lunes, 23 de julio de 2012

Suspenso en escritura


















Y no es que no tenga cosas por decir, que las tengo y muchas, pero no sé como plasmar sobre el papel todos esos pensamientos que vagan por mi mente, mil temas distintos están ahí ansiosos por salir, buscando ser libres, pero no hallan el modo de alcanzar la ansiada libertad.

Me gustaría escribir sobre la alegría que me produce la inminente llegada de una personita a nuestra familia. También sobre la felicidad que me invade observar la trayectoria de mis hijas. Quisiera encontrar las palabras adecuadas y contarte a ti lo que ha significado tu llegada a mi vida.

Describir por ejemplo, el día de hoy, el color del cielo, cómo siento en mi piel la caricia de la brisa matutina, el sonido de las olas, o la ternura que me produce ver cada mañana al mismo viejo sentado en el mismo banco, solo,  con mirada ausente y expresión lejana con la marca de los años en su cuerpo y sobre todo en su rostro surcado de  arrugas

Pero no sé cómo hacerlo y aunque mi cabeza  bulle, me quedo aquí sentada y quieta ante el ordenador, frente al teclado, los dedos suspendidos en el aire y de tanto en tanto, pesadamente los dejo caer sobre alguna letra formando frases con poco sentido.
Escribo poco y mal, por momentos cosas incoherentes. La mayoría de veces cuando releo lo que escribo lo borro porque noto una sensiblería exagerada, y siento algo d everguenza, pero es que a fin de cuentas pongosobre el papel (la pantalla en este caso) tal como y como lo siento. A fin de cuentas creo que solo se escribir de nada