martes, 24 de mayo de 2011

Cuando tú te diluyes


Iain Faulkner

Quiero que sepas que con el paso de los días las facciones de tu rostro van desdibujándose de mi memoria

Que tu voz se diluye despacito, como el azúcar al mezclarse con el café

Y extrañamente con del día a día, te pienso y te siento con una intensidad que duele.

Cuando te pienso siento descargas eléctricas que se introducen por cada poro de mi piel.

Cuando te siento descubro que cosas de mi que hasta ahora no conocía.

Llévame contigo allí donde deberíamos estar. Donde sabemos que está nuestro lugar.

Retomemos lo imposible, lo improbable. Desafiemos a la vida, al mundo

Mírame y dejate seducir, descarga tu mirada de deseo sobre mí

Qué puedo decirte que no sepas. Echo de menos encajar mi cuerpo en el tuyo, entrar en ti. Que abraces mi espalda. Echo de menos la extenuación desprendida y desmayada. El cansancio.

Dame tu mano.

No sueltes la mía.

Y maldigo el destiempo.

Las deshoras.

El callar.