martes, 11 de septiembre de 2012

El vaso de plata, de Antoni Marí



















 La nostalgia de las excursiones dominicales, la desolación por la muerte de un amigo, el trastorno de los sentidos al viajar por primera vez lejos de casa, el vértigo que provoca el riesgo de una travesura, la ebriedad de los primeros días de vacaciones...
Las emocionantes estampas que componen El vaso de plata rescatan de la memoria distintos momentos de la adolescencia de su protagonista, relatos conmovedores sobre la formación moral, sobre aquel «viaje a la singularidad que constituye toda adolescencia», por decirlo en palabras de Martínez de Pisón. La quietud y permanencia que destilan sus páginas, la sensación de que nos cuentan cosas «que han pasado y que están destinadas a seguir pasando» son uno de los mayores logros de un libro que ha retratado la adolescencia como pocos en nuestra reciente literatura.
Este libro, el primero de narrativa que publicó su autor y por el que obtuvo el premio Ciudad de Barcelona y el Crítica Serra d’Or de 1992, está destinado a acompañar nuestro propio aprendizaje del dolor y del amor y a perdurar en la memoria lectora. Un libro que nos enseña, como diría su autor, que «la vida es un pasar de una adolescencia a otra».

El libro está compuesto de catorce capítulos, cada uno de ellos lleva por título el nombre de una misericordia, y lo narrado en dicho capítulo tiene relación con el título 
1.-Dar de beber al sediento
Narra las excursiones  que realizaba con su padre a la montaña cada domingo por la mañana
2.-Dar de comer al hambriento
Los miercoles su padre se reunía con…la anécdota del capón
3.-Vestir al desnudo
Su primer viaje lejos de casa, marcha a Frankfurt por una temporada ya que gana una beca para investigación. Se siente solo y triste lejos de los suyos y por momentos piensa en abandonar
 4.-Dar posada al peregrino
Cada verano pasan las vacaciones lejos de la ciudad, en una casa que el abuelo posee en el campo. En este capítulo explica los preparativos y el viaje
5.-Redimir a los cautivos
La vivienda y la anécdota del gato
6.-Visitar a los enfermos
Pablo es su amigo, ambos están muy compenetrados, pero Pablo contrae una enfermedad rara y grave que le lleva a la muerte
7.-Enterrad a los muertos
 Aquí nos explica la muerte y entierro de su abuela, lo que siente cuando abren el nicho donde reposan los restos de su abuelo para enterrarlos juntos.
8.-Enseñar al que no sabe
La portada del libro narra sin palabras este capítulo, qué divertido es
9.-Dar buen consejo a quien lo ha de menester
Como descubre la magia de la música clásica
10.-Corregir al que yerra
Una excursión en coche que termina mal, una anécdota divertidísima, este capítulo me ha hecho soltar mas de una carcajada
11.-Consolar al triste
Tras portarse mal, corresponde imponer castigo. Este era ir al cuarto de las ratas
12.-Perdonar injurias
A veces te pasas media vida sin saber de alguien que por cosas de la vida se aleja nuestro entorno, pero un día sin venir a cuento hay reencuentro en el sitio mas insospechado, como por ejemplo, haciendo cola para pagar unos impuestos
13.-Sufrir con paciencia las flaquezas y molestas del prójimo
El abuelo es un gran lector, tiene su sillón y sitio propio, donde  a diario disfruta de diversas lecturas, entre ellas las de Somerset Maugham, después queda dormido por un rato. Miguel que anda cerca se da cuenta, ve el frasco que contiene pintura de uñas que momentos antes su madre a utilizado y no se le ocurre otra cosa que pintar las del abuelo mientras este duerme…o no, quizá solo esté disimulando
14.-Rogar a Dios por los vivos y por los muertos
Octavio es amigo de Miguel, su madre  se encuentra hospitalizada y le pide a su hijo que cuando le den el alta y pueda salir del hospital la lleve al cementerio porque desea visitar la tumba de su esposo fallecido hace tiempo. Octavio pide  a Miguel que les acompañe y este accede. Entran al cementerio y están un rato dentro, pero claro se olvidan de que el cementerio cierra sus puertas y ellos quedan encerrados, hasta que encuentran una escalera metálica , suben y a ella cuando están arriba saltan a la calle. Otro capitulo que me ha hecho reír una barbaridad imaginando a la pobre 
 Después de leer últimamente algunos libros bastante duros, me ha gustado mucho volver  leer esta novela. Está escrita con un fino sentido del humor,  es divertida y tierno. La forma en que trata el día a día de unos adolescentes que en breve pasarán a formar parte de la vida adulta.
La portada, como he dicho mas arriba habla por si sola y el prólogo también es magnífico.
Un libro muy recomendable