domingo, 13 de marzo de 2011

Ritual del equilibrio


Chema Madoz

Nos fijamos metas. Aceptamos desafíos. Nos retamos a nosotros mismos imponiéndonos objetivos improbables de alcanzar. Nos asustan las responsabilidades, por eso cuando creemos estar preparados para tocar el timbre de la puerta que está esperándonos con los brazos abiertos y darnos paso a una nueva vida, el dedo queda suspendido en el aire, damos media vuelta, giramos sobre nosotros mismos y emprendemos de nuevo otro camino, pero con los mismos pasos inciertos y titubeantes de siempre. Desandamos lo andado porque necesitamos recobrar lo que un día abandonamos en alguna carretera secundaria de nuestra vida. Pero somos personas afortunadas y cuando estamos a punto de desfallecer las piezas del puzzle de la vida encajan impecablemente y la balanza adquiere el equilibrio necesario para empezar una nueva acción, una nueva búsqueda, un nuevo camino. Porque la vida, lo mismo que el amor es un ritual y requiere tiempo