jueves, 28 de mayo de 2015

Esencia

Ni toda la poesia del mundo puede superar la magia de nuestro amor

domingo, 24 de mayo de 2015

Tomando conciencia


Se detuvo a estudiar todo lo acontecido en un tiempo excepcional. Dejó la carta sobre la mesa, aunque no podía apartar la vista de ella y pensó en él. 
 Se sentía feliz a cada minuto que pasaba y se preguntó si no se trataría de un sueño. Una voz de dentro dijo no,  no se trata de ningún sueño, lee la carta otra vez. Acuerdate de sus palabras. Movió un poco la cabeza, sonrió y se sintió aliviada, ahora su expresión era mucho más animada que hacía uno momentos. Si, creo que es realidad.
Desde que le conocía no se le ocurrió pensar en él como un ser excepcional, pero ahora todo había cambiado.Lo veía de otra manera. Le fascinaba su figura,siempre tan solícito como seguro de si mismo. Se diferenciaba en todo a los hombres que había conocido. 
Para bien o para mal, se dijo con voz emocionada, creo que es el hombre adecuado para mí, puedo equivocarme, pero de todas maneras estoy dispuesta a todo. Sé positivamente que no renunciaré y que iré a él. No necesito tiempo para tomar ninguna decisión porque ya la he tomado.
Miró con detenimiento una vez más la carta. Permaneció en silencio un buen rato absolutamente perpleja. Con esa expresión algo boba que da 
 estar enamorado. Se acercaba la hora. Fue hacia la ventana, descorrió la cortina. Miró y escuchó sus pisadas.
Era el momento, puesto que todo había empezado bien entre ellos
Imagen de Lilya Corneli

viernes, 22 de mayo de 2015

Momento

Hermosa hora donde sumergirse y perderse
Y mi cuerpo se puebla de tus caricias

lunes, 18 de mayo de 2015

Tu influencia

Es verte llegar y sentirme los latidos.
Tus ojos. El brillo de tus ojos me engullen
Cuando estoy contigo solo pienso en la manera de dilatar el momento.
El sonido de tus pasos se transforma en color y tus palabras en música
Eres realmente formidable
¿ qué más da si me he vuelto loca? No pienso moderarme.

Imagen de Igor Belkovsky

domingo, 17 de mayo de 2015

Pasear, hablar

La otra tarde en uno de nuestros encuentros le dije, me he habituado a tu boca.Cuando no tenías rostro, solo nombre, ya te amaba.
Podría decirse que hay algo delirante en todo esto, pero de vez en cuando sucede, o eso pienso. Así, que ahora lo que deseo con toda mi alma es que  salga bien. 
Me escuchaba con atención, pero en la mirada vi ensimismamiento y en sus ojos lujuria.
Entonces, yo le miré abiertamente a los ojos , y lo vi como alguien que pertenece a mi presente. Cuando estamos juntos habitamos otro mundo, de otra índole.Tan sencillo como eso.¡Querido! Asumiré cualquiera que sea la verdad.
Me acarició la nuca con la mano y yo deslicé mi pie descalzo hasta dejarlo caer sobre el suyo.
Miro el reloj, ahora son casi las seis. Llegará en unos minutos para nuestro paseo habitual del anochecer.
Son  momentos de gran solemnidad y belleza. Es la señal inequívoca de que él es la persona con quien quiero compartir mis noches y mis días. Sin sobresaltos, a plena conciencia.

viernes, 15 de mayo de 2015

En ti

Esta noche quiero quedarme  atrapada en los arrecifes de tu cuerpo, y si por aquellas cosas ves que me deslizo sujetame fuerte y llévame a conocer rincones que todavía están por leer. Espérame. Oye mi grito ahogado que te dice que es hora de detener el momento. Inventemos caminos que solo nosotros podamos recorrer. Quédate. Imprégname con tu olor.Hazme perder la conciencia y el rumbo.
Imagen de Michal Lukasiewicz

lunes, 11 de mayo de 2015

En mayo

Ha amanecido un día tan bueno que he pasado la mañana arreglando las flores
Me he acordado de mi abuela. Me he visto en su casa como cuando era niña y pasaba horas en el patio . Un patio de paredes gruesas, blancas y flores por todos lados.
Me entretenía contemplando los geranios. Tan rojos. Tan vivos. Y me he acordado de los suyos. Y no he podido reprimir una carcajada.
Cualquier recipiente le venía bien para plantarlos. Sobre todo latas grandes de conserva.
Siempre vestía de oscuro,
 de color negro o gris marengo, muy de tanto en tanto alguna  blusa de lunares muy pequeñitos blancos. Llevaba el cabello largo,recogido en un moño. A mí me fascinaba ver con qué soltura se peinaba. Con una mano enroscaba el pelo y con la otra colocaba las horquillas, todo sin necesidad de mirarse al espejo.
Tomaba café a todas horas y una copita de anís por las mañanas.  
Cocinaba de maravilla. Nunca la oí cantar. Olía muy bien. Y su casa también. Era exageradamente limpia. También amable.Derrochaba buen humor. Cuando hablaba siempre decía lo que pensaba, y mi abuelo que era muy discreto le increpaba a cada momento con tono severo para que no siguiera, pero  ella hacía como si no lo oyera y seguía a lo suyo.
Por la tarde, los dos se sentaban cada uno en su butaca al lado de la radio a escuchar la novela. Ella hacía ganchillo. El se quitaba las gafas y con cuidado las dejaba sobre la mesilla, seguidamente cerraba los ojos y se concentraba en las voces y diálogos.
A veces nos contaba historias de miedo que iba inventando al momento. Siempre decía, y para esto se ponía muy tensa, que la noche en que falleció su hermano, horas antes se le "presento". A mi me daba mucho miedo cuando hablaba así. Aunque no entendía qué quería decir, bastaba mirar la expresión de su cara para saber que se trataba de algo grave. Así que me tapaba los oídos  para no oírla.
Me pregunto, después de tantos años, cuántos días habrán transcurrido
 cómo estos, de cielo limpio, el suelo amarillo de polen que la brisa ha esparcido hasta parecer una alfombra.
Esta luz tan brillante. Y sobre todo estas ganas de todo que hacen que me sienta viva. Este verde nuevo. Esta alegría igual que siempre y a la vez inédita.
 Sí, probablemente todo esto habrá ocurrido innumerables veces. Cada año. Cada mes de mayo, porque en mayo los días se vuelven más soleados y crecen, y todo parece nítido y posible. Como ahora, que cierro los ojos y sigo escuchando tus pisadas. Y me dan ganas de salir corriendo a verte. Pero me doy la vuelta, te miro y ahí estás. Y eso es lo que importa. Resulta difícil creer que esto termine alguna vez. Yo no quiero que se termine. Son momentos particularmente hermosos. Pero nadie es profeta por mucho empeño que se ponga.
Las cosan son como son, a veces tan injustas. Y tan hermosas también, igual que la vida.Nada es comparable y a la vez no muy distintas. Qué  cosas!!
Y yo, me propongo con todas mis fuerzas no perder del todo mi mirada de sorpresa, como  cuando era niña. La misma del día que te conocí. Que te enamoró.
Imagen de Alfredo Rodriguez.