viernes, 28 de noviembre de 2008

HABRA.

[por Anjanuca]

Amiga:

Habrá quien haya osado decirte que si sigues así no llegarás a ninguna parte, qué si no piensas hacer nada con tu vida que ya es hora, que ya no tienes edad para perder el tiempo con esas tonterías.

Habrá quien sin conocerte habrá pretendido abrirte los ojos para que sepas cómo es la vida, quien te de lecciones de cómo hay que actuar.

Habrá quien intente convencerte de que si no cambias te vas a quedar sola, que si no peleas duro y no permites que te pisen te quedarás ahí estancada, que no serás nadie importante, que tu vida no saldrá de la mediocridad. Habrá incluso quien te mirará por encima del hombro con cara de condescendencia.

Habrá quien se atreva a reírse de tus ideas y te dirá que eres una ilusa, que eso ya no se lleva y que tienes que madurar, que de qué te sirve leer esas cosas.

Habrá quien no entienda, incluso quien o crea, cómo no te puede interesar “eso” si es el tema de la semana “todo el mundo habla de ello”, y habrá quien te pregunte de qué quieres hablar para luego mirarte como si fueses un extraterrestre.

A tu lado quedarán personas, quizás sólo unas pocas, que sabrán que eres auténtica, que eres importante por ser como eres, que el rumbo hacia donde diriges tu vida te dará la felicidad de saberte en el camino correcto.

Quizás nunca llegues a tener muchas cosas pero tendrás lo más importante: recuerdos. Recuerdos maravillosos, melancólicos, tristes, alegres, quizás trágicos… pero recuerdos que demostrarán que has sentido, que has vivido. Que tu vida no ha sido en vano, sino plena, que la has bebido unas veces a sorbitos, otras con el ansia del alcohólico a tragos rápidos y largos.

Y habrá quien algún día te mirará con envidia porque tú tienes todo.

Un instante.

[por Takeo]

Hola, M: ¿Cómo estás? Ya sé que apenas hace unas horas que nos hemos visto y todos estamos de acuerdo: ha sido un fin de semana maravilloso. Por eso te escribo, para transmitirte el sentir de todos. Sois los perfectos anfitriones.
Ha sido una suerte que el tiempo acompañara pero lo que nos tenías reservado nos ha hecho disfrutar como te puedes imaginar. El sábado por la mañana, después de que nos enseñaras a cada uno nuestra habitación, nos fuímos a dar un paseo por el bosque del pueblo, nos hiciste descubrir el río y el sonido de la brisa que recorría las ramas de los árboles.
Nos sentamos a descansar sobre unas rocas con vistas al riachuelo y ¡oh, sorpresa! a primera hora de la mañana J. se había acercado para dejar en la orilla varios botellines de cerveza atados por una cuerda y sumergidos en el agua fresca. De detrás de un árbol, entre risas, recogiste una bolsa llena de patatas fritas, aceitunas, virginias, bocaditos de tortilla de patata. Extendiste un mantel de plastico sobre la hierba y disfrutamos como locos del ágape.
¿Cómo poder transmitirte la sensación de ese instante?
Al llegar a casa hemos puesto en el ordenador la tarjeta y hemos disfrutado de las fotos. Se ve la felicidad de la que todos hemos disfrutado, lejos de los problemas de cada día, y todo con algo tan sencillo como una cerveza, un puñadito de virginias, un lugar inolvidable y la compañía adecuada.
Podía contarte todo el fin de semana sin escatimar un detalle pero quería resaltar, sobre todo, ese momento en el que nos habéis hecho sentir los únicos habitantes del planeta.
Ese momento que ya siempre quedará grabado en nuestros recuerdos.
En nombre de todos, muchas gracias
L.

Irme de Viaje

[por Madison]

Hola, cómo estás?

Espero que genial como siempre, eso me alegra de forma infinita. Hace días que no escribo nada, el motivo como tantas y tanas veces es sencillo, las letras y yo en estos últimos tiempos no somos buenas amigas, cada una va por su lado, de hecho no se escribir, intento juntar una serie de palabras que contengan algún sentido para quien desee leerlas.

