miércoles, 17 de diciembre de 2008

Amanecer

[por Madison]

Anoche dormí mal, estuve leyendo, pero no dió resultado. Puse una película, pero tampoco surgió el efecto deseado; así que esta mañana al amanecer he salido a la calle, necesitaba notar el aire helado de la madrugada. He caminado por una calle por la que nunca había pasado, he visto a álguien que me observaba y se detenía frente a mi. Me ha mirado de forma indiferente y ha seguido su camino. He visto a personas que por su aspecto se dirigían al trabajo, he visto a una mujer que sujetaba un cesto de la compra. Me he sentido sola, muy sola. Perdida, inmensamente perdida. En esa mujer he creido ver a mi madre, cuando era pequeña siempre íbamos las dos juntas a realizar la compra. Mi madre y yo somos madrugadoras. Por momentos he creido ver a aquella niña que fuí, una niña feliz que se sentía querida, una niña que con su sola presencia hacia feliz a los demás.

He notado cómo las ojos se me llenaban de lágrimas que resbalaban por el rostro. Me he dirigido a casa, necesitaba encontrar algo de calma. El agua caliente de la ducha resbalando por mi cuerpo desnudo ha hecho que desapareciera la tensión acumulada, y poco a poco una sonrisa se ha dibujado en mi rostro.

Salgo de la ducha, he querido verme en el espejo, pero el vaho no me ha dejado. No importa, ya ha pasado el mal momento, ahora empiezo el día tranquila, con la mirada clara y muy transparente. Y continuo con la sonrisa, pero muy dentro de mi, he decidido dejarla ubicada en el corazón.

Qué agradable es sentir paz interior. Y sigo pensando en todas las miradas que me cruzaré durante el resto del día.

Y mientras escribo estas letras no se si de forma muy ordenada y coherente escucho una canción de Sau, me encantan todas sus canciones, ésta se titula Laia, sus letras son puro poema

Buenas noches y gracias por leerme y sobre todo gracias a los que respondeis.

martes, 16 de diciembre de 2008

Miradas

[por Madison]

Estuve paseando por la ciudad, mientras deambulaba sin ningún rumbo fijo iba fijándome en la gente. Les miraba a los ojos (siempre que me encuentro ante una persona, me gusta mirar directamente a los ojos, sin disimulo alguno) habían miradas chispeantes, felices, expectantes, pero también las había perdidas. Miradas de personas que aún estando rodeadas por todas partes de gente y ruido se sentían totalmente solas y vulnerables ante cualquier enventualidad.
Me encontraba ensimismada en mis cosas, en mi situación, en mi vida. Pero por unos segundos me detuve y deseé con todas mis fuerzas sentir el espíritu de la Navidad, poseer alguna fuerza extraordinaria y poder utilizarla para que todas las miradas se reencontraran. La mirada inocente del niño con la mirada de la experiencia del viejo. La mirada de la pareja enamorada con la mirada de las personas que viven en el desengaño y la decepción.

Y pensaba en toda la estupidez humana, en lo irresponsables que somos. Somos poseedores de una vida, sabemos que todos tenemos una fecha de caducidad, y nos pasamos la mayor parte de nuestro valioso tiempo quejándonos de cualquier nimiedad. Dios!!! Que estúpida me siento por no apreciar, por no comprender, por no aceptar, por pedir más de la cuenta, por esperar más de lo que puedo recibir...

Hace un tiempo tuve la gran suerte de conocer a alguien con una hermosa mirada, cada día siento esa mirada dirigida a mi. Cuando me mira se inicia entre nosotros una conversación sin necesidad de palabras, hay en ella humildad, calidez, verdad y mucha belleza.

Y para terminar, si de todo esto que he escrito, por poco que sea. Aunque solo haya sido por unos segundos, has sentido lo mismo que yo, si en algún momento te has preguntado… ¿quizá me lo dice a mi? Si eso sucede, puede que aunque sea de forma invisible exista una gran unión entre nosotros. Quizá compartimos los mismos sentimientos

Buenas noches

jueves, 11 de diciembre de 2008

Madeleine

[por Fabián]

