domingo, 16 de mayo de 2010

Alfred Polgar



“Las frases de Alfred Polgar son tan fluidas y agradables que acogemos sus textos como una especie de entretenimiento social inofensivo, y no nos percatamos de cómo nos influyen y educan. Bajo el guante frío de la forma se esconde una voluntad esencial fuerte e intrépida.”
Franz Kafka

“Como una aparición, emergió en la Viena en decadencia un mundo de imágenes escondido, y en los muros de sus casas, en el estuco mellado, se pudo apreciar, como si fuera una mancha blanca, el sello premonitorio que Polgar ya había sabido leer.”
Walter Benjamin
Hoy me apetece poner este libro, lo leí hace años, si no recuerdo mal creo que en el 2005, fue todo un descubrimiento para mí, pues nunca antes había oído nada de este autor.
Dos fueron los motivos por los que decidí comprarlo, uno, que está publicado por Acantilado, y eso para mi ya es garantía de buen libro; y el otro motivo fue que Kafka tenía muy buena opinión del autor.
El libro está compuesto de treinta relatos cortos, creo que es una selección de sus obras completas, todos están narrados en primera persona, y trata de lo cotidiano e interesante y todos ellos tienen moraleja
Mi opinión es que son relatos que rondan la perfección, me encanta su mordacidad e ironía. Y contienen la brevedad justa. Lees uno y sientes una necesidad imperante de pasar al siguiente y así sucesivamente hasta finalizar el libro.
Y lo que también creo es que Manuel Lobo, que es el traductor ha realizado un trabajo impecable.
Como digo todos los relatos son magníficos, pero hay algunos que me han llamado poderosamente la atención.
"Muchacha de dieciséis años", es un relato agudo y conciso , es el resumen de la historia de una chica de dieciséis años que sintió decepcionada y defraudad por la ley ella quiso cumplirla pero la propia ley se lo impidió ,así que como consecuencia no vio mas salida y tuvo que hacer lo que hizo.
"Adiós en el andén de una estación", es una radiografía de un momento cualquiera, en un día cualquiera
“Vida y arte”, que describe magistralmente el comportamiento humano.
Como siempre, pongo algunos párrafos que anoté cuando lo leí, espero que os guste y que si decidís leer el libro disfrutéis de su lectura tanto como yo

"Dulcemente arropada en esta ilusión se durmió. Le vino un sueño en el que buscaba una comunicación telefónica con la vida, que no podía alcanzar con sus ademanes de pordiosera. Quería hablar con la bondad, pero la línea estaba ocupada. Con la razón.....era sorda. Con la riqueza....roncaba en la cama. Con la firma Todos Los Hombres Son Hermanos, pero tenía el teléfono estropeado."
Pág 17 La cabina telefónica.

¿Por qué razón estos últimos minutos en el andén de una estación son tan torturantes y atormentados? Porque somos conscientes de que pretenden que produzcamos y expresemos sentimientos, mientras que tan sólo el inconsciente es capaz de hacerlo de manera verosímil.
Pág 27 Adiós en el andén de una estación

Extraña sensación, la de estar en una cama y ser transportado a través de la noche. Y encima, la tierra gira sobre sí misma alrededor del sol. Es difícil no ponerse nervioso.
La almohada es ahora un ovillo ardiente e informe. Me siento el pulso en las sienes. La posición adecuada en la cama, la que promete el relax, no hay manera de encontrarla, y cuanto más trato de imaginarme un campo de espigas ondulantes, tanto más despierto estoy. Estamos de nuevo en una estación.
Pág. 41 Coche cama

Yo no sé en aras a qué causa, partido, deber o idea habéis muerto. Supongo que aquello en cuyo dudoso interés os dejasteis masacrar debe de haber sido algo muy alto y muy hermoso. Pero eso no cambia en nada lo absurdo de vuestra acción. Como os faltaba luz en esta tierra efímera, os habéis precipitado en la interminable oscuridad.
Pág. 50 Discurso, por desgracia nunca pronunciado, ante la tumba de las víctimas

A las seis de la tarde volvía a casa, se ponía su cómodo batín azul con grandes agujeros en los codos y se ponía a escribir, por su propio gusto, historias en las que la mano del destino arrancaba del alma la maldad a individuos malvados. La mano del destino operaba en ellas con la misma destreza que la del doctor Bosselier. El doctor Monnier era un hombre tímido, soñador. Tenía a la maldad por una enfermedad y se compadecía de los personajes de sus historias.
Pág. 51 E abrigo

En la primera quincena del mes de junio marcharon sobre tierra francesa y sobre cadáveres franceses varios centenares de miles de botas alemanas.
Pág.54
Ahora que el niño ha venido al mundo, todos, excepto el recién nacido, rebosan de alegría. Pariente y allegados contemplan sonrientes al homúnculo arrugado, rojo como una granada, que debería inspirar más bien un sentimiento de piedad, ya que al entrar en la vida ha entrado por ello mismo en la muerte.
Pág. 73 El niño

La cara es un espejo deformante del alma, y la fisiognomía una ciencia incierta. Sólo cuando ya sabemos qué es y quién es alguien, podemos leérselo en la cara.
Pág. 91 La verdad engaña

A los dieciséis años, a las muchachas de aquí no les dan el certificado sanitario. A los catorce pueden trabajar en las fábricas, a los diecisiete obtienen el derecho a la prostitución, a los veinte al voto.
Pág. 105 Muchacha de dieciséis años

Cuando la gente no tiene en qué pensar, piensa en toda clase de cosas. Así por ejemplo, el viajero que está en su compartimiento de tren, mentalmente desocupado, mira el paisaje, piensa sin pensamientos.
Pág. 125 Un asiento junto a la ventanilla

Alfred Polgar (Viena 1875-1955) vivió en Berlín, Suiza, París y los Estados Unidos. La edición completa de sus obras, preparada por Marcel Reich-Ranicki, en seis volúmenes, lleva por título Kleine Schriften. De esta edición se extraen los relatos incluidos en este libro.

Alfred Polgar
La vida en minúscula