martes, 16 de septiembre de 2008

Quédate.

[por Anjanuca]

¿Sabes? Es una lástima que no nos veamos más a menudo porque la verdad es que cada vez aprecio más tu compañía.

Disfruto cuando te sientas a mi lado a escuchar el mar, o cuando paseas pegadito a mi y nos paramos a oir el canto de ese pájaro que no vemos, o cuando me adviertes de lo bonito que suenan las hojas caídas en otoño bajo mis pasos. Disfruto cuando me acompañas para escuchar el viento y las ramas de los árboles jugando entre sí. ¿Y esas noches en casa, solos tú yo hechizados por el Stabat Mater de Pergolesi, “Stabat Mater dolorosa juxta crucem lacrimosa, dum pendebat filius”?, noches mágicas y plácidas junto a ti.

Amigo silencio, sigue acompañándome esos momentos de paz y tranquilidad, esos momentos de profundo reclamo de atención y respeto.

Ya sé que cada vez es más difícil tu presencia pero te pido, te ruego, no te alejes, no te pierdas. Quédate a mi lado por favor. Te necesito.