yo estoy muy bien a dios gracias.
Me veo en la obligación de escribir porque estoy en una habitación algo pequeña y hay tantas letras revoloteando a mi alrededor que me siento mareada, así que las iré recogiendo al vuelo e intentando alinearlas una a una de la mejor forma posible.

Estoy segura de que llevas tiempo haciendo balance de tu vida, y que cuando estás a solas contigo mismo, cuando escuchas la voz de tu conciencia no te gusta todo lo que oyes, porque sabes que no has actuado bien, que has sido bastante injusto. Nunca te paraste a pensar en lo que estaba sucediendo, ni cuales podrían ser las consecuencias.
No tuviste en cuenta algo importante, y es que entre dos personas que se tratan, las palabras suenan a verdad y que depende del momento incluso puede llegar a sonar como poesía. Olvidaste, o sencillamente no te importó pensar que para la otra persona tus palabras eran un regalo, un regalo que le cogió por sorpresa.
Tú siempre te amparas en ese muro absurdo, muro que ni tu mismo te crees y te da igual lo que suceda porque ya avisaste, pero las cosas no son así, a las personas que se quiere o aprecian no se les debe tratar de esa forma porque les duele, que te escondas en tu papel no te exime de responsabilidad, ya ves que no nombro la palabra culpa, es demasiado fea para ponerla aquí, pero no es así, a las personas que un día, por la causa o circunstancia que sean deciden escucharnos, regalarnos su tiempo, con esas personas se contrae una responsabilidad por lo menos moral. Y son personas merecen un respeto, porque nos entregan su tiempo, iniciar una relación afectiva con alguien implica compromiso, responsabilidad y coherencia.
Olvidaste que existen personas para las que una llamada, una carta un ¡hola! es un regalo, es vida y es alegría.
Es cierto que nosotros escogemos la forma de ver a las personas, la forma y la manera, pero ¿sabes? Quizá deberías transformar algunas de tus cosas, algunas de tus formas, algunas de tus maneras porque en definitiva la vida es una constante renovación, quizá no actúas tan leal a ti mismo como crees, quizá el muro que te sirve de cobijo no sea el más adecuado.
Poseemos el don de la palabra, gracias a ella podemos comunicarnos, así, que a ver si crecemos y maduramos un poquito y les damos buen uso, no las utilicemos para crear distancia, para confundir porque eso lo mires por donde lo mires es una total y descomunal memez.
Hazme un favor, mírate en el espejo, da igual que no sea grande, toma el primero que veas y mírate, puede que no te guste demasiado lo que ves. Puede que te lleves una sorpresa...claro que también podría ser que la sorpresa me la llevara yo al saber que sí, que te encanta la imagen que ves
Atentamente esta que le escribe

domingo, 21 de febrero de 2010

La carta


Mi querido desconocido, hoy he recibido tu carta, puedes suponer lo feliz que me he sentido al leer tus hermosas palabras.

Yo me encuentro bien, aunque como sabes mi vida últimamente está atravesando por un ritmo extraño, cambiante y con muy poca cordura, hay momentos que pienso en que quizá me estoy volviendo un poco loca.

Estoy viviendo en un lugar muy hermoso, tras los cristales de cualquiera de las ventanas de mi casa puedo contemplar un paisaje que invita a la calma.Y cuando al atardecer me quedo a solas con mis pensamientos, absorta mirando ese paisaje que se ofrece ante mí me gustaría poseer el don de saber capturar imágenes. Me siento orgullosa de haber encontrado lo que estaba buscando desde hace tanto tiempo. Cuando abro la ventana siento la caricia del sol, y el olor del mar.

Qiza soy demasiado soñadora, pero estoy decidida a asumir el riesgo y me atrevo a creer que la magia, es algo que existe en mi vida. Deseo tomarme mi tiempo para convencerme de lo que soy capaz, de hasta dónde puedo llegar, y, que soy capaz de todo, si así me lo propongo.

