domingo, 6 de noviembre de 2011

Llueve


Willy Ronis

Me encuentro sentada ante mi mesa. A estas horas de la noche el silencio se escucha con toda su plenitud. Mis dedos al chocar con las letras del teclado. A mi lado la música Paolo Conte. Sobre mi cabeza la lluvia transparente y limpia que cae de un cielo gris y plomizo.

Los dedos quedan suspendidos en el aire pues a través de la voz y letra de Paolo Conte siento que has regresado, que tu presencia y tu olor de nuevo envuelve la habitación, y ahora, solo se me ocurre pensar en estas palabras que una vez escuché en un capitulo de Anatomía de Grey:

...A veces estamos en el mismo sitio y justo a la misma hora. Y casi puedo oír su voz, casi puedo tocarla. Quiero creer que sabe que estoy. Eso te queda. Sólo momentos con tus seres queridos. Pero pasan página y tu quieres que la pasen, aun así es todo lo que tienes. Momentos...

En esta noche de penumbra y lluvia me acuerdo de ti y sé que por mucho tiempo que pase mi memoria se mantendrá firme recordando esos besos y palabras susurrantes. Voces abandonándose ante el misterio de dos cuerpos que perciben mil sensaciones con tan solo un leve suspiro apenas perceptible pero que ejerce poder abrasador

Al fin y al cabo al amor le gusta la penumbra, los susurros, las coincidencias y las caricias. Al fin y al cabo el amor disfruta ante el misterio y la lujuria. Al fin y al cabo el amor es un coctel perfecto si dispone de todos los ingredientes en la medida justa como son los momentos y los deseos.