martes, 7 de mayo de 2013

Obsesiones























Entonces se dio cuenta de que, por mucho que él intentara rebelarse, el pensamiento de ella lo perseguía en todo instante milimétrico de la jornada: toda cosa, persona, situación, lectura, recuerdo volvía a orientarlo de forma fulminante hacia ella a través de referencias tortuosas y malévolas. Era como un ardor interno en la boca del estómago, que subía hacia el esternón, una tensión inmóvil y dolorosa de todo el ser…
Un amor (Dino Buzzati)
Pintura de Clara Gangutia