viernes, 4 de octubre de 2013

Sensaciones






















Después de aquello me quedé anonadada,  con su respuesta vino a confirmar lo que yo pensaba. Y en cierto modo empecé a odiarlo por burlarse de mí. En unos minutos todas mis certezas se esfumaron una tras otra. No sabía qué hacer. Aquella era una extraña sensación. No  podía, no quería dar crédito a lo que estaba pasando. Me negaba con obstinación a tomar una decisión precipitada. En el fondo no tenía buena opinión de él, pero le vi tan asustado y solo que decidí seguir a su lado, cuidándolo como venía haciéndolo hasta entonces…
  
Imagen de Jack Vettriano