Te agradezco mucho la ayuda que me ofreces y me gustaría que estuvieras cerca para escuchar el sonido de las olas junto a mí porque sé que tú también eres un enamorado del mar.

Me gusta querer, me gusta sque me invadan sensaciones, me gusta oir palabras acompañadas de gestos de amor, me gusta besar y disfruto cuando tengo la suerte de poder compartir todos esos sentimientos con alguien que me comprende.

Es probable que al leer esta carta pienses que soy demasiado sensible, puede que te digas que con mi forma de ser no se llega a ninguna parte, y supongo que razón no te falta.

Te estoy imaginando. Te veo salir de la casa te diriges al porche del jardín, encaminas tus pasos al buzón, pues hace solo unos segundos has escuchado cómo el cartero depositaba la carta en él; has dejado la puerta abierta, lo sé porque se escucha una música de fondo. Por las notas que oigo creo que estabas pensando en mí. Se oye a Bach, se oye la Pasión según San Mateo.

Sé que falta muy poco para que se efectúe nuestro encuentro, y cuando llegue ese momento; para los dos será un día alegre, formidable, mágico, esperado...

Desde el primer día que coincidimos en la distancia supimos que algo estaba sucediendo en el intercambio de palabras.Y mientras llegue ese momento quiero darte las gracias por hacerme sentir alegria con cada una de tus palabras.Porque las muestras de cariño, qualquier muestra de cariño beneficia la salud del alma


lunes, 15 de febrero de 2010

Al pirómano de sueños


El paraiso, Bruegel.

Escrito por [Katia]

Al pirómano de sueños
Porque la ilusión debió estallar en azul y no estrellarse ensangrentada contra tu roca.
Había en torno a ti una libélula vaga de una vaga ilusión, parafraseando a Rubén Darío. Yo la eché a volar presurosa y ansiosa. Pero hombre nacido en el desesperenzado mes de enero: lejos de la primavera, lejos del amor, lejos de mí... la recibiste con tan invisible como contundente hacha incendiada de hielo.
Sabías que alrededor te volaba etérea mi esperanza en prodigioso giro, y no pudiste hacer otra cosa que reírte en un dialecto que no es el mío y disparar a su vuelo, ensartándola por las tiernas alas de luciérnaga de luna y plata, y obligándome a hacer un entierro de sueños definitivo.

¿Y ahora te lamentas, tú, hombre, descendiente de soldados fratricidas, rebosante de testosterona, ignorante en amor? ¿Y te gusta ahora deleitarte visitando el cadáver de la ilusión muerta y caída en tierra por tus manos?

Desde mi orgullo meridional de cruz católica y de saeta encarnada de Semana Santa; desde litros de sangre fluyendo sin tregua por arterias y venas de generaciones que en la orgullosa Castilla del Medievo me precedieron; y desde verdes valles encantados del pueblo cántabro de hadas que es también mi origen...
Te grito en silencio:
¡Déjame en paz!

Que ni me sirve tu falsa amistad ni yo soy mujer de dar pena. Que corren siglos de nobleza castellana por mis venas. Que soy andaluza en pie hasta el fin, sanguínea, de sol y viñedos y de oscuros caballos en galope a ras de orillas infinitas.
Dios y los libros son los únicos que se quedan a tu lado cuando los demás se han ido.

Fdo:
La rastreadora de espejismos

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martes, 22 de diciembre de 2009


Templo de Salt Lake City, Utah.

Estimado Inb Levi,desde hace unos días me encuentro muy excitado,no sé muy bien que pensar y esta razón me mueve a comentar contigo un asunto que me tiene preocupado.

Sabes que nunca fui muy propenso a creer y menos aun cumplir con los preceptos de nuestra comunidad.
Algunos me tachan de descreido,de mal ejemplo,incluso de endemoniado y quizá no les falte razón, porque estimado Levi creo que he estado equivocado por mucho tiempo.

