lunes, 1 de diciembre de 2008

Cartas amarillas (VII)


[por Troba]


Y es que no importa que digan...

Hola mi champú de guanábana:

Yo también pasé apuros, pero no tanto como los tuyos, perdona por los contratiempos, en otras circunstancias nos hubieramos despertado y ayudado a vestir; felizmente todo está ok y/o en visos de solucion.
Preciosa, disculpa si te incomoda el que lea tus post, no te precoupes, leeré tus punzantes ensayos y reflexiones sobre el machismo, feminismo y todos los temas en que tu haces gala del los dones que Dios te dió ... los gritos de libertad o de tristeza relcionados a tus vaivienes de relaciones de pareja, te prometo no prestarles atencion ... Sí, creo que Eye y Equis son parte del recuerdo y de la historia, es mejor dejarlos que descansen y se queden allí, lo mio hace 4 años que pasó y ya mucha agua corrió por debajo de este puente. Ahora hay que vivir e invitar a vivir, ¿donde pones lo hallado? puedes ponerlo en tu corazon o en una carta con remitente en mi alma, esta historia recién empieza y presiento que tenemos mucho que aprender de nosotros mismos y principalmente de sentirnos... leí tu último post, bien graciosa tu marida, ¿porqué pensará que eres masoquista? ¿te ha visto en encaje de cuero? ¿acaso tu latigo?
Gracias por darme una canción, tan precisa ... en verdad eres un sol ...

Besos indiscretos

Hache

Pd. espero que te guste :

Brazos de sol

(Alejandro Filio) con Gerardo Alfonso.

Hoy me vino la gana, que no las musas
hoy no tengo pretextos ni disculpa para cantarte a ti
para escribirte un verso y descolgarte desde aquí
hasta las ganas de la mañana ya por venir.

Hoy primero del segundo del año
mientras esta mujer rompe el espacio para inventarse al fin
para mirarla toda en el silencio y de perfil
tomo sus manos como escenario para existir.

Y es que no importa que digan
que está trillado
hablar de amor que maldigan
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.

Se detiene el reloj sobre nosotros
caen las diez que resbalan por sus hombros y se cuela la luz
que se enreda en tu pelo pero la liberas tú
oro y diamante por un instante de tono azul.