sábado, 3 de abril de 2010

Mi momento...


Ya antes de que llegue

la noche, pienso en ti,

fijando la mirada en aguas de montaña

que caminan al mar.

Se que al final me esperas

contemplando otras aguas

y en ellas nos unimos.


Cuando llega la noche, por ambos deseada, miro al cielo buscando la estrella que nos une, y cuando lo consigo me siento confortado en nuestra lejanía. Y recuerdo los versos de un soneto de Neruda que expresan lo que siento.


Ya eres mía. Reposa con tu sueño en mi sueño.

Amor, dolor, trabajos, deben dormir ahora.

Gira la noche sobre sus invisibles ruedas

y junto a mí eres pura como el ámbar dormido.


Ninguna más, amor, dormirá con mis sueños.

Irás, iremos juntos por las aguas del tiempo.

Ninguna viajará por la sombra conmigo,

solo tu, siempreviva, siempre sol, siempre luna.

Ya tus manos abrieron los puños delicados

y dejaron caer suaves signos sin rumbo,

tus ojos se cerraron como dos alas grises,


mientras yo sigo el agua que llevas y me lleva:

la noche, el mundo, el viento devanan su destino,

y ya no soy sin ti sino solo tu sueño.


Soneto LXXXI. “Cien sonetos de amor” (Pablo Neruda)