martes, 24 de marzo de 2009

Extraña nota


"Ya está el almendro en flor, las ramas hasta hace unos días desnudas hoy parecen cubiertas por la nevada primaveral. Renace la vida.


Y te pongo rostro, dibujo tus rasgos cerrando los ojos, te recreo, te pienso... voy a imaginarte. Desde la distancia, en la lejanía, olvidado todo, yo voy a soñarte. Quiero ver tus ojos, hundirme en tu mirada, aunque tu no me veas, voy a bucear dentro de tu ser, me gusta mirarte. Recorro la piel tersa de tu cara, casi puedo ver su fresca textura. Tu boca entreabierta, no se si en sonrisa, en mueca o disgusto, tiembla imperceptible, casi no se aprecia. El cabello enmarca, brillante y sedoso la cara traviesa.
Y lo más curioso es que nada espero, ni siquiera quiero que seas consciente, que hoy te estoy soñando, que a pesar del tiempo, del largo silencio, del olvido pleno, yo sigo pensando en ti y no te olvido. Esa es la grandeza, ese es mi sueño."


Esta curiosa y sorprendente nota, manuscrita en el reverso de la foto que incluyo, con una excelente caligrafía inglesa y escrita con estilográfica, la encontré dentro de un sobre de papel manila color hueso, sobre un poyete de piedra en una pequeña villa medieval amurallada.