martes, 15 de julio de 2008

Mundo

[por Anjanuca]

Querido Mundo:
Me encanta poder decirte que te han ganado la batalla. Hace tiempo que te empeñas en demostrar que lo importante es lo material, que sin dinero no se va a ninguna parte, que para ser feliz tenemos que tener una casa cara, un coche más grande, mucha ropa de marca, cenar en los restaurantes de moda. Insistes en decirnos que hay que ser competitivo, que el fin justifica siempre los medios, que para ser alguien es mejor no necesitar a nadie, que tenemos que seguir nuestro camino y que los demás ya se apañarán, que nadie piensa en nadie. Que llorar es de cobardes y reir de tontos. Que los sentimientos son para los débiles y no sirven para nada. Tan buen trabajo estás haciendo que me estabas aislando. Porque ¿sabes? Yo me niego a seguir tu filosofía, no creo en ella. La lucha me estaba resultando dura, muy dura, pero hace unos meses me he dado cuenta de que merece la pena seguir enfrentándome a ti, porque he descubierto un cafetito donde hay más gente que no comulga con tu guerra. Donde hay más luchadores.El rinconcito es realmente acogedor. Nada más llegar te dan una taza humeante de café con leche y te ofrecen asiento. Los clientes son amables, educados, se respira un ambiente familiar, tranquilo, apacible. La propietaria, una mujer sencilla, dulce, tierna, tiene el cartel de “reservado el derecho de admisión” y ha conseguido que allí sólo entren personas amables con valores auténticos, gente que siente y hace sentir. Gente amiga.La sensación al entrar es de paz y cuando llevo un ratito saboreando tu café con leche, me siento identificada, reconfortada, acompañada. Me siento tan bien que me olvido de todas tus mezquindades y todas tus banalidades.
Querido Mundo, me alegra decirte que lo tienes difícil.

Anjanuca