lunes, 30 de enero de 2012

Reflejo


Pedí al espejo que devolviera mi imagen,
pero  él  se obstinó en mostrar mi alma

domingo, 29 de enero de 2012

Quizá

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
¿Tu corazón y el mío eran sólo de arena?
José Maria Hinojosa

Pues eso

viernes, 27 de enero de 2012

Por si alo me ocurriera.-Georges Simenon













Por si algo me ocurriera forma, con otras 5 novelas de Simenon, un conjunto de obras que, además de incluir numerosos elementos autobiográficos, exploran con gran crudeza los misterios de la incomunicación matrimonial y la fatídica obsesión sexual que arrastra a sus protagonistas a la perdición. Escritas entre 1955 y 1961, corresponden a un periodo muy agitado de la vida de Georges Simenon. Henry Miller, que lo conoció precisamente por esos años, quedó maravillado sobre todo por su lúcida sabiduría vital: «No es un optimista ni un pesimista, sino alguien que ve las cosas claras, en profundidad y con amplitud de miras, alguien que no juzga ni condena, que vibra constantemente al ritmo de la vida». No cabe duda de que esa lucidez y amplitud de miras le permitió abordar, en Por si algo me ocurriera , el tema de la irrupción de una joven seductora en la vida de un respetable hombre casado. Fue llevada a la pantalla muy poco después de su publicación, en una memorable película protagonizada por el gran Jean Gabin y Brigitte Bardot . La fatalidad se ha deslizado en la vida del abogado Lucien Gobillot , quien, a sus 45 años, ha alcanzado una gran reputación profesional. Una pequeña aventura pasajera, parecida a tantas otras que su mujer le consiente, se ha convertido en una relación tan apasionada y peligrosa que Lucien comienza a relatar sus vivencias en un informe que titula « Por si algo me ocurriera ». Todo empieza cuando en su despacho se presenta Yvette, una joven desvergonzada de diecinueve años acusada de agredir a un joyero para robarle. Yvette, que carece de dinero, despliega todos sus encantos para convencer a Lucien de que lleve su caso. Sin inmutarse, fríamente, éste acepta encargarse de su defensa. Sin embargo, el día en que la absuelven, Lucien , llevado por un impulso incontrolable, va a verla al hotel donde ella se aloja...




Lucien es un abogado  de 45 años de gran reputación, que se mueve en las más altas esferas de la sociedad parisina y está casado con Vivianne, ambos forman un matrimonio aparentemente sólido y respetable
Hace un año Lucien  defendió a Yvette una chica joven que estaba  acusada de agredir a un joyero
Cuando sale absuelta empieza entre ellos una relación amorosa.
Ahora que ha transcurrido el año Lucien le da por escribir en una especie de diario (aunque él lo llama su expediente) su historia con Ivette

A Simenón le sobra lucidez y maestría a la hora de describir la soledad, la  incomunicación matrimonial y el desentendimiento. El libro me ha parecido una obra maestra. No he visto la película basada en este libro, ojalá la encuentre y pueda disfrutar de ella igual que con el libro.
Dejo este párrafo que me ha encantado:
No me arrepiento de nada. No creo en nada. Nunca he tenido remordimientos, lo que me desazona de vez en cuando es que se apodere de mi la nostalgia de una vida diferente, de una vida que se pareciera precisamente a la de los discursos de repartos de premios y de libros ilustrados.
¿Me he engañado acerca de mí mismo desde el comienzo de mi existencia? ¿Conoció mi padre estas mismas angustias, y lamentó no ser un marido y un padre de familia como los demás?
¿Quiénes son los demás?  Sé bien por experiencia que las familias como las demás no existen, que basta rascar la superficie e ir al fondo de las cosas, para encontrar los mismos hombres, las mismas mujeres, las mismas tentaciones y las mismas flaquezas. Sólo cambia la fachada, el mayor o menor grado de franqueza o de discreción…¿de ilusiones?
Pero, de ser así, ¿por qué periódicamente me siento inquieto, como si fuera posible comportarme de una manera distinta?




martes, 24 de enero de 2012

Comprensiones


Fotorafía de Brassai
 
En este mundo incomprensible
Tú eres mi incomprensión más deseada
Y nerviosamente contagiada por ti
Me atrevo a sonreír sin importarme
que  los ojos me delaten
y la esperanza me distraiga

sábado, 21 de enero de 2012

Relámpagos.-Jean Echenoz














Gregor ha inventado y descubierto todo lo que va a ser útil durante los próximos siglos: la transferencia inalámbrica de energía eléctrica mediante ondas electromagnéticas, la corriente alterna, la bombilla sin filamento y la radio, entre otras cosas. Pero, ¡ay!, tiene dificultades con sus asuntos personales, quizá porque la ciencia le interesa mucho más que el beneficio. Aprovechándose de este rasgo de su carácter, otros científicos acabarán robándoselo todo. Y a Gregor, como única distracción, y ocupación, sólo le quedará la compañía de los relámpagos y el teatro de los pájaros.
Aunque basada en la vida, obras y destino del ingeniero Nikola Tesla (1856-1943) y en los cuentos que inspiró, ésta es una ficción sin pretensiones biográficas. Tras Ravel y Correr, Echenoz cierra con Relámpagos su espléndida serie sobre tres vidas.

«Si os preguntan: “Entonces, ¿cómo es el nuevo Echenoz?”, podéis responder: “Raveliano gracias a su prosa musical y protagonizado por un personaje apresurado como Correr.” Añadid que Echenoz domina el inimitable arte de desarrollar personajes encerrados en lo que hacen, obnubilados por su meta hasta olvidar en ocasiones al mundo y a quienes los rodean. Y no olvidéis señalar que a veces nos hace reír hasta despertar a los vecinos, pero que la tristeza también está presente. Como en todos los libros del autor»
(Alexandre Fillon, Lire)

Creo que con este libro se cierra la trilogía, el primero fue Ravel, le siguió Correr y  por último Relámpagos. No he leído Ravel, pero sí Correr y quedé fascinada por la forma en que está escrito; ahora con Relámpagos me ha sucedido exatamente lo mismo.
Basado en la vida de Nicola Tesla,  no está escirto como una biografía sino más bien como un cuento o fábula se lee de una sentada porque desde la primera página hace fácil participar en la historia y vida de este inventor digamos...alternativo.
Un hombre solitario y algo impertinente pero de gran inteligencia, me encanta saber alguna intimidad o punto flaco de estas personas que han sido relevantes en la historia del  mundo.
Si en correr, el atleta solo vivía para eso, correr, sin prestar atención a la política ni tan siquiera si la clase política se servían de él para otros menesteres, aquí el protagonista del libro solo vive para inventar, su mente no descansa nunca.  algo que me ha llamado la atención, que una persona tan escrupulosa amara de forma desmesurada a las palomas.
Es un libro que lo recomiendo sin duda alguna, o he disfrutado una barbaridad leyéndolo.


viernes, 20 de enero de 2012

Cuando ignoro













Con tal de enmendarlo lo haría, pero no puedo
Ni siquiera sé por donde se empieza.
Que seguramente si me lo propusiera aprendería
no te  lo voy a negar
Podría suceder, pero ni así. No sé cómo se hace.
Y es que cuando se espera demasiado, las certezas
(si las hubieran) desaparecen


Fotografía: Ralph Gibson