sábado, 16 de marzo de 2019

La excursión de las muchachas muertas.-Anna Seghers


 La excursión de las muchachas muertas (primero de los tres relatos que conforman el presente volumen) fue escrito por Anna Seghers durante su exilio en México, país al que la escritora alemana huyó tras la ascensión del nazismo. Estamos ante una auténtica obra maestra, lírica y a la vez terrible, que contiente todos los elementos que constituyen la esencia de la poética de su autora: lúcida crítica sociopolítica, hondo conocimiento de la grandeza y las miserias de la condición humana, y la trágica e imborrable huella con que el horror de la guerra marca el destino de los hombres. 



La excursión de la muchachas muertas, lo escribió Anna Seghers, durante su exilio en México. Lo componen tres relatos independientes, pero todos tienen en común el horror de la guerra y en qué forma marca y modifica la vida y a las personas.
El primer relato es el que da título al libro. Habla de una excursión de chicas y lo que fue sucediendo a cada de una de llas cuando llegó el nazismo.
El segundo relato, Cartas a la tierra prometida, trata la historia de una familia que tras huir de los pogromos en Rusia, se asientan en París y todo lo que les va sucediendo hasta el fin de sus días
El último relato, El fin, va sobre un verdugo nazi que tras finalizar la guerra se pasa la vida huyendo por temor a ser reconocido por algunas de sus víctimas del campo de concentración donde él estuvo a cargo.
Es el que más me ha gustado. Muy recomendable. Hace años que tenía el libro en casa y mira, ayer fue el día indicado para leerlo.

1.-  La excursión de las muchachas muertas.
"Algunas veces estando en la cama enferma e inconsciente, incluso había abrigado la vana esperanza de qud regresara el viejo nombre de antaño, con la engañosa creencia que podría reintegrarme la salud, la juventud, la alegría, las fuerzas de volver  con los viejos compañeros a la vieja vida quese había perdido para siempre. Al resonar mi antiguo nombre me sobrecogí y me agarré las trenzas con las manos, a pesar de que en el colegio siempre se habían burlado de mí por ese gesto."
2.- Cartas a la tierra prometida.
"El niño nos pregunta a menudo cuándo vas a volver. No entiende que te has marchado. A veces pienso lo listos que son los niños al negarse a admitir la muerte. Ellos lo conciben como una más de las peregrinas ideas que a veces se nos ocurren a los adultos."
3.- El fín
"Volpert se levantó y se marchó. Sentía en su interior una tristeza fría e inasible, como la escarcha. En su día había creído que sólo necesitaría recuperar la libertad para ser feliz, feliz en la inconsciencia como un  niño. Pero de pronto comprendió que la felicidad, como la infancia, pertenecía a un pasado irrecuperable.."

Anna Seghers

Nº de páginas: 160
Encuadernación: Tapa blanda
Editoral: BRUGUERA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788402420411

jueves, 14 de marzo de 2019

Un año pésimo.-John Fante

Dominic Molise tiene 17 años, es feo, bajo y desgarbado, su familia está en la ruina y él aspira a ser un gran lanzador de béisbol. Los acontecimientos de su vida predicen su glorioso porvenir: se le aparece la Virgen María, su brazo privilegiado le habla; y cuando el padre quiere hacerle comprender la realidad de la vida, Dominic le roba una hormigonera oxidada para costearse el viaje a la celebridad. Un año pésimo es un diálogo inconcluso con el padre, trata de la decadencia de la familia y del redescubrimiento de los sentimientos familiares. Y como factor determinante, la voz cínica, delirante y cruelmente autoparódica de un protagonista-narrador irritado con el mundo y consigo mismo. La novela de Fante que concentra en estado más puro los recursos y características de su narrativa.