Dicho esto paso a explicarte el motivo de mi carta. Debido a una serie de sentimientos y vivencias ultimamente he decidio iniciar un viaje. No se a dónde iré, tampoco la duración o si volveré. Desconozco lo que me depara el futuro, sí tengo la certeza de que esta situación actual y el desencadenante no me gusta.

Dices que soy persona poseedora de una gran categoría. Lo se. Para mi una persona así es aquella que no siente envidia de nadie ni hácia nadie, aquella que es siempre fiel a lo que piensa, que no se engaña ni engaña. Ser así comporta más conflictos y antipatía que otra cosa, pero me da igual. Detesto a esas personas que cuando les haces algún comentario te responden que ellas saben más, se creen mejores en todo y así lo proclaman, yo no soy así. Ni se más que nadie ni tampoco menos, soy persona, nada más. Una persona que intenta hacer las cosas lo mejor que sabe, y siempre con buena intención, aunque con bastantes defectos.

Las personas que se creen superiores, generalmente consiguen sus propósitos, caen bien a todo el mundo. Pero en realidad están bastante vacías y llenas de carencias, eso se descubre con el tiempo, éste, que es muy listo y no se deja engañar se ocupa de ponernos en nuestro sitio, lo malo es que en ocasiones tarda demasiado y cuando llega el momento ya es tarde para algunas cosas.

Aunque esta carta la leas hoy durante el trancurso del día la he escrito muy temprano. Esta noche apenas he dormido tres horas.

Estoy sentada ante mi ventana, veo a la gente pasar por la calle, tiene cara de frio, pero un frio distinto al que siento yo dentro de mí. Escribo en mi mesa, la que encargué de forma expresa para colocarla en ese sitio de la casa. Me gusta observar a la gente, además de los que pasan por la calle veo a los de cada día en la cafetería de enfrente de mi casa. Me pregunto cómo tienen tantas cosas que contarse si se ven cada día. No me lo explico, supongo que tienes razón cuando me dices que soy una persona antisocial, seguramente sí, porque la mayoría de conversaciones con las que los demás disfrutan a mi me aburre de forma soberana.

Bien, pués creo que no me queda nada más por decir. Cuando llegue a mi destino te escribiré para darte mi dirección por si te apetece continuar conversando conmigo, si no es así lo entenderé.

Recibe un cariñoso abrazo mío y se feliz

lunes, 24 de noviembre de 2008

Cartas amarillas (VI)

[por Troba]


¿Dónde pongo lo hallado?


No sabes mi amor, me desperté a las 08:30 a.m. así que mientras me bañaba, me hacía el desayuno, y mientras me hacía el desayuno y me bañaba plachaba una blusa, y mientras me secaba y me vestía desayunaba y mientras me vestía y desayunaba arreglaba mis cosas para irme, y mientras hacia todo eso oía noticias…

Tenia que estar 09:00 am en una sucursal que por suerte queda a tres cuadras de mi casa. Igual llegué 09:12 am… Afortunadamente todo bien, aún no empezaba la reunión así que tuve tiempo de ponerme corrector en las ojeras… y todo el día me la pase haciendo unos procedimientos, q como te dije son para el viernes… !mañana! !Noooooooo! Bueno ya avancé bastante.

Ahora ya me bañé y estoy en trance oyendo a la gran Janis ... "Take another little piece of my heart now, baby!"... sì la tipica… jajaja, pero te imaginas en Woodstock… en los 60s …. !Que trip!

Bue…, la pelicula de Tobey es “La reglas de la casa de sidra”, aquí llego con el nombre de “las reglas de la vida”... Ya lo había visto en “la sociedad de los poetas muertos”, a mi me parece buen actor, muy expresivo…Ya creo saberlo todo de Eye, de hablar ayer… y sobre Equis no tengo más que decir, es una buena persona, lo nuestro tuvo altos y bajos y simplemente no funcionó.

