viernes, 28 de noviembre de 2008

Un instante.

[por Takeo]

Hola, M: ¿Cómo estás? Ya sé que apenas hace unas horas que nos hemos visto y todos estamos de acuerdo: ha sido un fin de semana maravilloso. Por eso te escribo, para transmitirte el sentir de todos. Sois los perfectos anfitriones.
Ha sido una suerte que el tiempo acompañara pero lo que nos tenías reservado nos ha hecho disfrutar como te puedes imaginar. El sábado por la mañana, después de que nos enseñaras a cada uno nuestra habitación, nos fuímos a dar un paseo por el bosque del pueblo, nos hiciste descubrir el río y el sonido de la brisa que recorría las ramas de los árboles.
Nos sentamos a descansar sobre unas rocas con vistas al riachuelo y ¡oh, sorpresa! a primera hora de la mañana J. se había acercado para dejar en la orilla varios botellines de cerveza atados por una cuerda y sumergidos en el agua fresca. De detrás de un árbol, entre risas, recogiste una bolsa llena de patatas fritas, aceitunas, virginias, bocaditos de tortilla de patata. Extendiste un mantel de plastico sobre la hierba y disfrutamos como locos del ágape.
¿Cómo poder transmitirte la sensación de ese instante?
Al llegar a casa hemos puesto en el ordenador la tarjeta y hemos disfrutado de las fotos. Se ve la felicidad de la que todos hemos disfrutado, lejos de los problemas de cada día, y todo con algo tan sencillo como una cerveza, un puñadito de virginias, un lugar inolvidable y la compañía adecuada.
Podía contarte todo el fin de semana sin escatimar un detalle pero quería resaltar, sobre todo, ese momento en el que nos habéis hecho sentir los únicos habitantes del planeta.
Ese momento que ya siempre quedará grabado en nuestros recuerdos.
En nombre de todos, muchas gracias
L.