Fante retrata con maestría a unas personas indefensas ante un destino nefasto que aboca al fracaso.
A cada página describe  la humanidad aplastante de esta familia de inmigrantes italianos que se fueron de sus tierras en busca de un mundo mejor, su lucha frenética por cambiarlo, y en esa 
 lucha los sueños se hunden cada vez más. Aún así  Dom, el narrador, no se rinde y lo intenta una y otra vez. Es una lectura impactante, una visión de la vida real allá por los años cincuenta en América.
Y cada uno se evade de la terrible realidad a su manera.
August, el hermano pequeño sueña con la actriz Carol Lombard y guarda autógrafos firmados por el mismo, así sucede:
"Algunas fotos estaban firmadas por él mismo. “Para mi querido August, con adoración. Carole.” “Para August, con amor imperecedero. Carole.” “Para August, con el recuerdo de las apasionadas noches de Malibú. Carole.” “Querido Augusto: haz conmigo lo que quieras. Soy tuya en cuerpo y alma. Carole.”
En teoría hay que reírse de estas cosas, ya que te hacen quedar como un tonto. Miré a mi hermano, vi su boca abierta, el vaho que formaba su aliento al salir al aire helado. Aquellos autógrafos no me parecían divertidos. "

Dom habla de su primer amor:
"Ni siquiera hablándole me atrevía a mirarla directamente. Cada detalle suyo producia una explosión en mi organismo, la curva de su codo, la cincelada perfección de sus aletas nasales, la densa languidez de su pelo, la perfecta orfebreria de su reloj de pulsera, la mancha de carmí n en el cigarrillo, la concavidad de su edtómago, la tersurade su regazo, los desenvueltos pechos que avanzaban gallardamente en vanguardia del resto de ella, saltando de vitalidad."

Pero también se da de bruces con la realidad :
"Recogí el dinero y volví junto a la hormigonera. Estaba abollada y magullada como las manos de mi padre, era parte  de su vida y poseía una extraña antigüedad, como si procediera de un pais muy ldjano, de Torricella  Peligna. La rodeé con los brazos y le estampé un beso,y lloré por mi padre y por todos los padres, y también por los hijos, por estar vivos en aquellos tidmpos, y por  mí mismo, porque ahora tenía que irme a California no tenias elección, y tenía que quedar bien."
Una lectura muy recomendable, sin duda. Sugiere un buen debate.
 


John Fante


ISBN 978-84-339-6026-9
EAN 9788433960269
PVP CON IVA 7.9 €
NÚM. DE PÁGINAS 144
COLECCIÓN Compactos
CÓDIGO CM 725
TRADUCCIÓN Antonio-Prometeo Moya Valle

martes, 19 de febrero de 2019

Un hombre en la oscuridad.-Paul Auster


August Brill ha sufrido un accidente de coche, y se está recuperando en casa de su hija, en Vermont. No puede dormir, e inventa historias en la oscuridad. En una de ellas, Owen Brick, un joven mago que ha adoptado el nombre artístico de «El Gran Zavello», despierta en el fondo de un foso de paredes muy lisas que no puede escalar. No sabe dónde está ni cómo ha llegado hasta allí, pero oye el ruido de una batalla. 
Hasta que aparece el sargento Serge, que le ayuda a salir del pozo para que Brick pueda cumplir su misión. América está inmersa en una oscura guerra civil. Los atentados del once de septiembre no han tenido lugar, y tampoco la guerra de Irak. Brick no entiende nada. Pero se entera de que su misión es asesinar a un tal Blake, o Block, o Black, un hombre que no puede dormir, y que como un dios, inventa en la noche esa guerra que no acabará nunca si él no muere. Aunque no se llama Blake ni Block ni Black, sino August Brill, y es un crítico literario que ha sufrido un accidente, se está recuperando en la casa de su hija, en Vermont, y no tiene los infinitos poderes de Dios para inventar mundos infinitos, pero puede contarnos una feroz y veraz fábula de nuestros días.




