jueves, 14 de abril de 2011

Colores y olores


Antes de ir al trabajo dejo el coche detrás de la estación, en la playa, de regreso paso por un sitio donde hay un restaurante de verano, tiene un patio espléndido  con el techo cubierto  de lilas.
Por la noche cuando termino de trabajar y antes de llegar a casa, dejo el coche en el garaje, de camino paso por delante de una casa con un jardín inmenso cubierto de cardenales.
Hace un tiempo salía a menudo a cenar, me gusta mucho un restaurante que hay cerca de donde vivo, se puede cenar en el interior o en la terraza al aire libre, siempre elegía lo segundo, está cubierto de dama de noche.
Hace algunos años, a la hora de desplazarme por cuestión de trabajo utilizaba el tren, en esta época del año los vagones van repletos de gente. Estudiantes y profesores realizando algún tipo de excursión. Turistas que se dirigen a Barcelona a pasar el día.
Por cuestión de trabajo una par de veces a la semana visito el puerto del lugar donde vivo, al anochecer, cuando ha finalizado la jornada, respiro hondo y miro al cielo. El olor a mar y el color del cielo es increíble.
El otro día fui a comprar a una gran superficie, también cerca de donde vivo, hace años en ese lugar en el que ahora está ubicado el supermercado era campo, nosotros, los niños que vivíamos allí jugábamos en esos campos; de todos modos todavía quedan. Vi que hay plantadas habas, alcachofas, guisantes…un lujo entretenerse un rato y observar la gama de verde.
Durante años cada semana he viajado por una carretera secundaria de la comarca de la Selva hasta llegar al pueblo donde pasaba los fines de semana y vacaciones de verano, en estos meses los campos están llenos de girasoles, también de amapolas.
Colores y texturas. Perfumes y brisas
Quizá por eso me gusta tanto el mes de abril...quizá.