miércoles, 3 de diciembre de 2014

Osadías


A menudo te enojas porque no se  contestar a tus preguntas, pero esas cosas pasan, no sé a qué se debe tu extrañeza, porque la vida es así. Dudamos continuamente. Hay veces que nos quedamos sin respuestas y otras callamos porque no nos atrevemos a expresarlas en voz alta.
Yo no me atrevo. Me asusta pensarlo. Pero  me gustaría  perderme de arriba abajo por los trazados de tu cuerpo, escuchar el  tenue sonido de los abrazos y el eco de los besos fragmentados. O hacerte el amor en todos los idiomas.
Ahora lo sé. Dejar a un lado lo confuso. Vocalizar a conciencia tu nombre.
¿Qué más queremos?
Imagen de Zosia Zija