La novela atrapa, pero cojea, como siempre Auster utiliza dos mundos paralelos, el ficticio y otro real. También el cine, en este caso nombra:
El ladrón de bicicletas, Cuentos de Tokio, La gran ilusión y El mundo de Apu.
Estamos en la época de la guerra de Irak durante el mandato de George Bush hijo.
Nos encontramos con el narrador, August Brill, su hija Miriam y su nieta Katya. Viven juntos ya que August ha padecido un accidente bastante grave y ha ido a vivir a casa de su hija. Es una historia familiar. Carencias, infidelidades, sentimiento de culpa, etc.
En el mundo paralelo está Virginia y Owen, es un mundo imaginario que está en guerra. Owen está casado con Flora, pero aparece en su vida Virginia y no puede resisitirse a la atracción de esta. Y ahí es donde cojea el libro, porque hacia la mitad no volvemos a saber nada mas de estos personajes, y la verdad, me ha parecido un desatino.
No estamos ante el Auster que escribió, La noche del oráculo, El libro de las ilusiones, El palacio de luna o Brooklyn Follies, por nombrar algunos, también es verdad que no soy nada objetiva, ya que desde hace años, cuando leí el primer libro , siento fascinación por este escritor. Los que me conocen, aquellos con quienes he compartido lectura, lo saben.

"La noche aún es joven, y sin moverme de la cama  con los ojos clavados en la oscuridad, en una tiniebla tan impenetrable que no se alcanza a ver el techo, me pongo a recordar la historia que empecé anoche. Eso es lo que hago cuando no logro conciliar el sueño. Me quedo tumbado en la cama y me cuento historias. Quizá no sea gran cosa, pero siempre y cuando no me salga de ellas, me evitan pensar en cosas que prefiero olvidar. La concentración , sin embargo, puede darme problemas, y las más de las veces mis pensamientos acaban derivando de la historia que pretendo contar a las cosas en las cualesno quiero pensar. No hay nada que hacer. Fracaso una y otra vez, hay más chascos que aciertos, pero eso no quiere decir que no ponga todo mi empeño."
Pag 10


"No hay una sola realidad, cabo, existen múltiples realidades. No hay un único mundo. Sino muchos mundos, y todos discurren en paralelo, mundos y antimundos, mundos y sombras de mundos, y cada uno de ellos lo sueña, lo imagina y lo escribe alguien en otro mundo. Cada mundo es la creación mental de un individuo"

Nº de páginas: 208
Encuadernación: Tapa blanda
Editoral: ANAGRAMA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788433974853

domingo, 17 de febrero de 2019

Imaginar, soñar






Hay quien le gusta soñar y luego están los que prefieren imaginar.Yo, que soy algo, pragmática dejo a un lado los sueños para dar rienda suelta a la imaginación, pongamos por caso que un dia de estos 
 vendrás a casa. Prepararé aquello que tanto te gusta y nos pasaremos toda la noche a la mesa del salón, entre música de Mahler y cóctel de pomelo.Comeremos cualquier cosa y lo haremos del mismo plato. Y tú, esa noche de febrero, llevarás el jersey de lana que te regalé por tu cumpleaños. Hablaremos hasta altas horas de la noche, quizá esperemos a ver amanecer, con el placer que da las conversaciones repetidas, pero que cada vez suenan a nuevas y afortunadas. Mi mirada estará depositada en tus cabello blanco, y la tuya sobre mis hombros, ambos inclinados sobre la madera de la mesa, los cuerpos bañados en el reflejo que la luna proyecta en la madrugada.
Quizá describo esa noche como algo irreal, transfigurada por las ganas de volver a verte; pero yo sigo imaginando, y pienso incluso en el tono de voz, será pausado y dulce, por momentos conteniendo el deseo, esas ansias de quer saber todo provocadas porque sé que  la visita será breve,  ya que sólo estarás conmigo una noche. He dicho febrero, pero puedes elegir el mes que quieras, un día cualquiera, una hora indeterminada, qué más da. Tal vez llegarás cansado o habrá llovido por la tarde, sé que no avisarás, para mí  el encuentro será inesperado.No me gustan las sorpresas, pero ese día lo pasaré por alto. Llegues a la hora que llegues, yo pensaré, ¿por qué no habrá venido antes ?
Si lo supiera, si me avisaras me vestiría para lo ocasión, aunque puede pasar que ese día lleve puesto casualmente el vestido rojo que tanto te gusta.
A fin de cuentas conoces toda esa felicidad que hemos vivido y ahora yo dia a día sigo soñando, la felicidad que da las primeras noches juntos en un pequeño apartamento los dos sentados cobijados con una manta porque no había calefacción. Castañas asadas en noviembre y cerezas en mayo. Ha pasado una vida de todo aquello, ahora la casa es grande, tal vez demasiado y funciona la calefacción. Para ti he ido guardando palabras nuevas en un cuaderno que tengo y he memorado tu imagen a base de tibios silencios. Y en los días que me siento muy sola me pongo tu sudadera azul turquesa que todavía huele a ti. Por unas horas volveremos a gozar de la calidez y el bienestar de nuestro hogar, a puertas cerradas.