No cambiaría nada de mi vida pues todo lo que me ha pasado me ha hecho quien soy y me ha traido hasta aquí… Aquí, en este momento estoy feliz y tambiém me gusta poder verme en el espejo y saber que no me miento ni le miento a nadie y que aunque no soy perfecta, soy feliz conmigo misma… Ahora que lo pienso si cambiaria algo… ese diario que sigues leyendo y me mata de vergüenza, cuando empecé a escribir nadie conocido me leía, asi que me valía poner lo que sea… Si hubiera sabido que un año mas tarde tu ibas a aparecer hubiera editado unas cuantas partes… Pero como te dije esa vez, ya ni como mentirte ni esconderte nada… De verdad, que manera de conocerte! ya te dije que pense que eras algun batracio de Ecuablog pero cuando ví tanto Silvio y tanto Vallejo me sorprendí, ese dia no te comente porque no tenía nada inteligente que decir (!nunca tengo!)... habías posteado sobre Alfonsina y solo me salia decir: !que bonito!... demasiado profundo ¿no?... El resto de la historia ya la sabes, al parecer estabamos en el lugar y momento adecuado… Sabes q en esta es la semana de la feria del libro aca, pero no es como la feria internacional del libro de Colombia q es una fiesta literaria, nada de grandes autores ni nada, el año pasado vino Bayli, creo que también Skarmeta... pero este año ni los grillos.. me compre “el perfume” de Patrick Süskind, siempre quise leerlo pero nunca tuve la oportunidad y como estaba en oferta, ya pues de una… Además, ya el 25 son las fiestas de Guayaquil, pero no he oído nada rescatable, ninguna actividad interesante a parte de Chayanne, jajajajaja… A esta ciudad es imposible pedirle mas.. en cambio, Quito es teatro, cine, musica todo el tiempo… Ahora mientras te escribo estoy viendo en un canal UHF una entrevista que Bayli le ha hecho a Sabina, el año pasado creo, muy buena, estoy que me mato de risa… Este tipo es mi ídolo no te imaginas…Oye que rico haberte encontrado ayer… te juro que ni me dí cuenta de la hora, el tiempo se me fue volando, me imagino que hoy debes haber estado muerto de sueño... pobrecito mi Hache… ojalá hayas terminado tu informe y hayas descansado y recuperado un poco lo de ayer...

Literalmente , te doy una cancion:

Cómo gasto papeles recordándote
Cómo me haces hablar en el silencio
Y cómo no te me quitas de las ganas
Aunque nadie me vea nunca contigo

Y cómo pasa el tiempo
Que de pronto son años
Sin pasar tú por mí
Detenida

Te doy una canción
Si abro una puerta
Y de las sombras sales tú

Te doy una canción
De madrugada
Cuando más quiero tu luz

Te doy una canción
Cuando apareces
el misterio del amor

Y si no lo apareces
No me importa
Yo te doy una canción

Si miro un poco afuera
Me detengo
La ciudad se derrumba
Y yo cantando

La gente que me odia
Y que me quiere
No me va a perdonar
Que me distraiga

Creen que lo digo todo
Que me juego la vida
Porque no te conocen
Ni te sienten

Te doy una canción
Y hago un discurso
Sobre mi derecho a hablar

Te doy una canción
Con mis dos manos
Con las mismas de matar

Te doy una canción
Y digo: Patria
Y sigo hablando para ti

Te doy una canción
Como un disparo, como un libro
Una palabra, una guerrilla
Como doy el amor


Basándome en las conversaciones tan diversas que hemos tenido, de las cuales siempre aprendo tanto y en lo bien que me siento "a tu lado".....

Muchos besos, millones y millones... ya sabes que te los envío en el viento para que no te puedas esconder de ellos...

Ene

Pd:
¿Dónde pongo lo hallado?

domingo, 23 de noviembre de 2008

Fantasmas

[por Wara]

F.J.

