martes, 20 de enero de 2009

Generando odio

[por Madison]

Hoy ha sido un día bastante agotador, mucho trabajo, mucha gente con quien tratar asuntos laborales.

Siento que a estas horas una extraña melancolía se instala dentro de mi. Acabo de llegar a casa, me he puesto cómoda, mientras escribo escucho música de fondo. Siempre que me siento agobiada la pongo, es como un bálsamo que, poco a poco, relaja todos los músculos tensos. Es milagrosa la música,. No podría vivir sin ella

Y mientras escribo esto mi mente está repleta de información de estos días, de noticias que llegan por todas partes, tanto en prensa escrita como vista.

Todo el mundo se proclama pro y anti... no sé, yo no soy ninguna entendida. Sólo me dejo llevar por las imágenes que veo por televisión. Seguramente también están manipuladas porque me doy cuenta que muestran las de una parte más que la de la otra. De todo este lío, de esta masacre, me quedo con los rostros desencajados de los niños, con las miradas de espanto, y me pregunto cómo algún dirigente puede pensar que las cosas se arreglarán, si cada día, a cada minuto están fomentando más y más odio de unos hacia los otros.

Yo creo que en las guerras siempre pierden los mismos. En las dos partes hay personas que no desean ese estado, que solo aspiran a vivir, simplemente desean vivir tranquilos.

Y me apena comprobar cómo en todos estos años, siglos, no hemos aprendido nada. El hombre... el único animal que mata por el placer de matar.

Continuan los genocidios, la hambruna, las violaciones y todo en un mundo que dice ser civilizado.

Si pudiera elegir no pertenecería a este mundo.

Todo esto lo escribo desde mi caldeada casa, estoy sentada en un cómodo sofá, con la calefacción encendida.

Y lo más triste es que dentro de un rato me levantaré y me iré a cenar, como si nada sucediera, como si todo esto que sucede no fuera conmigo, qué error, claro que va conmigo y contigo, y contigo y contigo