sábado, 12 de enero de 2019

Islas flotantes.- Joyce Mansour


No es ésta una novela «fácil»: algunos lectores podrían sentirse agredidos por tanto sexo y tan explícito; y otros, por la manera tan cruda de mostrar enfermedades y hospitales. Pero Islas flotantes satisfará a muchos otros lectores por esas mismas cuestiones: por cómo muestra el sexo y por cómo muestra la enfermedad. Sin tapujos, sin eufemismos. Y con una prosa tan apabullante como extraordinaria.¿Qué hace la narradora visitando a su padre en un hospital de Ginebra? ¿Por qué ella misma es ingresada a continuación en ese mismo hospital? Este libro está lleno de preguntas, de sueños, pesadillas y fantasías. Lo grotesco se mezcla con lo poético en cada fragmento, en cada secuencia: una sucesión de «islas narrativas» (según las llamara la propia autora, que eligió como título el de un famoso postre) llenas tanto de humor negro como de un erotismo crudo. El placer y el dolor como cara y cruz de la moneda de la vida.Cada época ha tenido su enfermedad, y cada enfermedad, sus escritores. Boccacio y la peste, Baudelaire y el mal francés; la tuberculosis y Thomas Mann, el sida y Hervé Guibert. Islas flotantes es una novela sobre el cáncer, descrito en su más desnuda presencia, con sus tubos, sus hospitales y enfermeras, su olor a lejía y orines, su muerte sucia.

Una lectura sobrecogedora, linea a linea, frase a frase se palpa la agustia y el miedo que la protagonista siente ante la cercanía de una muerte inminente. No es sencillo de leer, pero el caso es que atrapa desde la primera página. Y la verdad, poco sé qué o  cómo opinar o decir sobre el libro, así,que prefiero dejar unos párrafos dónde describe de maravilla lo que se siente al leer

Como el grito lanzado en la selva irracional del hospital, como su eco fuera de él. Escuchando las respuestas, el que grita discierne poco a poco si su grito está afinado o no. Me desprendo de mi valentía. Ya no soy coqueta, ni cuidadosa, ni limpia muchos días. Me desprendo de mi pasado. Ya no intento evadirme.
Pág 65
El pasillo va tragándose mis días como un gran remolino. El escensor vomita coágulos de ocho o diez personas sobre la alfombra verde del recibidor. Enormes olas repletas de cansancio van y vienen entre la escalera y los dormitorios. El sí y el no, pululan en mi cerebro, se persiguen y se multiplican, separados por una fina membrana: la piel de mi rostro.
Pág 67
Habría mucho que decir sobre el problema de la angustia y del, cáncer. El cáncer está sujeto a la pesadilla por unas tenazas de cangrejo: la opacidad de su floración maldita, el aire seductor por el que procede a solidificar esa idea fija  la agresiva bulimia del individuo. Si, para mi el cáncer es, indudablemente  el hijo de la pesadilla,no el padre.
Pag. 90
¿ Tambié voy a perder el hilo de mis noches?Mi pensamiento tiene frecuentemente ciclos con ruedas cuadradas. Cinco ciclos aparecen en el paraíso de Tintoretto. Hay ciclos en todos los caminos, tarde o temprano, conducen al hospital.
Pág.94
Joyce Mansour
Nº de páginas: 120
Encuadernación: Tapa blanda
Editoral: PERIFERICA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788492865611

Pioneros.-Willa Cather


Situada en una pequeña localidad de Nebraska a finales del siglo XIX, Pioneros (1913) relata una historia de inmigración y supervivencia cuya figura central es Alexandra, una joven valiente que, a la muerte de su padre, se hace cargo de la familia y que, con su tesón, inteligencia y trabajo, consigue sacar adelante sus tierras desafiando las convenciones sociales sobre el papel de la mujer. Los colonos de Willa Cather, entre los que ella misma vivió, son emigrantes procedentes de todos los rincones de Europa, familias que luchan contra la adversidad en una tierra salvaje y un clima extremado, en su mayoría artesanos que aprenden a cultivar la tierra fracasando una y otra vez. Aquí, como en otras novelas de la autora, son sobre todo las mujeres la fuerza vital e integradora que hace avanzar a toda la comunidad.