Resulta curioso cómo determinadas historias despiertan en nosotros viejos fantasmas del pasado que creímos olvidados, incluso bien enterrados. A veces despertamos el dolor con intensidad idéntica a la que tuvo cuando todo era real, cuando todavía no lo habíamos convertido en algo pasado, tan olvidado que finalmente podemos juzgarlo ficticio. A veces abrimos un libro y el pasado renace entre sus páginas…

Estos días he pensado en ti. He recordado aquella forma tuya de contarme cómo te habías fijado en mí la primera vez, cómo habías tomado conciencia de mí persona en su aspecto físico y de cómo tu atracción había ido creciendo. He recordado el desagradable escalofrío que me recorría al escucharte hablar, la incomodidad, el rechazo que sentía… Tus palabras, tú nunca fuiste consciente, me convencían de lo poco que siempre me quisiste. Como cuando paseabas jactancioso por el pasillo de la casa de mi padre y de repente anunciabas: “Algún día, todo esto será mío”. Qué equivocado estabas…

Estos días he pensado en ti. Me he sorprendido al reconocer que si de pronto te encontrara por la calle en compañía de alguna mujer seguramente me sentiría molesta. Molesta, que no celosa. ¿Has encontrado una mujer con la que puedas convivir? ¿Has encontrado una mujer a la que tú sepas cómo hacer feliz? Porque, ¿no recuerdas alguna vez cuánto me hiciste llorar? ¿Recuerdas alguna vez aquellos días en que te volvías imposible, cuando por no soportarte a ti mismo necesitabas humillarme y cuánto disfrutabas haciéndome daño? ¿Recuerdas alguna vez tu frustración por tu destino, por aquella vida que te pagaba en demasía uniéndote a mí? Sentías que yo representaba una especie de premio como muy grande, un trofeo que no merecías, pero en lugar de celebrarlo, preferías jugar violentamente con él para calibrar su fragilidad o resistencia antes de empeñarte en destrozarlo, romperlo y anularlo… ¿Recuerdas cómo luego querías recomponerlo…? Te irritaba hasta la furia que yo, siendo acaso ya un juguete, me resistiera a ser reparado; no te complacía, no te daba la razón, no asentía a tu parecer ni cumplía tus voluntades… Porque era un juguete roto que, a mi triste manera, me rebelaba.

Estos días he pensado en ti. Te trastornaría saber que he hablado de ti con un extraño. No le he dicho nada de todo esto que recuerdo, que ocupa mi memoria para siempre, que no se borrará jamás, que convive junto a recuerdos bellos, a palabras hermosas, a versos y poemas… junto a las personas que más quiero. He hablado de ti con un extraño. Le he dicho que al verte creí que eras el destino que aguardaba… el hombre que me necesitaba y buscaba desde un tiempo muy lejano. Le he dicho que nos quisimos durante unos pocos años. Le dije que te dejé de querer… que había vivido sola tanto tiempo, demasiado, que no fui capaz de hacerte un hueco en mi espacio. Le dije que fui tremendamente egoísta, que seguramente te hice daño.

Quizá piense que fui mala, no importa… ¿Por qué un extraño ha de saber que, apartándote de mí, me salvé? Que cuando me doy la vuelta y doy la espalda a muchas voces, sonidos, y palabras del pasado, soy libre y feliz con un libro en la soledad actual de mis manos. Pero ocurre a veces que los libros nos encierran en las páginas de su historia, nos hunden en recuerdos, despiertan sentimientos, recuperan experiencias… y a veces ocurre que hasta vuelvo a pensar en ti. Pero cuando te recuerdo ya no me haces daño; lo que me entristece realmente es la imagen de esas mujeres que se rompen como muñecas en pedazos… que no encuentran el camino y se extravían en vidas de auténtica pesadilla, en sueños terribles de los que no pueden despertar poniéndoles fin con ese gesto tan sencillo de cerrar el libro.

Lo siento.

Sé bien que no es ésta la última vez que pensaré en ti.
.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Carta XXIX

[Por 1452]

Carta XXIX

He escrito tantas cartas para otros, reales, imaginarios, esta carta me la escribo a mí, para un yo real, para un yo imaginario.


