domingo, 24 de agosto de 2008

Espectáculo

[por Madison]

Hoy me despido de un paisaje del cual he gozado durante unos días. Es un paisaje lleno de calma, de extremada belleza. Es tierno, paciente, relajante. Es... natural, nada espectacular. He estado pensando y he llegado a la conclusión de que no me gustan los espectáculos, ni las obras espectaculares. Opino igual sobre los acontecimientos. No sé... lo espectacular se me escapa de las manos.

Prefiero lo cotidiano, el día a día. Temo al espectáculo. Con él sé que llegaría a convertirme en una extraña dentro de mi propia vida, por eso es mejor, quizás, cultivar lo que ya poseo. Creo que sería bueno pensar en nosotros mismos y aceptarnos tal como somos y eso voy a hacer.
Me propongo escucharme, quererme, ser paciente, demostrarme a mi misma cuánta ternura puedo dar. Y ¿ por qué no? mi corazón y yo llegaremos a ser amigos.

Deseo no perder mi espontaneidad, ni esas palabras que salen por mi boca casi siempre por impulso y me apenaría reprimir todos los besos que salen de dentro.

Soy así. Me gusta querer y transmitir a la persona querida miles de sensaciones, todas ellas son tan bellas e intensas que no se pueden descifrar con la escritura.

Quiero cautivarte con mis gestos cuando me miras. Quiero que no sientas ningún deseo de rebelarte contra lo que te digo. Y que cuando veas mi imagen te preguntes cómo es posible tanta sensibilidad en tan mínimo espectáculo.

Y, si tú aceptas todo eso, te doy las gracias. El caso es que si te las doy con la escritura... sucede que, a veces las letras y yo no somos muy buenas aliadas, con la voz lo tengo bastante dificil por no decir imposible, así que hoy te las voy a dar con el alma.

Si lees esta carta, cierra los ojos cuando la termines y concéntrate. Si eres cómo yo espero que seas compartiremos juntos miles de sentimientos.

Un abrazo