sábado, 9 de mayo de 2015

Entre culebras y extraños.- Celso Castro

Una lectura deliciosa, muy bien contada. Una vez empiezas a leer resulta imposible parar hasta el final.
He subrayado mucho  pongo esto a modo de ejemplo.
Me ha sorprendido que no hay ni una letra mayúscula.

" afirman los griegos,no sé si todos, que aprendemos de los hombres a hablar y de los dioses a callar. yo aprendí de sofía a amar en silencio, a co formarme con acariciarle el pelo o la oreja o un hombro o lo que fuese. 
bueno, lo que fuese no, el brazo..."

" y al atardecer, cuando la ansiedad se me hacía insoportable, me iba a riazor, me sentaba en las rocas y me cortaba los dedos arrancando mejillones, para intentar arrancarme un dolor con otro..."

" estuvimos así, dándole vueltas a nuestra perversión hasta el día quince de agosto, y yo le hablaba de amor y de que nunca podía ser perverso, que la preversión radicaba en negarse a un sentimiento, que era precisamente lo que ella estaba haciendo."

"lo que sucede, y ya es lo último, que termino enseguida, prometido...y...lo que sucede es que el mundo levanta murallas a tu alrededor, a veces leves,muy leves "