El caso es que anoche envié a mi esclavo Adel al páramo donde sabes se guardan mis ovejas bajo la atenta mirada de mi primogénito al que le tengo encomendada la responsabilidad del cuidado del ganado.

No salgo de mi asombro cuando Adel me cuenta algo que ha pasado en el trayecto de nuestra casa hasta el lugar donde Abukbar encierra el ganado para protejerlo de las bestias de dos y cuatro patas.

El caso es que cuenta que un ser que no parecía de este mundo se le presento cuando bajaba la cuesta que desemboca en el valle que utilizamos en esta época como zona de pasto para el ganado.

Dice que no pisaba la tierra como cualquier ser humano,que se mantenía en el aire gracias...y creeme lo que digo...gracias a unas grandes alas cubiertas de pluma blanca y pura como las primeras nieves antes de ser pisadas.

Pero ahí no queda la cosa,pues este extraño ser le dirigió la palabra, y segun mi criado, este le dijo que era un enviado del todo poderoso y siempre bien amado señor del universo,Dios de nuestros antepasados.

Le dijo que esa misma noche sucedería algo extraordinario...y creeme lo que te digo...ha pasado y no salgo de mi asombro.

De resultas de todo ello Adel se dirigió sin pensarlo hacia las afueras de Belen guiado por los consejos del ser alado que le ofreció una luz extrañamente hermosa que le acompañó hasta llegar a un pequeño y triste pesebre donde se encontraban una mujer,un hombre y un recien nacido...y cree en mis palabras... pues aunque pueda parecer un hecho extraordinario y me arriesgue a que pienses que estoy loco, ese recien nacido, no era otro que el hijo de Dios personificado.

Ya sé que pensarás que lo habré soñado,sobre todo sabiendo mi postura hacia temas de esta índole, que siempre me han granjeado la enemistad de la comunidad y un desasosiego del alma que tu bien conoces y siempre has minimizado para ayudarme y confortarme en base a nuestra antigua amistad.

Si te sirve de algo te diré que que en cuanto fui consciente de lo absurdo de lo contado por mi criado,no pude resistir la ansiedad que sus palabras produjeron en lo más íntimo de mi ser y salí apresurado con la intención de corrobar lo que me habían contado.

Cual fue mi sorpresa cuando antes de salir al páramo llamaron a la puerta de mi humilde morada en horas tan intempestivas y de madrugada.

Abrí la puerta con desconfianza pues son malos y duros estos tiempo que vivimos y allí estaba... un pequeño paje perfectamente engalanado impropio de estos lares tanto en la ropa como en ademanes.

Este me dijo que era el heraldo de tres grandes señores que pedián posada tras un larguísimo viaje pues estaban agotados y necesitaban refrescar sus monturas y si fuera posible algun refrigerio para la comitiva que los acompañaba.

Como bien sabes la hospitalidad es sagrada y posiblemente uno de los pocos preceptos que siempre he respetado,así que les ofreci mi humilde morada y un poco de pan y queso regado con un poco de agua.

Cuando se sentaron a mi mesa,los tres grandes señores me hablaron como si me conocieran de toda la vida y esto me puso en guardia,pues de todos es sabido que nuestro oscuro Rey Herodes nunca descansa y siempre anda buscando virgenes con las que satisfacer sus ansias de pecado, recurriendo para ello a un singular número de añagazas, y como tu bien sabes guardo una joya en casa, carne de mi carne y alegría de mi morada.

Finalmente se ganaron mi confianza y no pude por menos que contarles el suceso narrado por mi criado al respecto del ser alado.

Dicho esto los tres se levantaron de la mesa y llamaron al heraldo que conocí anteriormente,seguidamente empezaron a dar instrucciones concisas a este y me rogaron encarecidamente que les acompañara hasta donde el criado había encontrado el pequeño pesebre y el recien nacido citado.

Entre movimientos pausados y elegantes se pusieron los señores en marcha solicitando disculpas por su atrevimiento y musitando constantemente una palabra,un nombre...Jhosua,Jhosua recitaban...no solo era una palabra,no solo era un nombre,parecía una oración musitada con lágrimas en los ojos y expresión elevada.

