miércoles, 26 de enero de 2011

La cena, de Herman Koch


Contraportada:
Una novela ácida y provocadora que ha impactado a miles de lectores en todo el mundo.
¿Hasta dónde es capaz de llegar un padre para encubrir a un hijo que comete un delito injustificable? ¿Debe prevalecer el instinto de protección paterna, o la lealtad a unas normas sociales que garantizan la coherencia y la fortaleza del grupo? Estas y otras preguntas de igual calibre surgen como dardos durante la lectura de La cena, una novela ácida y provocadora que apunta sin miramientos a toda una clase social acomodada de los Países Bajos y, por extensión, de toda Europa, instalada en una inercia de autosatisfacción y complacencia, e indiferente hacia el devenir de la generación que ha de sucederla. Dos parejas se han citado a cenar en un moderno y exclusivo restaurante de Ámsterdam.
Mientras saborean el aperitivo y charlan con aparente despreocupación sobre la última película de moda y sus planes para las vacaciones, son conscientes de que, tarde o temprano, deberán abordar el incierto y acuciante asunto que los ha llevado a reunirse: el futuro de Michel y Rick, sus hijos de quince años, que según algunos indicios podrían estar envueltos en un caso de violencia grave. Así pues, tras los postres, cuando la cena llegue a sus últimos compases, la tensión entre los comensales habrá alcanzado su punto culminante y la cadena de secretos y revelaciones confluirán en un final dramático en el que nadie podrá esgrimir su inocencia.

Herman Koch

Reconozco que tengo prejuicios, los tengo a la hora de elegir un libro por ejemplo con la portada.
Es lo que me ha sucedido con La cena, el libro que he leído este fin de semana, el caso es que lo he visto cada semana durante meses en la librería a la que soy asidua. El caso es que a cada visita lo miraba de reojo sin ningún entusiasmo ni curiosidad. El caso es que la portada no me gusta nada y ese es el motivo por el cual nunca me he interesado por el libro. Mejor dicho, nunca hasta el otro día que decidí leerlo.

Dos matrimonios quedan para cenar en un restaurante de lujo, los hombres son hermanos, pertenecen a la alta sociedad holandesa. La cena transcurre muy animada hasta el segundo plato.
Con las primeras cien páginas lo he pasado realmente bien, pero a partir del segundo plato empieza a descubrirse el motivo por el cual han quedado para cenar
El problema es grave, porque se trata de Michael y Rick, sus hijos, los cuales una noche en la que regresaban a sus casa tras estar de fiesta cometen un acto grave.
La padres se enteran, pero callan y disimulan, hasta que llega un momento en el que la conciencia duele.¿ Qué hacer ante una situación así? Cada uno de ellos tiene un punto de vista distinto, pero qué hacer...delatarles y que paguen por lo que hicieron o callar porque el mal ya está hecho y a nadie beneficia que se sepa...

Demasiados secretos, muchas zonas oscuras en la vida de cada uno de ellos.
ES una lectura muy recomendable