lunes, 14 de octubre de 2013

Flotar

















¿Que, para qué escribo?
Para que me leas, para que me escuches, para que me reconozcas, para que te enteres, para que me preguntes, para que te intereses, para desahogarme, para no olvidar, para sincerarme, para no callar, para describirte, para eludir lo feo, para llorar menos, para sonreír más, para escabullirme de algún pensamiento, porque soy una obstinada, porque hay palabras que me oprimen.
Son tantas las cosas por las que escribo, que me pregunto si no seré una imprudente, y me respondo que a lo mejor estaría bien abdicar. Ojalá aprendiera una canción que haga dormir a las palabras, adentrarme en el silencio hasta sentir que me elevo entre las cuatro paredes de esta habitación. Porque cuando uno se queda solo todo lo dicho y escuchado sale al paso, se repite. Lo propio y lo ajeno.