sábado, 13 de diciembre de 2014

Conciencia


Quizá hasta ahora no he sabido contemplar la profundidad del cielo, ni la brisa, ni he respirado con profundidad hasta impregnarme de mar. No he sabido mirar a lo lejos, hacia la línea del horizonte para verte, escuchar y comprender que seguías allá,  de pie, esperando que yo reaccionara. En aquellos momentos yo no era consciente. Creí que solo se trataba de un sueño.  Que no estabas. Que no eras. Que no existías.  Me equivoqué. Estabas. Me esperabas.  Malgasté oportunidades. Ahora lo sé. Pero no estás para demostrártelo. Podría llamarte, o escribirte. Pero sabes bien cuánto me cuesta abrir mi corazón, creo que si alguna vez lo he hecho ha sido pura casualidad. Así que dudo valga la pena,  además ¿qué te podría decir para que me creyeras? ¿De qué podría hablarte o mejor dicho sobre qué podría escribir?
Imagen de Vadimir Nikulin