domingo, 10 de julio de 2011

Un matrimonio feliz.-Rafael Yglesias


Contraportada:

Enrique Sabas, guionista de cine, y su mujer, Margaret, diseñadora gráfica, tienen dos hijos y llevan una vida acomodada en Nueva York. Tras treinta años de matrimonio y alcanzada una estabilidad que parecía imposible, la pareja lleva tres años luchando contra el cáncer que ella padece y que ha entrado en fase terminal.

Margaret prepara su despedida de familiares y amigos ayudada por Enrique, quien durante estos últimos y extraños días va reconstruyendo la historia del matrimonio: la época en la que se conocieron, el desarrollo de sus vocaciones artísticas, el nacimiento de sus hijos, los altibajos de su relación… Los recuerdos de su vida en común y la intensidad de su despedida nos muestran la complejidad de una relación duradera.

En esta novela parcialmente autobiográfica, una de las sorpresas de la literatura norteamericana reciente y Premio Los Angeles Times 2009 a la mejor novela, Yglesias nos habla con valentía y sinceridad de temas universales: del amor, del dolor ante la proximidad de la muerte y del misterio que supone compartir la vida con otra persona.

Hacía mucho tiempo que no me emocionaba con tanta intensidad al leer un libro, con éste además de emocionarme también se me ha escapado más de una lágrima.
Está muy bien escrito, describe a la perfección la historia de una vida en común, una vida en pareja que inician Enrique y Margaret cuando eran muy jóvenes hasta el momento que deben enfrentarse a lo más terrible, una enfermedad imposible de curar.
Me ha gustado mucho el hecho de alternar capítulo a capítulo presente y pasado, y me ha gustado porque cuenta una vida real, una vida como tantas otras en la que alguno de nosotros podemos vernos reflejados. Una vida hermosa porque es imperfecta, con sus fracasos y sus logros. Dos personas que proyectan un futuro juntos y lo logran, con sus altibajos y también errores cometidos, pero que en definitiva se aman. Es un libro de amor. Es una historia de amor.
No lo recomiendo, no porque no me haya gustado, pero no creo que sea un libro para leer porque sí. Al terminar de leerlo han tenido que pasar unos días hasta verme capaz de iniciar otra lectura.