domingo, 30 de marzo de 2014

Cuando se encuentran





Mi querida Andrea, después de tanto tiempo sin saber de ti, me ha sorprendido tu carta y  a decir verdad no se si he entendido lo que me preguntas
¿Qué quieres decir? ¿De verdad te interesa lo que está pasando? ¿ Me estás pidiendo que te cuente lo que veo?
No sé qué puede tener de interés para ti,  de todos modos ahí va, espero que leas con atención:

Él le roza levemente su brazo con la yema de los dedos. Ella, con bastante disimulo desliza una mano entre las suyas. Poco más. O casi nada más. Permanecen callados, con las manos entrelazadas, él las aprieta con suavidad y  están así unos minutos. Todo sucede en medio de un silencio alegre, ella con los ojos cerrado y la cabeza inclinadas, después los abre con tanta intensidad que duele. Entonces se miran  y ambos saben lo que está pasando. Ya no oponen resistencia. Sonríen.

¿Y ahora lo entiendes?
Uno no intenta ser, o hacer. Uno simplemente es
Estarás de acuerdo conmigo que lo que te he contado  una historia de amor que se pinta con mejor color a cada gesto, a cada palabra,  con cada mirada. Y yo, querida Andrea, me alegro por ellos.
Espero tu respuesta.

La imagen pertenece a la película, Al final de la escapada