“Aquella mañana en que la
odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda,
tonta y fea. Era la madre más inútil que haya existido jamás.”
Con estas palabras tan desgarradoras
el protagonista-narrador Aleksy nos cuenta el verano que marcó su vida, tres
meses de vacaciones en un pequeño pueblo de la campiña francesa que se inicia
el mismo día que acaba el curso escolar.
Aleksy vive con su madre y
su abuela y culpa a la madre de la muerte de su hermana Mika ocurrida tiempo
atrás, el sentimiento de abandono constante hacia él que lo anula
emocionalmente, un padre violento que los abandonó y una madre que nada tiene
que ver con la perfección ya que se nos presenta como una persona con
flaquezas, una mujer con cicatrices y frustraciones y eso hace que el
resentimiento haya ido creciendo con el tiempo
“Mi fichero de cosas malas
está siempre repleto porque durante muchos años mi vida fue una sucesión de
odio y mierda. De ahí esas imágenes: el puño de mi padre con el anillo de oro,
Mika transportada en una camilla ..”
Pero al saber que la
cercanía de la muerte es inminente hace
posible ese bálsamo sanador de heridas profundas que tiempo atrás parecían
imborrables
“Sentí cómo después de de
decir “nosotros también” quería estar en ese mismo instante con mi madre, teletransportarme,
desaparecer-cualquier cosa-, pero estar junto a ella.Rebobinar ese verano como
una cinta y volver al dia en que vino –gorda y bajita- a recogerme en la
escuela por su cumpleaños. Desoírla y decirle que tenía unos ojos preciosos
antes de que ella me loi preguntara”
Una noche, antes de
acostarnos, mi madre empezó otra vez con Aleksy, y yo no tuve fuerzas para
detenerla. Me pidió que la perdonara por haberme avergonzado tantos años, por
no haberme querido y por haber pensado mucho más en Mika muerta que en mí vivo”
¿Por qué me gusta el libro?
Por diversos motivos, entre ellos destacaría la manera de combinar
descripciones hermosas cuando habla del entorno natural, todo eso con un
lenguaje sin filtro alguno.
También porque cuenta con
delicadeza lo vulnerables que somos todos ante momentos difíciles de la vida y
a la vez la fortaleza que tenemos para subsistir. No idealiza a las personas, cada
una maneja su vida como mejor puede o sabe.
Utiliza con maestría los
saltos temporales- Aleksy adolescente, inseguro y lleno de odio, con Aleksy
adulto y comprensivo-. Y habla de los
apegos, algo que me parece muy importante en la vida de cualquier persona,
también del acogimiento y cobijo del
entorno por parte de los vecinos.
En cualquier lugar hay personas
dispuestas a ayudar, amar y aceptarnos tal como somos. Que dentro de este mundo
tan insolidario todavía existe la esperanza
Todo eso lo cuenta y describe
muy bien Tatiana Tibuleac en esta novela de poco más doscientas páginas pero que
muestra ver que el perdón siempre es posible
Y por último resaltar la
metáfora delos ojos verdes de la madre, simbolizando el cambio de la mirada
hacia ella, una vez tratada durante ese verano, que pasa del rechazo al
entendimiento y el perdón
“Los ojos de mi madre eran campos de tallos
rotos”
- Traducció: Marian Ochoa de Eribe
- Editorial: Impedimenta
- Pàgines: 256
- Any: 2021
- EAN: 9788417553036


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