miércoles, 19 de diciembre de 2012

Tolkien a C.S.Lewis



Tolkien entregó la versión completa a C.S.Lewis, quien respondió, después de leerla:

Mi querido Tollers:
Uton herian holbytlas, en verdad. He bebido de la rebosante copa y satisfecho una larga sed. Una vez que se remonta la empinada cuesta de la grandeza y el terror (aliviada por verdes valles, sin los cuales sería intolerable), casi no tiene parangón en toda la gama del arte narrativo que conozco. Pienso que se destaca por dos virtudes: la pura subcreación-Bombadil, los habitantes de las tumbas, los Elfos, los Ents-, que parece brotar de fuentes inagotables, y la construcción. Y también la gravitas. Ninguna novela puede rechazar con mas confianza la acusación de “escapismo”. Si se equivoca, se equivoca precisamente en un sentido opuesto: la postergación de las victorias de la esperanza y la despiadada acumulación de desastres sobre los héroes son casi demasiado penosas. Y la larga coda después de la eucatástrofe, te lo hayas propuesto o no, produce el efecto de recordarnos que la victoria es tan pasajera como el conflicto, y que (como dice Byron) “no hay moralista más severo que el placer”, dejándonos una impresión final de profunda melancolía.
Por supuesto, esto no es todo. Hay muchos pasajes que yo hubiera deseado que escribieras de otro modo u omitieras directamente. Si no incluyo ninguna de mis críticas adversas en esta carta es porque ya has oído y rechazado la mayoría (rechazado, es tal vez una palabra demasiado suave para tu reacción, al menos en una oportunidad). E incluso si todas mis objeciones fueran justas (lo que es, desde luego, improbable) los fallos que creo encontrar sólo podrían demorar y dañar la apreciación: el resplandor sustancial del relato puede acabar con todos ellos. Ubi plura nitent in carmine non egopaucis iffendi maculis.
Te felicito. Todos estos largos años que has invertido en ella están justificados.
Tuyo,
Jack Lewis

EL NUEVO HOBBIT

Tampoco Tolkien pensaba que fuera perfecta. Pero dijo a Stanley: Está escrita con la sangre de mi vida, gruesa o delgada, como sea, y no puedo hacer otra cosa.

J.R.R. Tolkien una biografía, de Humphery Carpenter