martes, 24 de noviembre de 2009

Drácula



9 de mayo

Querídisima Lucy:
Perdona mi tardanza en escribirte, pero he estado sencillamente abrumada de trabajo. La vida de una maestra auxiliar es a veces agotadora.
tengo muchas ganas de estar contigo, junto al mar, para poder charlar libremente y hacer castillos en el aire. Ultimamente trabajo bastante, porque quiero ponerme a la altura de los estudios de Jonathan, y practico la taquigrafía con asiduidad. Así podré ayudarle cuando estemos casados, y si consigo adquirir suficiente soltura, podré tomar nota de todo lo que quiera dictarme y pasarlo a máquina, cosa que también practico mucho.
A veces nos esvcribimos en taquigrafía, y él lleva un diario taquigráfico de sus viajes por el extranejro.
Cuando esté contigo, empezaré un diario igual. No me refiero a un diario de esos en que cada semana ocupa dos páginas, con el domingo resumido en una esquina, sino que voy a escribir cada vez que sienta deseos de hacerlo. Supongo que no tendrá mucho interés para los demás; pero no va destinado a nadie. Puede que algún día se lo enseñe a Jonathan, si hay algo en él que merezca la pena; aunque en realidad quiero que sea un cuaderno de ajercicios. Trataré de hacer lo que hacen las periodistas: entrevistar, describir y tratar de recordar conversaciones. Mre han dicho que con un poco de práctica se puede recordar todo lo ocurrido, o lo que se oye durante el día. Pero ya veremos. Ya te contaré todos mis pequeños proyectos cuando estemos juntas. Acabo de recibir unas líneas apresuradas de jonathan desde Transilvania. Se encuentra bien y estará de regreso dentro de una semana. tengo muchas ganas de que me cuente todas sus peripecias. Debe ser maravilloso visitar paises extraños. Me pegunto si alguna vez los veremos juntos; quiero decir, Jonathan y yo. Están dando las diez. Adiós.
Con todo mi afecto
Mina

Háblame de todas las novedades cuando me escribas.
Hace mucho que no me cuentas nada. He oído rumores; especialmente, acerca de un hombre alto, guapo y de pelo rizado (???).


Drácula, de Bram Stoker