Pregunté quien era Jhosua y ellos solo me miraban como si fueran dueños de algun secreto que no tardarían en desvelarme ,así tal como un padre hablaría a un hijo, como un abuelo se dirige a su querido y pequeño nieto,ellos me contaron que venían de un lugar muy lejano, más allá del horizonte protegido por las profundas y escarpadas montañas del norte.

Venían en pos de una profecia muy antigua,eran estudiosos de noble cuna descendientes de antiguos sabios y tenían la misión ...y creeme mi querido Levi,cree en mis palabras...su misión no era otra que ponerse a los pies del hijo de Dios personificado,un pequeño bebe llegado a este mundo de horror que nacería de la forma más humilde y sería portador de un mensaje inaudito que gracias a su llegada a este mundo, la historia de nuestro pueblo cambiaría de la noche a la mañana y con las mismas la historia del mundo entero pues ese pequeño ser era el encargado de la mayor de las proezas,conseguir que el mundo tenga esperanza,conseguir unir a todos bajo un mismo credo claro y diáfano como el agua que nace en los dulces manatiales de nuestras montañas.

Amaos los unos a los otros sin diferencias de credos,sin ambages,sin prioridades y además asegurarnos que con la muerte nada acaba ,que no estamos solos,que el padre prepara nuestra última morada,estas fueron sus únicas palabras,palabras que calaron muy hondo en este descreido amigo tuyo y que aun no sabe muy bien, si lo ha soñado o verdaderamente el hijo de Dios ha llegado.

Abu Akbar al senum
Belen 24 de diciembre.

Gracias Gavalia

jueves, 10 de diciembre de 2009

Decisiones



Existen conversaciones tan agradables, tiernas y mullidas, que facilmente se convierten en caricias.
Existen otro tipo de conversaciones, que por el tono, acento, palabras, adejetivos, son como clavos ardiendo.
Conversaciones que nos aman. Conversaciones que nos dañan y lastiman.Conversaciones no aptas para nuestra salud.
Pero también exsiten palabras tan agradables que cuando van dirigidas a nosotros sientes que te abrazan y te miman.
Y palabras duras e injustas que al escucharlas lo primero que piensas es en escapar de la red que te ha hecho presa.

Me gusta hablar, hablo conmigo misma, pero me dirigo al otro, y mientras lo hago me desnudo ante miedos, oscuridades, barreras...en definitiva de todo lo negativo que observo a mi alrrededor.
Y esa desnudez, ante cualquier tipo de miedo me hace sentir libre, ligera, y mientras fluyen las palabras siento que me elevo y llego muy arriba.

Pero, en estos momentos me siento triste y agotada. Eso me hace pensar que quizá es hora de hacer balance.Tampoco es extraño, ya que estamos a finales de año, época propicia para aclarar ideas. Comprobar cómo está el activo y el pasivo. Ver cual de los dos gana. Por cual de ellos se inclina la balanza. Y si esa empresa que es mi vida dispone de suficiente liquidez.

La vida es así, hay de todo. Frustaciones, miedos, errores, decepciones, aprendizajes. Hay de todo.Somos poseedores y dueños de un poco de ese todo, incluido nuestro poder de decisión. La vida nos ofrece tantas oportunidades!!! y somos nosotros los únicos responsables de dosificar y administrar.
Somos los únicos con el poder de decisión, esto significa que cuando nos equivocamos es nuestra responsabilidad.

