sábado, 1 de diciembre de 2012

No sé cuando, pero estuve























Viajé hasta el lugar al que supuestamente encontraría lo mismo que vi  la noche anterior en  mi sueño. Me equivoqué No fue así.  Tan solo asomo de parecidos fue lo único que hallé. De lo soñado no encontré nada, pero algo muy sutil y muy hondo me empujaba a continuar buscando.
El lugar se mostraba ante mi  hermoso a la vez que ajeno y lejano. Entorné los ojos y a tientas palpé recuerdos difuminados de un pasado que no viví. De un paisaje que no reconocí. El tampoco me reconoció mí. Pero no me di por vencida.
Pregunté a la gente que en aquel momento pasaba por allí. Y amablemente respondieron que no entendían nada de lo que  les preguntaba. Nada de nada. Que estaban de paso. Me entretuve un poco mas  insistiendo y preguntando a otras personas, pero obtuve idéntica respuesta de cada uno de ellos. Todos se encontraban  de paso. La sensación de fracaso aumentaba a cada momento.  Entre sollozos me cubrí el rostro con las manos y en ese instante percibí que no se respiraba el mismo aire que en la noche de mi sueño. De pronto ya no sentía interés ni curiosidad por saber, todo aquello no era lo que yo andaba buscando, di media vuelta  y me alejé de allí a pesar de no haber logrado mis propósitos. Aturdida, mareada al pensar que nada era real solo fruto de mi imaginación aburrida y aventurera. Nada más. Es mejor estar en casa, me dije, arropada por la compañia de  recuerdos dulces que nunca lastiman.
Inicié el camino de regreso y  un poco antes de llegar, dejé el coche en el camino que lleva a la entrada, con la llave en la mano a punto de introducirla en la cerradura y  abrir la puerta, miré hacia atrás  las huellas de mis zapatos que habían quedado marcadas en la tierra mojada.
 Como por arte de magia la memoria me despojó de cualquier indicio del sueño, pero yo seguía y sigo con  la seguridad de haber estado alguna vez en aquel lugar. No cesaba de preguntarme ¿Cuándo fue?. No lo sabía. ¿Cuándo estuve?No hay respuesta, pero yo sé que había estado allí antes de haberlo soñado. Antes de haber  estado sin estar nunca.
  Lo primero que he hecho al llegar ha sido ponerme a escribir esta carta desde mi casa, sentada a la mesa que está colocada cerca de la ventana que da a la calle, distraida coloco una letra aquí y otra mas allá, con la esperanza de darle coherencia y sentido, que cuando llegué a ti y  la leas no me tomes por muy loca.Si logras comprender se que me responderás

Pintura de Jack Vettriano