 Es el primer libro que leo de Willa Cather y la verdad es que me encantado la forma tan sencilla y verídica de recrear el ambiente de una tierra hostil y sus gentes llegadas de varias partes de Europa,me ha gustado el tesón y la serenidad de Alexandra. Inmigración, lucha y creer en uno mismo. Una historia de amor, envidias, desapegos. Alejamientos y reencuentros, en definitiva una historia de vida. Vidas. Genial libro.

Al final del libro Alexandra le dice a Carl:
La tierra pertenece al futuro, eso me parece. Podría igualmente intentar que los hijos de mi hermano heredaran aquella puesta de sol. Nosotros vamos y venimos, pero la tierra siempre está ahí. Y la gente que la ama y que la entiende es la gente que la posee…durante un ratito.
 Willa Cather
ACERCA DEL LIBRO
Nº de páginas: 272
Encuadernación: Tapa blanda
Editoral: ALBA EDITORIAL
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788490650646

sábado, 17 de noviembre de 2018

Desde mi mesa en la terraza , puedo verle caminando a través de los árboles y entre los arbustos del jardín. Se mueve lento y se quita sus oscuras gafas de sol para mirar hacia donde yo estoy. Su pelo ahora es blanco, muy bien cortado. Lo curioso es que me parecía que lo llevaba mucho más largo. Bah, que cosas se me vienen a la cabeza. Los ojos son sin duda  los más expresivos que he visto nunca, pero lo que más me seduce es su estilo y forma de hacer las cosas. Hubo un tiempo en que nos evitábamos. Somo como polos opuestos, decía él. Hace una vida que nos tratamos y todavía conservamos la misma curiosidad, idéntica adicción y nos miramos viéndonos con el mismo aspecto de siempre.
De tanto en tanto dirige la mirada hacia la mesa que yo me encuentro y me saluda
He elegido una buena posición, bajo la sombra de la acacia, con una magnífica vista a través de las ramas por las que se filtraba el sol de tarde. Es el mes de noviembre. El comienzo del invierno.Lejos del sol cálido y brillante de hace unos días, ahora el aire se nota húmedo y gélido.
¡Qué bien te veo!, me dice cuando se acerca y me abraza y yo sin pronunciar palabra contemplo el placer en su rostro radiante
 Apenas hacía dos días que había viajado desde lejos para encontrarse conmigo. Pasa que sigues siendo mi otra mitad. Murmura.
Así que has vuelto, le digo cuando se sienta y prueba el café. Él asiente con la cabeza, aunque por su expresión parece decir que sí ha vuelto, pero no está completamente seguro de que sea algo permanente.
Una gran decisión. Digo.
Han pasado años desde que sucedió, pero para mi sigue siendo ahora, dice. Un buen número de años, respondo. Quizá demasiados para una respuesta precisa, pero es un comienzo.
Treinta años, digo. Supongo que treinta años desde tu decisión de independencia son lis suficientes. Él, ambos recordamos la última noche, la celebración, la canción, el baile y la música, incluso la ropa. Y la lluvia, los charcos. La independencia. Qué palabra más elegante. Algo se revuelve en lo más remoto  de nuestra memoria, algo feliz a la vez que melancólico y crudo. Yo no esperaba tal actitud, no después de tanto tiempo, pero me siento feliz. No me pidas que te explique. No sugieras. Tampoco preguntes. Sólo seamos.
 Porque ¿Quién puede explicar la felicidad de este primer día de libertad? ¡quererse, hablar, respirar, entrar y salir sin temer nada, libres de cualquier duda! Esa es la cosa.