martes, 22 de octubre de 2013

Mi padre



















Me encanta oír como discuten mis padres. Me explico, cada día a eso de media tarde salen a pasear, cuando están a medio camino a mi padre le gusta sentarse en un banco y permanecer un rato contemplando los barcos navegando a lo lejos. Mi madre se enfada, cree que es algo absurdo y aburrido estarse ahí sentados sin hacer otra cosa que mirar. Pero mi padre insiste, según él, en ese rato su mente empieza a tramar mil historias  sobre los viajeros. Los motivos que les ha llevado a realizar la travesía, cual será el menú, qué canciones tocará la orquesta, etc.
Le digo que desconocía esa afición suya y le pregunto de dónde le viene. Me responde que siempre la ha tenido. Le digo que se apunten al Imserso y viajen. Se niega, dice que hay viejos muy pesados.

Creo que mi padre  seguirá sorprendiéndome incluso después de muerto con sus ocurrencias