domingo, 10 de febrero de 2013

La mirada inocente.-Georges Simenon
















SINOPSIS


Louis Cuchas es el penúltimo de los seis hijos de Gabrielle, una mujer que trata de compaginar a sus sucesivos amantes con su puesto ambulante de fruta y verdura. Crecidos en el ambiente promiscuo y problemático del pisito en que viven hacinados, los seis hermanos intentan encontrar su lugar en el mundo. Louis, observador, hipersensible e inocente -tanto que en el colegio le llaman «el angelito»-, va dejando atrás la infancia mientras asiste maravillado a la bulliciosa vida que se desarrolla en el populoso mercado de abastos donde comienza a trabajar y en las calles aledañas; todo le atrae: sonidos, colores, imágenes, sensaciones y, en particular, las personas. Cierto día descubre su afición a la pintura, y partir de ese momento vivirá sólo para esa pasión. Tal vez entonces su vida se precipite, tal vez Louis se convierta en un pintor célebre y llegue a vender muy caras sus telas, pero siempre verá las cosas como ese niño introvertido al que llamaban «el angelito».


He quedado fascinada por la personalidad de Louis, desde el inicio del libro me ha atrapado la serenidad con que contempla la vida, o mejor dicho el día a día  de su vida, son pobres y la verdad es que ninguno de los hermanos tienen la oportunidad de disfrutar de su niñez, su situación económica es precaria y no tienen mas remedio que espabilarse desde muy pequeñitos.
Me ha impresionado la relación que mantiene con su madre a lo largo de toda su vida, la quiere y la respeta  pesar de que ésta no se ha comportado como una madre ejemplar y cariñosa, incluso creo que nunca se preocupó como debe hacerlo una verdadera madre. De hecho solo mantiene buena relación con Louis, el resto de los hijos se han marchado de casa en cuanto han tenido oportunidad de hacerlo.
La vida de esta familia es pobre y sórdida, pero debemos tener en cuenta que estamos en una Francia de principio del siglo XX, una sociedad con carencias importantes para mucha gente y eso hace difícil vivir  en la decencia.
Muy distinto este libros de los demás que he leído de Simenon, pero de idéntica forma me ha hecho partícipe de la historia, en definitiva la vida vista desde la mirada de un niño inocente y bueno que jamás quiso ni buscó problemas, tampoco buscaba respuestas porque nunca se preguntó nada. Las cosas ocurrían porque así debía ser.
Un muy buen libro