lunes, 13 de abril de 2026

La nieve estaba sucia.- Georges Simenon

 


La nieve está sucia es una novela de Georges Simenon. La escribió en Tucson y se publicó por primera vez en 1948. En español se hizo cargo la editorial Tusquests en el año 1994, con una magnífica traducción de Carlos Pujol, la última publicación la ha llevado a cabo la editorial Acantalido y Cuadernos Crema, en castellano y catalán respectivamente, la traducción al catalán es de Anna Cassas.

Simenon nació en una familia burguesa de origen belga, tuvo un hermano más pequeño que al parecer era el favorito de sus padres. su madre era una persona bastante supersticiosa tanto es así que según parece inscribió a su hijo como nacido el día doce cuando en realidad vino al mundo el día trece
No era buen estudiante, abandonó los estudios cuando cursaba la secundaria aprovechando que su padre enfermó él se puso a trabajar como periodista, esto le permitió viajar por todo el mundo realizando todo tipo de reportajes y entrevistas.
Publicó por primera vez en 1921 bajo un pseudónimo, al finalizar la segunda guerra mundial viajó a Estados Unidos donde permaneció años, posteriormente se trasladó a vivir a la costa azul y finalmente en un pueblo cerca de Lausana
Publicó unos quinientos libros y a día de hoy es uno de los autores en lengua francesa más vendidos, concretamente de La nieve estaba sucia, se vendieron dos millones ejemplares el año de su publicación.
La novela destaca por su prosa sobria y la profunda exploración psicológica de un personaje que vive al margen de cualquier norma.
Frank Friedmaier, un joven cínico y apático, vive en el burdel de una ciudad ocupada y que regenta su madre. Por pura inercia y falta de moral, comete crímenes (incluido el asesinato de un oficial alemán para robarle la pistola) y participa en actividades turbias.
A pesar de ese comportamiento inicial despreciable, la trama se centra en el viaje interior de Frank, quien acaba aceptando el castigo que recibe por parte de la ley una vez arrestado, nos muestra ese perfil psicológico en el curso de una decadencia moral prevesible y es que Simenon disecciona al milímetro las condiciones que declaran el mal como banalidad o fatalidad de la realidad que le ha tocado vivir
El título hace referencia a la atmósfera de la ciudad, donde la nieve está ennegrecida por la miseria, la guerra y la degradación humana, representando un entorno carente de pureza.
La novela destaca por su prosa sobria y la profunda exploración de la psicología de un personaje que vive más allá del bien y del mal y que en ningún momento muestra pena o arrepentimento
La novela pertenece al género negro, una cosa atípica, aquí no se trata de averiguar quién es el asesino o revelar la trama criminal o motivo que origina un asesinato puesto que desde la pri mera página sabemos quién es el asesino y a medida que avanzamos en la lectura exploramos psicológicamente la mente de Frank, el protagonista un sicópata de mucha cura ,alguien que para conseguir el que quiere no repara en nada y que no muestre remordimientos ni deseos de redimirse, al contrario, puesto que parece encontrar placer a envilecerse cada vez más.
Un tipo autodestructivo, sociópata, nihilista..
Y es que es innegable la maestría de Simenon a la hora de describir ambientes inquietantes, sórdidos y personajes tortuosos que realmente llegan a molestar o incomodar al lector, como en este caso en que el narrador es distante, lejano, extraño ante los hechos que relata, sin mostrar ningún sentimiento ni remordimiento, y nos hace dudar a la hora de cuestionar al personaje central.
Me ha encantado, cuando lo leí por primera vez sentí una gran sacudida, estuve días dandole vueltas, buscando sentido. Llegué a la conclusión de que el mal existe, vive a nuestro lado, igual que la belleza o la fealdad, es una parte más de la vida. Después de doce año sigo pensando lo mismo y admirando más la escritura de Simenon, con ninguno de sus libros me he sentido decepcionada, El Gato, El testamento, El hombre que miraba pasar los trenes, etc. Me gusta mucho más este Simenon que el de Jules Maigret, que también!
Historias duras, que remueven la conciencia y jamás dejan indiferentes