Es bueno hacer un alto en el camino, disponer de tiempo para poner orden.
Dejar por el camino apegos innecesarios y absurdos que no nos llevan a ninguna parte. Vaciar la mochila (yo prefiero maleta), empezar a caminar ligera y optar caminos nuevos.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Corazón cerrado



Niña sé que mis palabras llegan con retraso, pero antes no pude.
Veras, tienes el corazón vacío. No es tu culpa.
Para poder dar antes tienes que tener. Dos verbos curiosos: dar y tener.
Si lo unimos al “amar”, el trío algunas veces resulta caótico, pero las más es tan necesario como el oxigeno. No podemos vivir sin amor.
Tengo conciencia que te han amado, pero intuyo que no todo lo que necesitabas y esa es la razón de tu torpeza cuando intentas amar. No sabes, porque nadie te enseño el amor, ese amor que no pide nada y que todo lo da.
Dar parte de ti es difícil, lo sé. Pero es muy gratificante, casi siempre recibes mucho más.
Tal vez ya es tarde, para poder enseñarte, es algo que se aprende de niña; de niños nos llenan el saco de besos y abrazos. A ti, te lo dejaron a medio llenar.
Una carencia muy dura de asumir.
Lo llevas con gracia y salero, sólo los cercanos a ti lo sospechan. Creo que es tarde y lo digo apesadumbrada. No sabes dar y tampoco recibir. Y aunque haces intentos loables y te esfuerzas, nunca te sale bien.
Deseo con todo mi corazón que aparezca alguien en tu vida, que sepa colmarte ese corazón, que el eco es el único dueño.
Gracias noseque

lunes, 19 de octubre de 2009

Tuve un sueño



Hola cariño.
Hacía tiempo que no escribía, no porque no tuviera nada que decir, que si que tengo y mucho. Quizá ese sea el problema, tengo tanto por decir que una vez estoy preparada ante el teclado, le miro y mi cerebro queda colapsado y los dedos de mis manos paralizados.
No consigo unir ni una sola frase, ni una sola palabra que sea sostenible.Coherente. Pero es que ayer tuve un sueño. También hacía mucho que no soñaba o por lo menos no recuerdo haber tenido ninguno.
El sueño empezaba con tu llamada telefónica.
Por la mañana me llamaste para hablar. Quedamos en tu casa a una hora de la tarde, con suficiente tiempo de antelación, (ya sabes que no soporto la impuntualidad) una vez preparada salí de casa con la idea de ir paseando, hacía viento pero la tarde era luminosa.
Bajé toda la calle, como te digo hacía viento y eso hizo que las hojas de los plataneros ya empezaran a caer. Era una tarde tan bella que si mis posibilidades me lo hubiesen permitido habría añadido alguna hora más.
Cuando llegué a tu casa llamé al timbre, pero no respondiste. La puerta estaba entornada. Abrí suavemente mientras te llamaba, pero seguías sin responder. Al llegar al salón mis ojos se dirigieron hacia el sofá. Allí estabas tú, tendida, callada, con los ojos abiertos pero sin expresión alguna.
Me asusté. Me asustaste. Tú eres una persona alegre, tu mirada lo dice todo. Ayer no decía nada. Eso fue lo quede verdad me alertó. Fue un aviso de que algo no iba bien.
No respondías a mis preguntas. Yo te preguntaba quién te ha hecho daño, pero mirabas hacia mí sin responder. Tampoco llorabas. Cuando eras pequeña eras muy llorona. ¿Recuerdas el primer día que te llevé “al cole de los mayores”? Temblabas abrazada a mi.Te pregunté ¿Qué te pasa?,¿ por qué estás tan callada, acaso no te gusta este cole? Tú, mirándome respondiste: Sí que me gusta mami, pero estoy un poco nerviosita. Dios… te comí a besos.
Parece, como si no hubiese transcurrido ni dos días de todo aquello. Lo recuerdo tan bien que incluso puedo oler la colonia que por aquel entonces utilizaba para ti.
Siempre nos ha gustado ir perfumadas. Siempre nos ha gustado cambiar de perfume. Siempre has tenido el sentido del olfato muy desarrollado.
…pero volviendo al sueño…me asusté mucho, porque intuí el daño que alguin te había ocasionado, aunque exteriormente no se te veía herida alguna. Yo quería abrazarte, pero no podía, por más que lo intentaba una fuerza extraña impedía que llegara a tu lado. Tú, continuabas seria, sin llorar, pero muy triste. Rota. Inamovible.

