martes, 31 de marzo de 2015

Transitar

A veces nos pasamos media vida coincidiendo con alguien sin prestar atención, nos vemos en una cafeteria, en la estación de metro, en el parque... no sé, puede pasar en cualquier sitio. Es algo corriente, pero llega un  día que esa persona hace algo diferente y consigue  que nos fijemos en ella como si le viéramos por primera vez, y,en ese instante, sabemos que los dos acabaremos irremediablemente enamorados.
Es una sensación inexplicable, un sentimiento no premeditado. No sé si hay una palabra científica para definirlo, supongo que sí, yo, lo llamo azar. A veces  de un modo tan sencillo que te preguntas cómo no había ocurrido antes.
 Las personas  llegamos a la vida del otro sin habernos buscado y sentimos  el impulso a salir corriendo tras ella, de no dejarle escapar porque sabemos que un abanico de posibilidades se han abierto ante nosotros. Proyectos. Un empezar. Una alegría interior que provoca estado de felicidad. Un despertar al mundo. Una resurreción. Un asombro.Somos muy afortunados

Imagen deAlexander Rodchenko