jueves, 20 de agosto de 2009

Tarde de verano


















Hacía una tarde tan estupenda que la sobremesa se alargó sin apenas darnos cuenta.
Recuerdo que conversamos sobre muchas cosas.
Recuerdo que habíamos comido ensalada de pasta y de postre helado de café
Recuerdo a mi perro, duermiendo junto a mi sillon de mimbre.
Recuerdo como si fuera ahora mismo que me hablabas sobre lo increiblemente hermoso que era todo lo que nos rodea, sobre la felidad que sí existe, sobre lo afortunados que somos, también de la magia que rodea a algunas personas... recuerdo que me preguntabas qué opinaba yo sobre todo ello.
No recuerdo que respondiste a mi respuesta, pero es que soy así.
Claro que se de qué me hablas, claro que te creo, pero es que todavía no lo he visto.