domingo, 23 de octubre de 2011

Algunas tardes contigo



Ian Faulkner

Hay tardes que se prestan a dejarse llevar por sensaciones
Horas que están hechas para dar y recibir sabores a cada segundo
De búsqueda de piernas entrelazadas entre si.
Manos que se deslizan por la espalda y narices oliendo con voracidad.
Y abrazos
Y cuellos
Y dedos que se enredan en el pelo
Y labios que se saludan
Acaricias en la espalda con la palma de la mano
Dejarse llevar por los suspiros flojos
Vaciar la mirada para volverla a llenar de certezas
Momentos que son propicios para practicar la lentitud contigo
Con pausas y descuidos en la mente y palabras que resuenan
Hay días que nacen para ser