miércoles, 4 de mayo de 2011

El fin de semana.-Bernhard Schlink


Contraportada
Un grupo de antiguos amigos se reúne para pasar un fin de semana en el campo y rememorar los viejos tiempos. Pero no se trata de una reunión cualquiera: uno de ellos, Jörg, exmiembro de la Fracción del Ejército Rojo (más conocida como Baader-Meinhof), acaba de salir en libertad. Tras más de veinte años encerrado en prisión por sus acciones terroristas, con cuatro asesinatos a las espaldas, ha recibido el indulto del presidente alemán. Christiane, su devota hermana, ha reunido a sus amigos para darle la bienvenida a su nueva vida en el mundo libre: Ilse, profesora de instituto que intenta ser escritora; Ulrich, exitoso dueño de unos laboratorios dentales, con su mujer y su promiscua hija adolescente; Henner, amigo de la infancia y periodista; Andreas, su abogado; Karin, pastora protestante, con su marido, y Marko, un joven y entusiasta radical que ha conocido a Jörg en los últimos años y pretende recuperarlo para la causa. A lo largo de tres días, todos estos personajes sacados de una pieza de Kammerspiel, hablarán, discutirán y se verán confrontados con el olvido y el recuerdo, el odio, el rencor, la amistad, la hipocresía y el perdón. En una sucesión de situaciones magistralmente entrelazadas, veremos resurgir heridas mal cicatrizadas y reflexiones sobre el pasado, la violencia y la lucha política. «Si me dices que nuestra guerra fue un error, no voy a contradecirte», admite Jörg interpelado por sus antiguos compañeros de ideología. Una vez más, Schlink explora la memoria colectiva alemana, esta vez para rememorar los años de plomo en una novela que, probablemente, plantea más preguntas que respuestas. «En una atmósfera íntima y combinando una brillante constelación de personajes con unos diálogos inteligentes, Schlink ha construido una novela asombrosamente densa.» (Abendzeitung). «Schlink se ha ganado una enorme popularidad penetrando con inteligencia en la mente de sus personajes y estableciendo empatía con sus dilemas. Sin duda, el profesor Schlink es un experto en leyes, pero el escritor Schlink es un intrépido explorador de un terreno mucho más espinoso: el corazón humano.» (Newsweek).

El fin de semana ha sido mi última lectura, un libro muy diferente a El lector escrito por el mismo autor y que leí hace unos años.

Se divide en tres partes, viernes, sábado y domingo.

Christiane espera a Jorg a la salida de prisión, desde allí se dirigen a la casa de campo que ésta comparte con Margarete.

Al parecer se trata de un encuentro entre viejos amigos, pero es mucho más que eso. En el transcurso de estos tres días suceden bastantes cosas. Hablan de recuerdos, pero también habla la conciencia ¿Realmente ha valido la pena su pasado de terrorista? ¿Qué sucede con la conciencia? ¿Qué pasa con las personas inocentes asesinadas por él en actos terroristas? Y además qué sucede con su vida tras su puesta en libertad.

Qué esperan los demás de él? Unos que vuelva a su vida de antes y otros que olvide y empiece de nuevo.

Quién avisó a la policia sobre el escondite de Jorg? El tiempo, la vida...siempre pasa factura.

El libro tiene mensaje y hace reflexionar, incluso en las últimas páginas donde antes de partir cada uno hacia sus casas ayudan a vaciar el sótano que ha quedado anegado de agua tras la lluvia caída el sábado.

Una lectura muy recomendable. Me gustan los libros que me absorben de tal manera que tras finalizarlos debo reposar antes de empezar otro. Eso siginifica que es una lectura que deja huella