domingo, 24 de noviembre de 2013

Otra forma de viajar



Cuando era pequeña no descansé hasta que mis padres no me regalaron la "bola del mundo"y yo, feliz me dedicaba a recorrer ese mundo desconocido con el dedo, observaba todos los países, los que conocía y sobretodo aquellos que no sabía ni que existían. Ponía toda mi atención en que parte del mundo se encontraban, seguidamente cogía mi libro de geografía e historia y leía sobre las características del país y costumbres de sus gentes. Sentía tanta fascinación e impotencia al comprobar todo  lo que había por conocer fuera de mi entorno!. Fascinación por lo nuevo y desconocido, impotencia porque era consciente de que no llegaría jamás a visitar todo lo que me interesaba. Es algo parecido a lo que siento ante la montaña de libros pendientes, aunque eso sí, cada día la lista de autores y autoras es mas pequeño.
En fin...son reflexiones de un frío domingo mañanero de finales de noviembre que posiblemente lo dedique casi exclusivamente a leer...
Feliz domingo