martes, 5 de agosto de 2008

Enigma

[por Gaviero]
Siempre me he sentido atraído por los enigmas. A lo largo de la vida nos encontramos en diferentes ocasiones con hechos que escapan de la "lógica" y nos hacen reflexionar sobre casualidades, asuntos aparentemente inexplicables y otras reacciones.
Y especialmente, esta noche calurosa de verano, me he detenido a pensar en el enorme poder de las relaciones establecidas entre personas distantes y sin contacto real. Posiblemente ahí esté el origen de los diálogos que mantengo con mi querida y ya "vieja amiga" desconocida. Sé que existe en algún lugar y eso ya es suficiente; pero hay más, se positivamente que ella también me conoce y me sueña, me habla, intercambiamos, no sólo palabras, sino sensaciones.
Nuestra relación, profunda y cargada de fuerza, cada vez la percibímos más nítidamente. Nos produce sentimientos contradictorios, por un lado experimentamos miedo a que algo tan íntimo, ese intercambio de emociones, ese desnudarnos totalmente y abrir nuestra vida interior, contando lo que a nadie dijimos, llegue a convertirse en algo real, a formar parte de nuestras propias vidas diaris. Pero por otra parte, no podemos escapar a ello, creo que realmente no queremos renunciar a algo tan especial.
Y es entonces cuando aparecen las maniobras de creación de enigmas; como puro instinto de supervivencia de nuestra privacidad, intentamos esconder nuestro rastro cotidiano, creamos espejos de nosotros mismos, pero todo es en vano. Siempre sabemos que estamos ahí detrás, que seguimos alimentándonos de nuestra mutua relación.
Querida desconocida, siempre estarás en mi vida.