Querida Madeleine:
Te llevo viendo en el café varios dias seguidos.Tal vez sea casualidad que coincidamos tanto ,o tal vez sea que te busco,que persigo tu compañia,en soledad claro,ya que aún no me he atrevido a presentarme y charlar un rato en tu comnpañia.Te miro mucho Madeleine,me gusta tu rostro ,cansado y ojeroso,pero que más da,todos tenemos un mal día,aunque tu lo arrastes varias semanas.Desconozco si trabajas o no,si tienes novio,marido,hijos,y todo eso.......Me gsta tu roja blusa, te da ese aire romantico a juego con tus sensuales labios.La larga falda te da un toque de fatalismo Madeleine,no me malinterpretes,pero tan pesada carga,claro,es la moda,y tu, tan coqueta que eres.No fumes tanto Madeleine,haces que tus ojeras se acentuen más,y el dichoso alcohol que nunca falta en tu mesa ,tal vez te sirva para matar las pesadumbres que la vida te ha impuesto,cicatrizar tan punzante herida ,o al menos que no duela tanto al sangrar.¿En que piensas Madeleine?,te veo tan ensimismada,tan sola,observando de reojo las charlas de las ricas mujeres que frecuentan el local.No te preocupes Madeleine,no estan hablando de ti,sus preocupaciones son tan banales que ni siquiera te miran,no sabes que existes,no te ven.Su mundo es infranqueable para ti,no perteneces a el Madeline,es un camino sin fin,sin esperanzas.Igual piensas que son más guapas que tu,claro que llevan mejores vestidos que el tuyo,seguro que cada día se ponen uno distinto,tu en cambio.............Pero que sepas que carecen de hermosura,son vulgares,ricas vulgares e ignorantes,todo el día hablando de moda y mas moda,igual que cotorras.En cambio el silencio que tu desprendes,es un bello escudo de elegancia Madeleine,una poesia de un mudo llanto desconsolado.Ya,no creo que te creas lo que te digo o te consuele un poco,ojala estuvieras en su pellejo,y asi no tuvieses que preocuparte de la pesada carga diaria.De poder tener tu casa caliente,tus vestidos limpios,nuevos,tus cremas,pinturas,joyas,pieles.....En fin,los dos últimos días te he echo un retrato,si,te dibujo Madeleine,a escondidas para que no me descubras,me resulta facil hacerlo.Al principio me costo un poco,los nervios de que no me descubrieses,pero como te mueves tan poco,tan melancólica,hacen que seas un perfecta modelo.Cuando estoy en casa te dibujo sin mirarte,te tengo en mis recuerdos,en mi memoria,en mis noches.No se si la verguenza dejara que te mande esta carta,de ser asi,sera un gran paso para mi,de lo contrario seguire espiandote en el bar,retratandote sin descanso y soñando una vida mejor para ti.
Sin más,Un saludo

Esta carta está escrita por Fabián, pero con su permiso me la he apropiado.
Un abrazo Fabi

miércoles, 10 de diciembre de 2008

HOLA, PAPA

[por Takeo]

Hola, Papa:
Ya sé que te as tenido que ir otra vez a travajar, me lo a dicho mamá. Pero te quiero mucho.
¿cuando vuelbes? te echo de menos porque me gusta que me des siempre la primera galleta del paquete que habres para desallunar. Pero ya me dijo mamá que vuelbes pronto.
Aller fuimos con mamá y yo al parque y me cai, me hice pupa en la rodilla porque empece a sangrar vastante pero no llore y mamá me compró un caramelo.
un veso de tu ijo que te quiere

martes, 2 de diciembre de 2008

Carta XXX

[Por 1452]

Carta XXX

“Voy a quererte tanto que va a faltarte vida”, me dijo un día de otoño, y yo le creí.

No le creí por las palabras escogidas que, aunque bellas, podían ser huecas si no las acompañaba una determinación, no, yo le creí porque sus ojos no podían mentirme. Eran viejos compañeros de mi rostro y de mi cuerpo, aunque era sólo la tercera vez que me miraban.

Le creí porque él no podía luchar contra el universo.

Le creí porque él estaba escrito en las líneas de mis manos.

Le creí porque sabía leer en su alma. No sé quién me enseñó a descifrarle, pero lo sabía hacer… y todas sus palabras, todos sus silencios, todos sus destierros, todos sus caminos giraban en torno a la piedra azulada que descansaba en mi mano.

Y él tuvo razón, iba a faltarme vida, iba a quererme tanto que iba a faltarme vida.

La vida me faltó cuando él dejó de respirar varios años después.

Mi corazón se negó a caminar deprisa de nuevo, y tan sólo podía dar pasos pequeños y calmados para mantenerme con vida, que no viva.

Mi pulso se redujo hasta casi desaparecer por completo, pero se negaba a abandonarme del todo por más que yo se lo pedía.