Al despertarme tuve una pésima sensación, un gran malestar. Aunque el hecho de comprobar que todo fue un sueño y que tú no habías sufrido ningún daño fue maravilloso.
Estuve todo el día feliz por ti y todo el día con un gran desasosiego por mí.
Porque tras despertar, ducharme y tomar el café vi claramente que la que estaba tan dañada en el sueño, en ese sofá no eras tú. Tras pensar un rato caí en la cuenta de que el sofá que ví no era el tuyo sino el mío.

Un abrazo
Te quiero

miércoles, 30 de septiembre de 2009

A mi padre



Dicen que compartir es necesario para quien quiere ser escuchado.
Dicen que transmitir sentimientos es cosa de seres alterados.
Me altera la disposición de saberme innecesario por ser escuhado,leido o encontrado.
Dicen que compartir es necesario para quien quiera ser escuchado.
Desde que te fuiste me siento alterado y hace ya muchos años que renuncié a tan triste historia y es por ello que te eché y te echo de menos hasta en los mejores momentos de un futuro ausente de tu presencia y anclado en el pasado.
Nos abandonaste una noche cerrada,oscura y hambrienta de pena.
No sirvió de nada llorar a la sombra de la bóveda ni al calor del silencio que reina en esa casa donde la habitación de la alegría linda con la de la pena de no tenerte a mi lado.
Ahora estoy maduro,calmo y sosegado pero deseo que sepas que no te perdono por habernos abandonado, tanto si fue culpa tuya como si lo fue por el olvido de un pasado sujeto con alfileres a cuestas de una de una pena que no encuentra consuelo por marcharte de puntillas donde no puedo encontrarte porque estás a ese otro lado.
Dicen que compartir y transmitir es cosa de seres alterados y no puedo evitar pensar en tan triste pasado porque querido y amado padre te fuiste sin mi permiso al otro lado.

Gracias Gavalia

jueves, 24 de septiembre de 2009

Para un amor


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Querida amada


Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho, por esta razón, quiero que sea mi fuerte sentimiento hacia ti la fuente que me dicte en cada momento todo el flujo de pensamientos de los que tu amor ha sido fruto durante el tiempo que permanecí a tu lado y que jamás olvidare.

Dicen que los amores mueren de hastío y el olvido los entierra, yo te puedo decir que todavía puedo sentir en lo mas profundo de mis entrañas la señal que ni los años ni los lustros podrán borrar de mi mente, la imagen de tu faz mirándome cuando apenas éramos unos simples adolescentes, unos simples niños con sentimientos frenéticos, que se ocultaban de las miradas indiscretas por tener miedo y respeto a eso del “amor” y que se guiaron por ese sentimiento tan descrito por los grandes autores en las hojas y hojas en las que sus libros nos deleitaban midiendo sus sesgadas letras para empatizar con sus personajes y sentirnos amados, sintiéndonos nosotros muy lejos de esa realidad mágica y sofistica que solo los libros nos transmiten, un sentimiento tan real como el que solo pudimos ver en el cine protagonizando por personas afines en las que nuestra vida allí se veía reflejada, todavía puedo recordar esa tarde soleada cuando el roce de ese leve aire de ponente rozaba tu cara y una vez mas me demostraba la belleza ideal que solo con los libros no llegaba a comprender, esa misma tarde que pudimos ver reflejado en la pantalla del televisor la historia de dos jóvenes que bajo el nombre de Toto y Elena, no hacían mas que demostrarnos nuestro propio final, una historia tan paralela a la nuestra, como definida para nosotros.

No me arrepiento, nunca me arrepentiré, tu amor es mas fuerte a cualquier dolor mundano, nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo, fuimos nosotros los que nos amamos, fuimos nosotros los que nos quisimos, y fui yo el que nunca borrara de mi mente el momento en que te conocí, nunca borrare de mi corazón el amor que sentí y de mi retina tu dulce rostro diciéndome te amo.
El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir.

