viernes, 11 de septiembre de 2026

El verano que mi madre tuvo los ojos verdes.- Tatiana Tibuleac


 

“Aquella mañana en que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea. Era la madre más inútil que haya existido jamás.”

Con estas palabras tan desgarradoras el protagonista-narrador Aleksy nos cuenta el verano que marcó su vida, tres meses de vacaciones en un pequeño pueblo de la campiña francesa que se inicia el mismo día que acaba el curso escolar.

Aleksy vive con su madre y su abuela y culpa a la madre de la muerte de su hermana Mika ocurrida tiempo atrás, el sentimiento de abandono constante hacia él que lo anula emocionalmente, un padre violento que los abandonó y una madre que nada tiene que ver con la perfección ya que se nos presenta como una persona con flaquezas, una mujer con cicatrices y frustraciones y eso hace que el resentimiento  haya ido creciendo con el tiempo

“Mi fichero de cosas malas está siempre repleto porque durante muchos años mi vida fue una sucesión de odio y mierda. De ahí esas imágenes: el puño de mi padre con el anillo de oro, Mika transportada en una camilla ..”

Pero al saber que la cercanía de la  muerte es inminente hace posible ese bálsamo sanador de heridas profundas que tiempo atrás parecían imborrables   

“Sentí cómo después de de decir “nosotros también” quería estar en ese mismo instante con mi madre, teletransportarme, desaparecer-cualquier cosa-, pero estar junto a ella.Rebobinar ese verano como una cinta y volver al dia en que vino –gorda y bajita- a recogerme en la escuela por su cumpleaños. Desoírla y decirle que tenía unos ojos preciosos antes de que ella me loi preguntara”

Una noche, antes de acostarnos, mi madre empezó otra vez con Aleksy, y yo no tuve fuerzas para detenerla. Me pidió que la perdonara por haberme avergonzado tantos años, por no haberme querido y por haber pensado mucho más en Mika muerta que en mí vivo”

¿Por qué me gusta el libro? Por diversos motivos, entre ellos destacaría la manera de combinar descripciones hermosas cuando habla del entorno natural, todo eso con un lenguaje sin filtro alguno.

También porque cuenta con delicadeza lo vulnerables que somos todos ante momentos difíciles de la vida y a la vez la fortaleza que tenemos para subsistir. No idealiza a las personas, cada una maneja su vida como mejor puede o sabe.

Utiliza con maestría los saltos temporales- Aleksy adolescente, inseguro y lleno de odio, con Aleksy adulto y comprensivo-. Y habla de  los apegos, algo que me parece muy importante en la vida de cualquier persona, también del  acogimiento y cobijo del entorno por parte de los vecinos.

En cualquier lugar hay personas dispuestas a ayudar, amar y aceptarnos tal como somos. Que dentro de este mundo tan insolidario todavía existe la esperanza

Todo eso lo cuenta y describe muy bien Tatiana Tibuleac en esta novela  de poco más doscientas páginas pero que muestra ver que el perdón siempre es posible

Y por último resaltar la metáfora delos ojos verdes de la madre, simbolizando el cambio de la mirada hacia ella, una vez tratada durante ese verano, que pasa del rechazo al entendimiento y el perdón

 “Los ojos de mi madre eran campos de tallos rotos”

 

 


                                                  El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

    •                              Traducció: Marian Ochoa de Eribe
    •                               Editorial: Impedimenta
    •                               Pàgines: 256
    •                               Any: 2021
    •                               EAN: 9788417553036

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