martes, 20 de diciembre de 2011

Nombrarte en silencio


Poema LVII

No te nombro; pero estás en mí
como la música en la garganta del ruiseñor
aunque no esté cantando.

Dulce María Loynaz 


No hace falta que te nombre, porque con el tiempo aprendí el lenguaje de la imaginación.
Y se que la distancia no rompe lazos, sino que los hace más fuertes.
Que las historias de amor si son correspondidas, con el tiempo se convierte en algo sólido.
Tu mirada segura es el equilibrio que necesita mis inseguridades
Eres algo bueno que ha ocurrido en mi vida, que no sé si es pequeña o grande. Redonda o cuadrada. Azul o violeta, qué mas da, es la mía, la única que tengo. Y así viviré por algún tiempo. Contigo. En ti. En nosotros Quién sabe