Mi luna perdió sus cuatro fases y desde entonces ya sólo tuve una, cuarto menguante siempre.

***

Esta mañana pensé en acercarme a él cuando detecté que sucedía algo que le estaba turbando, pero me faltó valor, porque ésta sería la segunda vez que él me miraría y sabía que cuando llegara la tercera me diría:

-Voy a quererte tanto que va a faltarte vida.

Y yo sabía de antemano que me iba a faltar.


Ruta

[por Madison]

Hola de nuevo, ¿cómo estás?

Sigo en trayecto, pero he hecho un alto en el camino para ir contándote algunas cosillas que se me ocurren. Durante el día voy conduciendo sumergida en mis pensamientos, ajena a todo lo que me rodea. A ratos me molesta el volante, demasiado caliente y resbaladizo por la fuerza que lo agarro con las manos debido a mi nerviosismo.

Hay momentos, cuando no veo el final de la carretera que me pregunto si estoy actuando de la forma más adecuada, si no estaré equivocada al ser tan intransigente, pero por mucho que quiera no puedo cambiar mi forma de pensar... de ver las cosas y tú, tampoco puedes, ni adaptarte a mi. Supongo que eso comportaría demasiado sacrificio ¿no? dos convertirse en uno.

Así, mientras conduzco los sentimientos son mis únicos acompañantes. Y estaba tan metida en ellos que me asusté de forma exagerada al oir el claxon de un coche que pasó cerca de mi. Hay momentos que mi vista es borrosa, los ojos quedan completamente empañados. Pero sigo adelante. Como siempre procurando ser fiel a mi misma y no engañarte ni engañarme en nada.

Hace sol, es una mezcla de tonalidades magníficas, el caso es que me he sentido seducida por tanta belleza. El sol y el sonido de las olas del mar. Las miro, las envidio... están juguetonas, no sienten miedo, son atrevidas. Huelo. Me encanta el olor del mar. Rebusco en mi bolso hasta dar con el móvil, sin pensar marco tu número, pero... me he quedado en eso, solo he marcado tu número. No creo prudente hacer nada más. Pero antes de volver de nuevo al coche y emprender la marcha, voy al maletero y me deshago de algunos recuerdos que traje conmigo. Mejor así. Sí. Mucho mejor.

Seguiremos en contacto

lunes, 1 de diciembre de 2008

Cartas amarillas (VII)


[por Troba]


Y es que no importa que digan...

Hola mi champú de guanábana:

Yo también pasé apuros, pero no tanto como los tuyos, perdona por los contratiempos, en otras circunstancias nos hubieramos despertado y ayudado a vestir; felizmente todo está ok y/o en visos de solucion.
Preciosa, disculpa si te incomoda el que lea tus post, no te precoupes, leeré tus punzantes ensayos y reflexiones sobre el machismo, feminismo y todos los temas en que tu haces gala del los dones que Dios te dió ... los gritos de libertad o de tristeza relcionados a tus vaivienes de relaciones de pareja, te prometo no prestarles atencion ... Sí, creo que Eye y Equis son parte del recuerdo y de la historia, es mejor dejarlos que descansen y se queden allí, lo mio hace 4 años que pasó y ya mucha agua corrió por debajo de este puente. Ahora hay que vivir e invitar a vivir, ¿donde pones lo hallado? puedes ponerlo en tu corazon o en una carta con remitente en mi alma, esta historia recién empieza y presiento que tenemos mucho que aprender de nosotros mismos y principalmente de sentirnos... leí tu último post, bien graciosa tu marida, ¿porqué pensará que eres masoquista? ¿te ha visto en encaje de cuero? ¿acaso tu latigo?
Gracias por darme una canción, tan precisa ... en verdad eres un sol ...

Besos indiscretos

Hache

Pd. espero que te guste :

Brazos de sol

(Alejandro Filio) con Gerardo Alfonso.

Hoy me vino la gana, que no las musas
hoy no tengo pretextos ni disculpa para cantarte a ti
para escribirte un verso y descolgarte desde aquí
hasta las ganas de la mañana ya por venir.

Hoy primero del segundo del año
mientras esta mujer rompe el espacio para inventarse al fin
para mirarla toda en el silencio y de perfil
tomo sus manos como escenario para existir.

Y es que no importa que digan
que está trillado
hablar de amor que maldigan
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.

Se detiene el reloj sobre nosotros
caen las diez que resbalan por sus hombros y se cuela la luz
que se enreda en tu pelo pero la liberas tú
oro y diamante por un instante de tono azul.