lunes, 1 de febrero de 2010

Cadena perpetua


Si estoy rehabilitado?. Pues déjeme pensar... para serle sincero no tengo ni idea de lo que eso significa. Para mí sólo es una palabra inventada, inventada por políticos para que jóvenes como usted tengan trabajo y lleven corbata. ¿Qué quiere saber en realidad?. ¿Si lamento lo que hice?. No hay día que pase que no me arrepienta. No porque esté preso, ni porque usted crea que tendría que hacerlo. Pienso en cómo era yo entonces. Un chico... joven y estúpido que cometió un crimen terrible. Y quisiera hablar con él. Me gustaría que entrase en razón. Decirle cómo son las cosas. Pero no puedo. El chico se fue hace años, y este viejo es lo único que queda. He de vivir con eso. Rehabilitado... es sólo una palabra de mierda, así que rellene sus formularios, hijo, y no me haga perder más el tiempo, porque si le digo la verdad, me trae sin cuidado


Me doy cuenta que estoy muy emocionado, casi no puedo estar sentado o tener la cabeza tranquila. Creo que es la emoción que sólo un hombre libre puede sentir, un hombre libre al principio de un largo viaje cuyo final es incierto. Espero poder cruzar la frontera, espero poder ver a mi amigo y estrechar su mano, espero que el Pacífico sea tan azul como siempre he soñado. Y espero nunca más perder la esperanza.



Algunos pájaros no pueden ser enjaulados, sus plumas son demasiado hrmosas. Y cuando se van volando se alegra esa parte de ti que siempre supo que era un pecado enjaularlos. Aún así el lugar donde tú sigues viviendo resulta más gris y vacío cuando ya no están.


Hay un gran campo cerca de Buxton, uno en particular. Tiene una pared larga de piedra con un roble enorme al final. Parece algo sacado de un poema de Robert Frost. Allí fue donde le pedí a mi esposa que se casara conmigo. Fuimos allí de picnic e hicimos el amor bajo ese roble, le pregunté y me dijo que sí. Prométeme Red que si algún día sales de aquí buscarás ese lugar. En la base de la pared encontrarás una piedra que no tiene nada que hacer en un campo de Maine. Un pedazo de piedra volcánica negra. Hay algo allí enterrado que quiero que tengas.



El miedo te mantiene prisionero. La esperanza te da libertad.


Empeñarse en vivir o empeñarse en morir. Es la pura verdad. Por segunda vez en mi vida soy culpable de cometer un delito: violar la condicional. Aunque dudo mucho que vayan a vigilar las carreteras para encontrarme. ¿Quién va a echar de menos a un viejo salido de la cárcel? Me doy cuenta de que estoy tan emocionado que apenas puedo quedarme quieto ni pensar claramente. Creo que es la clase de emoción que sólo puede sentir un hombre libre. Un hombre libre que comienza un largo viaje de final incierto. Espero cruzar la frontera. Espero ver a mi amigo y darle un abrazo. Y que el Pacífico sea tan azul como siempre he soñado. Y espero nunca más perder la esperanza.