lunes, 25 de noviembre de 2013

Carta para ti

















Quiero que sepas, amor mío que desde que te conozco raramente  pasa un día sin que haya pensado en ti en el momento de dormirme y  al despertarme.
Con el paso de los días has llegado a ser un elemento importante en mi vida y creo que continuarás siéndolo hasta el fin de mi existencia. Si estoy triste, pensar en ti me sosiega
Cuando vienes a mi encuentro me entrego ciegamente a ti, porque eres a quien toda la vida he buscado  por todas partes y en todas las cosas. 
Para  vivir me hace falta tu proximidad, tus abrazos, tu aliento. No quiero que otras manos que no sean las tuyas recorran mi cuerpo.
Creo que en las cosas del corazón no hay que adelantarse, pues o sucede todo o no sucede nada, pero me conoces y sabes como soy, no puedo silenciar mis sentimientos, ni me avergüenza exteriorizarlos.
La mayor parte de las veces me olvido de cosas que son importantes para ti,  reconozco mis despistes y  te pido que no te enfades, se paciente conmigo.

Le escribí esta carta para que la leyera por la tarde, a la hora  que  cada día nos gustaba juntarnos en nuestro rincón favorito del jardín. Estábamos sentados los dos muy juntos. Las cabezas recostadas, yo, con los ojos cerrados. La leyó en silencio, cuando terminó la última línea alzó la vista hasta mí sin decir nada.Serio.
Yo, le pregunté:Crees que debo quedarme?
Y él respondió: Creo que ya te echo de menos
La imagen es de Vladimir Volegov.