Ese sentimiento de arrastre dura mucho tiempo, pero esta carta, no es mas que una muestra de la felicidad que me embraga, conocerte fue el regalo mas grande que Dios me pudo regalar, porque conocí el amor, un amor corto, pasajero como el vuelo de las palomas, pero como su nombre indica AMOR, eso es lo que conocí, aunque el destino se olvidase de nosotros, aunque nuestro futuro sea lejos uno del otro, el amor. Claro, el amor. Un año de ardor y llamas y el resto de una vida de cenizas, es tan corto el amor y tan largo el olvido.
Así fue nuestro amor.

¿Recuerdas aquella tarde en la sumisa soledad de las montañas?, la recuerdas verdad, ese era nuestro lugar, el único, un sitio hecho para nosotros, un sitio que solo tu y yo conocíamos de su existencia, un lugar que la madre naturaleza nos había regalado a cambio de todo lo que el mundo nos quito.
Recuerdo esa tarde cada día de mi vida, en cada instante recuerdo un momento de aquellos minutos mágicos, lo recuerdo como si fuese ayer y poco a poco la nostalgia me invade solo dejando cabida a mi pequeña locura, las nubes, amontonadas y de un azul amoratado, como la tinta desleída de una pluma, iban juntándose, poco a poco, como tu y como yo, sin duda a conclave en las alturas de los cielos,y allí debajo estábamos, debajo de ese roble centenario que solo el ha sido testigo de nuestros clandestinos encuentros, el ha sido testigo del preludio de nuestro amor, de la sinceridad de nuestro corazón y de nuestra amarga despedida,bajo sus protectores troncos nos cubríamos del bochorno calor estival, del frío gélido de nuestro invierno, de las hojas que el otoño arrastraba de los árboles y veíamos caer de manera suave despidiéndose con sus lanceolados movimientos, pudiendo escuchar en el rugir de los vientos la melodía de Love Theme, ese tema que colma la historia de nuestros antecesores en el cine.Ese árbol era nuestro refugio, era el árbol protector, magnífico roble, de majestuoso y vasta copa, abierta en pompa mirando hacia Dios, árbol patriarcal, de esos que ven con indiferencia desdeñosa sucederse generaciones de chinches, pulgones, hormigas y larvas, y les dan cuna y sepulcro en los senos de su rajada corteza.testigo mudo de nuestro amor y pasión.

El primer amor es una pequeña locura y una gran curiosidad, una duda que tu me enseñaste a destapar y descubrir, un sueño que solo en el cine y libros era capaz de ver y leer, pero nunca entender, pero al fin y al cabo, eso es lo que hay que entender, que es la magia del primer amor que consiste en nuestra ignorancia y en la idea de que no pueda tener fin.
Nunca he guardado resentimiento hacia tu familia, nunca podría odiar a aquellas personas que en sus venas corre la misma sangre por la que yo daría mi vida, siempre he pensado que ame y hice lo que quise por amor, si calle, calle con amor; si grite, grite con amor; si corregí, corregí con amor, si perdone, perdone con amor, la única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor y tu en mi vida solo fuiste amor, con un sentimiento así, el odio no tiene cabida en mi conciencia,es tan grande mi amor que aunque intente competir con el odio nunca podría vencer.


Fui yo el que me fui, pero también te digo con certeza que ese no fue nuestro final, nuestro final es el encuentro…no me preguntes porque lo se, pero lo se, lo se con la misma certeza con la que te vi por primera vez y supe que serias el primero y único amor de mi vida

No hagas caso de las lágrimas que corren la tinta de mi escritura, no son lágrimas amargas, son lágrimas de felicidad, felicidad por haber conocido el amor y por haberte conocido a ti, ma petite rêveuse

El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga

Siempre tuyo.
Hasta la eternidad.

Gracias Apolo_Licio