En algún punto del camino creo que me perdí, ¿realmente me perdí a mí misma? Elegí un camino y ese camino fue para los demás, entregué mi camino, a cambio de aprender, al servicio de los demás. Y ahora estoy aquí, detenida en esta especie de encrucijada, que ni es encrucijada ni obliga a decidir, pero está. Y no sé qué camino tomar… ¿me olvido de mí? ¿Me olvido de los demás? Sé que no puedo tenerme y tenerlos a tiempo completo, es más, sé que no puedo tenerme mientras ellos ocupan 32 horas de las 24 que tengo. Y sin embargo, no puedo tomar otra senda, no puedo dejarlos, no puedo cambiar lo que soy, es más, creo que tampoco quiero, por mucho que ello signifique seguir perdida en algún punto de mi tiempo, con la vida suspendida, esperando ser vivida en otra vida, con la vida vacía de mi vida, pero tan llena de los demás.

¿Realmente me habré perdido? ¿Para siempre?

No lo sé. ¿Y si realmente sólo es que no puedo ver que mi vida no es más que eso? ¿Que aún pareciendo vacía de mí, está sin embargo, plena por entero porque es capaz de hacer espacio para tantos otros?


Las estrellas deben de andar jugando al escondite detrás de algún eclipse.


Nos vamos haciendo a nosotros mismos con lo que decidimos tomar y con lo que dejamos, no vamos haciendo con los impulsos de nuestro corazón, nos vamos haciendo desoyendo razones, nos vamos haciendo para acabar siendo cenizas.


Le decía hoy a una constelación perdida, que no se puede dar lo que no se tiene, ¿me queda vida para seguir entregándola? ¿Queda algo de mí? No sé, la verdad es que apenas ya sé nada, tan sólo sé algo, que quizás sea lo único que haya que saber… que queda mucho por aprender, ¿mucho? Me corrijo, ¡todo! Nos queda todo por aprender.

Creo que con esta última afirmación, he vuelto a entregar mi camino.

Quién sabe, quizás eso fue para lo que nací, como El Ermitaño, para caminar mirando hacia atrás, con una lámpara, y en ese largo camino, hacer de mi camino, una parada en el camino de todos los demás.


Quién sabe… ¿y tú? ¿Sabes para lo que naciste?

Que me responda tu corazón, por favor, que me grite tu alma, pero calla a tu razón cuando me contestes… el destino no acepta trampas. El destino te encontrará y te dirá a la cara en el momento preciso: “¿Lo ves? ¿Lo entiendes ahora? Este instante es para lo que naciste. Este instante merece toda una vida”.

¿Para qué instante naciste tú? ¿Para ése en el que sigues las directrices que te impusieron haciéndote creer que eran las tuyas? ¿Para ése en el que aprendes que nunca se sabe lo suficiente? ¿Para ése en el que ves tus ojos reflejados en otros ojos? ¿Para ése en el que te encontrarás sabiendo que nunca es posible encontrarse sin haberse perdido antes? ¿Para ése en el que correrás aunque no te persiga nadie? ¿Para ése en el que te quedarás encadenado a ti mismo con los pies atados a las dudas?


¿Para qué instante naciste tú?


A mi amigo de aquellas tardes.

[por Megan]

Querido Tom,

Debes estar cansado ¿verdad? Correr tras ese ratoncillo todo un capítulo no debe ser nada fácil y hace tantos y tantos años que lo haces. Pero te diré que me haces reír mucho con tus ideas tan tontas, eres tan ingenuo Tom, y quieres hacerte el malo pero en el fondo eres un dulce y tiernito gatito. Jerry es más inteligente que tú, pero no tiene tu dulzura, pensar que todas tus “maldades” son siempre sorprendidas por el ingenio de esa fierecilla indomable, cuán gracioso resulta toda la dedicación para atraparlo y que en un segundo todo termina sobre tu cabeza. Pobre Tom, tantos y tantos años luchando por ser el dueño absoluto de esa casa y esa ratita que no te deja. Mas, esa es tu vida Tom y te la han dado para que nos la des a quienes primero niñitos y luego adultos te sigamos amando tal como lo hicimos aquella primera vez que te vimos. Sigue corriendo gatito pues todavía vendrán muchos pequeños que adorarán viéndote correr tropezando con todo lo que esté a tu alcance para atrapar a ese ratoncillo. No pares de correr Tom, los niños de antes también queremos verte siempre tras él.

Un beso enorme gatito,
Tu admiradora.