martes, 14 de abril de 2009

Estamos de cumpleaños








































Hace un año por estas fechas o un poco antes, estaba atravesando unos momentos difíciles. A pesar de mi edad me sigue afectando lo que los demás piensen de mi, sobre todo si se que es injusto.
Hace más o menos un año estaba planteandome muchas cosas...decisiones, etc. Y cuando estaba a punto de abandonar debido al cansancio un día, sin más y por sorpresa recibo un mail



en el que se me invitaba a entrar en un blog, mi expresión de extrañeza fué increible. Hacía tiempo que me paseaba por bolgs, en esto sucede igual que con los libros, que uno te lleva a otro. Jamás se me pasó por la cabeza que un día yo fuera "propietaria" de uno, siempre me han merecido demasiado respeto. Pero ahí estaba una icreible persona con un increible corazón que intuyó los momentos que yo estaba pasando. Me dijo que percibió que alguien me estaba dañando y eso era tan injusto que se le ocurrió ofrecerme este blog. Qué genial eres Marverick, qué generoso y qué buena persona.

Y ahora, tras haber transurrido todo este tiempo, cuando recapitulo y miro atrás me doy cuenta de la cantidad de cosas que me han sucedido en este año.

El blog me ha dado la oportunidad de conocer a gente magnífica, al leerlo he sonreido, me he emocionado, también me ha hecho entristecer alguna que otra vez.

El entrar diariamente se ha convertido en un ritual. Y como tal cada día me preparo para ello.

Imagino que os veo, es como un encuentro de amigos, así que me gusta arreglarme, estar cómoda y tranquila, sin prisas.

Encima de mi mesa hay una taza de cafe con leche muy caliente y espumoso, pero otras hay una copa de cava muy frío, casi helado. Me gusta acompañarme de música, en más de una ocasión el Adagio de Albinoni me acompaña mientras leo vuestras intervenciones o escribo alguna carta.

Si hago balance de este año, gana lo positivo al cien por cien. Es un lujo compartir espacio con todos vosotros.

No se el tiempo que estaré aquí, soy una persona bastante impulsiva y quizá un día decida pasarme al otro lado y no sepamos nunca más los unos de los otros. Es lo que tiene internet, que es un medio, pero nunca un fin.

De todos modos el recuerdo, las vivencias, es algo que queda para siempre.

Estoy feliz de tener un café.

Maverick, te quiero

Y a todos vosotros un enorme abrazo.