sábado, 16 de abril de 2011

Trópico de cancer.-Henry Miller


Solo, despavorido y con una tremenda añoranza vacía. Toda la habitación para mis pensamientos. Solo yo y lo que pienso, lo que temo. Podría concebir las ideas más fantásticas, podría bailar, escupir hacer muecas, blasfemar, gemir: nadie lo sabría nunca, nadie lo oiría nunca. La idea de una intimidad tan absoluta basta para volverme loco. Es como un parto enteramente: todo cercenado, separado, desnudo, solo. Dicha y agonía simultáneas. El tiempo a tu disposición. Cada segundo pesa sobre ti como una montaña. Te ahogas en él. Desiertos, mares, lagos, océanos. El tiempo pasa golpeando como un cuchillo de carnicero. La nada. El mundo. El yo y el no-yo. Umaharumuma. Todo debe tener un nombre. Todo debe aprenderse, probarse, experimentarse…
Trópico de cancer, de Henry Miller