martes, 25 de septiembre de 2012

Nada se opone a la noche.-Delphine de Vigan












 Después de encontrar a Lucile, su madre, muerta en misteriosas circunstancias, Delphine de Vigan se convierte en una sagaz detective dispuesta a reconstruir la vida de la desaparecida. Los cientos de fotografías tomadas durante años, la crónica de George, abuelo de Delphine, registrada en cintas de casette, las vacaciones de la familia filmadas en Super 8, o las conversaciones mantenidas por la escritora con sus hermanos, son los materiales de los que se nutre la memoria de los Poirier. Nos hallamos ante una espléndida, sobrecogedora crónica familiar en el París de los años cincuenta, sesenta y setenta, pero también ante una reflexión en el tiempo presente sobre la «verdad» de la escritura. Y muy pronto descubrimos, detectives-lectores también nosotros, que son muchas las versiones de una misma historia, y que narrar implica elegir una de esas versiones y una manera de contarla, y que esta elección a veces es dolorosa. En el transcurso del viaje de la cronista al pasado de su familia y a su propia infancia irán aflorando los secretos más oscuros. «Escribo sobre Lucile con mis ojos de niña que creció demasiado deprisa, escribo ese misterio que siempre fue ella para mí, a la vez tan presente y tan lejana; ella, que desde que cumplí diez años, nunca más me cogió entre sus brazos.» Para Delphine de Vigan, escribir sobre su madre es cerrar heridas abiertas muchos años atrás, y recuperar la novela familiar es emprender un camino de catarsis y de superación del duelo, a la manera del que nos descubre Roland Barthes en sus escritos póstumos. Pero es también un ejercicio de alto riesgo, puesto que en el curso de esta investigación expone ante los miembros de su familia, como si ellos no fueran más que lectores anónimos en la multitud, su propio secreto más terrible.


Otro de esos libros que su lectura no deja indiferente. Me pregunto que lleva a un autor, o autora a investigar y posteriormente airear los secretos de su familia. Qué tiene las madres que tanto atrae a escribir sobre ellas? Es algo que me intriga y a la vez me fascina leer este tipo de libros, en cierto modo me ayuda a conocer un poco mas a su autor.

La primera parte se describe a una familia normal, unos padres jóvenes y encantadores a los que les encanta los niños y por lo tanto tienen familia numerosa. Ella ama de casa y él publicista que poco a poco consigue montar su propia empresa y que consigue una posición acomodada. Cada verano se van de vacaciones  todos juntos a la playa,hasta ahí todo normal, pero después empiezan a aflorar los verdaderos secretos. Nada es tan idílico como parece, y el sufrimiento en la vida de Lucile se acentúa a medida que pasan los años.
Hay actos que no deberían silenciarse jamás, cosas que una vez sabidas no deberían quedar impunes.

"...¿basta el miedo para callar?..."

No conocía a esta autora, por lo tanto es el primer libro que leo de ella, pero me ha resultado una lectura adictiva, por una parte no veía el momento de dejar el libro y por otra deseaba que no terminara.
Han habido párrafos con los que me he emocionado y otros que he sentido repulsión, también pena y horror

"...Por la noche no duermo, me siento acosada. Forrest duerme arriba. Voy a mear, mi padre me acechaba, me da un somnífero y me mete en su cama.
Me violó mientras dormía, yo tenía dieciseis años, lo he dicho.. "

"..Vi lo que estábamos viviendo y que la muerte es irremediable.."

Dice la autora que el título del libro se debe a esta bella canción, y sí, realmente es muy bella